Gabriela Collado

Terapeuta Holística. Maestra Espiritual. Coach en Relaciones. Terapia PNL. Transgeneracional. Biodescodificación. Risoterapia. Reiki Master. Terapia Metamórfica. Registros Akashicos. Tarot Evolutivo. Canalizaciones. Terapias y Talleres Vivenciales (Presenciales y On Line). Conferencista. Seminarios Motivacionales.

martes, 30 de junio de 2015

Ataques y defensas

retratos de ansiedad: mi corazón inquieto de Katie Crawford
Suelta el miedo, no tienes que defenderte de nada. Si necesitas defenderte creas el ataque.
Es una ilusión, el ataque es una ilusión.
¿De qué huyes? ¿De ti? ¿Qué vas a crear? ¿En qué vas a creer?
Tu mismo eres el muro sobre el que eriges tu defensa y, el muro que no permite pasar el ataque, tampoco permite que traspase el amor.
Todo son una y la misma cosa.
No hay invasión ni ataque si tu no lo vives como tal, porque el ataque está en tu mente, eres tu quien se invade a través de tus pensamientos.
El "otro" puede entrar y salir de tu vida, incluso de tu cuerpo, pero si tu no lo consideras invasión no lo será.
La invasión y el ataque están relacionados con lo que tu piensas de las cosas, más que con las cosas en sí.
Es juicio, por supuesto.

"Sí, el Todopoderoso será tu defensa y a ti no te faltará nada."

Gabriela Collado - Anarel

lunes, 22 de junio de 2015

Amor vs Sacrificio

Amor y Dolor - Edvard Munch
Hemos creado un culto al sufrimiento. Sufrir está bien visto, disfrutar no.
Asociamos determinadas situaciones al sufrimiento y si no sufrimos por ellas, o los demás no nos ven sufrir por ellas, entonces algo está mal en nosotros.
Por ejemplo, si me entero de la muerte de un ser querido, automáticamente en mi mente se activa un programa que dice; "sufrimiento" y mi cerebro prepara a mis emociones para llorar, angustiarme e, incluso, desesperarme. ¿Quiere decir esto que no debe dolerme la muerte de un ser querido? Dependerá mi educación y mis creencias. No responderé a su muerte sino a mis creencias.
En muchas culturas originarias de América, cuando un niño nacía, los familiares lo lloraban durante tres días y cuando algún miembro del clan moría, se hacía una fiesta. Cuando alguien parte de este plano, en realidad, lloramos por nosotros, no por el ser que parte. Nos angustia su ausencia física de nuestro lado.
Siempre podemos elegir de qué modo vamos a ver las cosas y, del modo que elijamos verlas, será la respuesta emocional que obtengamos.
En muchísimas ocasiones he escuchado que Amar a alguien es sacrificarse por esa persona. El amor asociado al sufrimiento forma parte de una creencia colectiva muy arraigada, por eso muchos huyen a las relaciones.
Amor no es sacrificio.
Amar a alguien no debe suponer un sufrimiento si no, por el contrario, se trata de un sentir natural.
"Amar es sacrificarse por el otro", pero ese sacrificio no es el de dejarnos de lado por el otro, si no el de sacrificar al ego frente al otro, derribar la barrera del miedo que incluye el propio deseo e interés.
La palabra sacrificio viene del latín (sacro + facere) y significa hacer sagradas las cosas, honrarlas, bendecirlas, entregarlas al servicio de la Gran Conciencia.
En ningún caso sacrificio significa dolor o pérdida. Ese sentido se lo ha ido dando nuestro ego en su negativa a amar sin condiciones, por el simple y maravilloso hecho de amar.
He aquí la urgencia de desaprender la distorsión que hemos fabricado en torno a todas las cosas.

Eres tu, somos nosotros.

Gabriela Collado - Anarel

sábado, 6 de junio de 2015

Polifemo: Que nada te mueva de tu paz

Odiseo en la cueva de Polifemo, Jacob Jordaens, primera mitad del siglo XVII.

En la mitología griega, Polifemo (en griego antiguo ‘de muchas palabras’) es el más famoso de los cíclopes, hijo de Poseidón y la ninfa Toosa. Se le suele representar como un gigante barbudo con un solo ojo en la frente.
En el canto IX de la Odisea de Homero, una partida de reconocimiento encabezada por Odiseo, un héroe de la Guerra de Troya, llegó a la isla de los Cíclopes y se aventuró en una gran cueva. En ella entraron y empezaron a darse un banquete con la comida que allí había. No sabían que dicha cueva era el hogar donde vivía Polifemo, quien pronto se topó con los intrusos y los encerró en ella. Entonces empezó a devorar a varios de ellos, pero Odiseo urdió un astuto plan para escapar.
Para hacer que Polifemo se confiase, Ulises le dio un barril lleno de vino muy fuerte sin aguar. Cuando Polifemo le preguntó su nombre, Odiseo le dijo que se llamaba outis, un nombre que puede traducirse como «Ningún hombre» o «Nadie». Cuando el gigante, borracho, cayó dormido, Odiseo y sus hombres tomaron una lanza fraguada y la clavaron en el único ojo de Polifemo. Éste empezó a gritar a los demás cíclopes que «Nadie» le había herido, por lo que entendieron que Polifemo se había vuelto loco, llegaron a la conclusión de que había sido maldito por un dios, y por tanto no intervinieron.
Por la mañana, Odiseo ató a sus hombres y a sí mismo al vientre de las ovejas de Polifemo. Cuando el cíclope llevó a las ovejas a pastar, palpó sus lomos para asegurarse de que los hombres no las montaban, pues al estar ciego no podía verlos. Pero no palpó sus vientres, así huyeron los hombres.
Cuando las ovejas (y los hombres) ya estaban fuera, Polifemo advirtió que los hombres ya no estaban en su cueva. Cuando se alejaban navegando, Odiseo gritó a Polifemo: «¡No te hirió nadie, sino Odiseo!»
Desafortunadamente, no sabía que Polifemo era hijo de Poseidón. Polifemo lanzó entonces una maldición sobre Odiseo, junto con una pesada roca que cayó tras el barco; debido a esto, Poseidón causó gran cantidad de problemas a Odiseo durante todo el resto de su viaje.

¿Esperas el futuro? ¿Cómo puedes esperar algo que no existe? Mientras lo esperas no lo creas, sólo fabricas ausencias; la tuya propia del instante presente.
Si entras en la cueva de las muchas palabras (de la mente con sus argumentos, del ruido mental que te aturde) éstas te devorarán. No es allí en donde está el alimento.
Sólo tú puedes quitarte tu paz: “Nadie te ha herido”.
En tu paz radica tu poder.

jueves, 4 de junio de 2015

Conocer es amar

Imagen: Ira Tsantekidou

Desde el plano físico-mental estamos en condiciones de amar sólo aquello que comprendemos.
Desde el plano espiritual-divino podemos amar, incluso, aquello que no comprendemos.
Por eso siempre insisto en que conocerse es amarse.
Es importante hacer el esfuerzo de comprender lo que nos rodea y lo que nos contiene.
En nuestra comprensión de nosotros mismos podremos ir comprendiendo a los "otros" y en ese comprenderlos nos iremos re-conociendo a nosotros también.

lunes, 1 de junio de 2015

Linternas de la Conciencia



Tendemos a desechar de nuestra vida a aquellos que revelan nuestra sombra, sin darnos cuenta que son linterna de nuestra conciencia. Esa luz potente refulge en sus ojos cuando nos miran y es por eso que nos cuesta mirarlos a los ojos. Sabemos que al hacerlo es a nosotros mismos a quien estamos mirando.
Todo aquello que no queramos ver se manifestará en nuestra vida de diferentes maneras hasta que seamos capaces de afrontarlo. El único modo de poder transformar algo que nos daña es re-conociéndolo, dándole su lugar.
No podemos quitar una máscara sin tocarla. Por eso la máscara (el personaje) insiste en tocarnos y, si no le prestamos atención, lo hará en donde más nos duele.
Ser maestro de sí mismo es descubrir al maestro en todos. Saber que no existe diferencia entre ellos y nosotros. Amarlos es amarnos.



Relaciones Conscientes.
GabrielaCollado.webs.com

martes, 26 de mayo de 2015

Yo Soy el Camino



Hace unos días caí en la cuenta de lo paradójico que resulta haber recibido las bases de la metafísica -rama de la filosofía que estudia la naturaleza, estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad- en el colegio de monjas al que asistía. Durante todos los años de mi educación en dicha institución, en el escenario del salón de actos, colgaba un cartel con la representación de las sandalias de Jesús que decía: YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA.
El YO SOY es el decreto más poderoso que existe, según la metafísica. Todas las religiones coinciden en afirmar que Dios es el YO SOY. YO SOY es más que un nombre, contiene en sí toda la energía de la creación.
El punto está, como siempre, en la interpretación de estás palabras de Jesús. Como se ha hecho con la mayoría de las cosas se ha llevado fuera. Cuando Jesús dijo YO SOY EL CAMINO, no estaba refiriéndose pura y exclusivamente a sí mismo, principalmente porque, como ser despierto, no se consideraba separado del resto de la humanidad y la incluía siempre en en sí mismo. HAZ COMO YO HAGO no significa HAZ LO QUE YO HAGO. No dice que él es la única manifestación de la vida, el único camino o la única verdad, sino que hace la invitación a repetir esas mismas palabras en ti. La clave está en el COMO y el cómo es convertirse en el propio camino, aceptar la propia verdad y comprender que toda la manifestación de la vida está en uno y no fuera de uno insistiendo en ser otros distintos a los que somos.
Cada uno es su propio YO SOY, su propio maestro y es a ese maestro interior al que debemos seguir.
No hay a dónde llegar más que a uno mismo, llegarse al propio SER, al propio YO SOY.
Inclusive cuando hablamos de SER SUPERIOR muchas veces caemos en el error de volver a poner a ese ser fuera de nosotros mismos, allá arriba, a veces inalcanzable.
nada hay fuera de uno, nada allá arriba, nada que debamos seguir o alcanzar.
YO SOY EL CAMINO es la invitación a asumir el propio poder.
¿Quién quiere despertar y responsabilizarse de sí mismo? Eso es crecer, hacerse mayor.

La siguiente afirmación sencilla usada con sincera determinación, le traerá al individuo todo lo que él pueda posiblemente desear:
“YO SOY” la gran opulencia de Dios hecha visible en mi uso ahora y continuamente.
“YO SOY” la Resurrección y la Vida.
“YO SOY” la Resurrección y la Vida de mi Salud.
“YO SOY” la Resurrección y la Vida de mi negocio.
“YO SOY” la Resurrección y la Vida de mi Amor.
“YO SOY” la Resurrección y la Vida de mis riquezas

viernes, 8 de mayo de 2015

Veinte siglos igual



Vivimos en una cultura que ensalza a los mediocres y ridiculiza a los grandiosos. Llama grandioso al pobre de espíritu y teme a los seres libres. Es la misma sociedad que asesinó al Cristo. Es la misma que sigue asesinando a los que portan la linterna de la verdad. No interesa la verdad. Mirarse al espejo y descubrir qué miserias habitan en la propia casa. Mirarse al espejo con el riesgo de empezar a ver un pequeño destello, un tímido brillo de una luz propia que asusta y mucho porque pide ser liberada y obliga a asumir la responsabilidad sobre sí mismo.
Puede que la luz sea asesinada, pero lo otro se automutila y fabrica enfermedades constantemente. La agonía es mayor.
Existe un único infierno y está en el propio espejo.
Existe un único cielo y está en el mismo lugar.

lunes, 4 de mayo de 2015

Luna llena de Tauro: Wesak



Durante esta semana se experimenta una aceleración de las energías espirituales, debido a que la Luna de Wesak llama a nuestro espíritu a prepararse para el viaje en el Nuevo Año espiritual. La puerta se abre hoy 4 de mayo 2015 y al abrirse, el poder de la Luz pura acelera lo que llevamos con nosotros.
Es un momento especial para simplemente ofrecer a la luz todos los viejos contratos y votos que se hayan hecho en el pasado y que ya no nos sirvan y para  poder renovar los que sí sirven a la Gran Consciencia.
No estaremos solos haciendo este trabajo de liberación y renovación, la energía de todos los seres alrededor del planeta reunidos para este mismo fin, nos acompaña.
Simplemente debemos permitirnos entregar y dejar ir lo que hemos estado aferrando durante este último año para poder entrar al nuevo año con un espíritu de energía renovada.
La Luna de Wesak abre la puerta al año nuevo espiritual y a que podamos recibir una mayor frecuencia de la luz. Wesak es un momento crucial y cuando decidimos prepararnos para ello, el año siguiente, la energía espiritual fluye con una revelación superior y una experiencia más profunda de paz en nuestro interior.
Cada año antes de Wesak, frecuentemente surgen más pruebas y tribulaciones especialmente si uno no ha estado enfocando con la luz de su alma en alineación con el corazón y el espíritu. Cuanto más profundo nos encontramos en nuestro camino espiritual, más profundas son las pruebas y tribulaciones que podemos sentir dentro de nosotros mismos si la energía no está realmente alineada con el corazón. Wesak, es el momento de alineamiento más profundo con nuestro camino espiritual y nuestro corazón.
Que estas simples pautas ayuden a liberar los aspectos que deben dejarse ya de lado en este Wesak para prepararnos a este Gran Alineamiento.

Vayamos a nuestro interior y hagámonos esta pregunta:
¿Durante este año, qué es lo que he buscado, en qué he puesto mi energía y mi tiempo y no me ha proporcionado sabiduría? ¿Qué es lo principal que no he aprendido durante el año pasado y que todavía se encuentra sin resolver en mi interior?
Sea lo que sea, ofrezcámoslo a la luz y digamos en nuestro interior:

Ofrezco a la luz todos los sentimientos y pensamientos sobre ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ..(escribir aquí lo que sea que no hemos aprendido) y pido que sean liberados de mí, ahora.

Ahora, libero todos los vínculos, ataduras o votos que pueda mantener mi ser con ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... (escribir aquí la cosa principal que no hemos aprendido). Elijo liberarme y busco la sabiduría en mi interior para dejar partir de mí, ahora, cualquier sentimiento por viejo que sea que tenga relación con esto.
(Decir esto 3 veces con la intención de que se lleve a cabo y la energía comenzará a fluir y a crearlo.)

Ahora nos hacemos esta otra pregunta:
¿Cuál es el aspecto principal que no amamos lo suficiente en nosotros mismos, o no aceptamos sobre nosotros mismos durante este último año y que puede haber dado lugar, de alguna forma, a no empoderarnos a nosotros mismos? ¿Qué hemos estado evitando para a amarnos a nosotros mismos?
Sea lo que sea, ofrezcámoslo a la luz y digamos en nuestro interior:

“Ofrezco, a la luz, mis sentimientos y pensamientos sobre ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... .. (escribir aquí el aspecto principal de nosotros mismos al cual sabemos que no le hemos dado suficiente amor a lo largo del año pasado) y pido que sea liberado de mí, ahora. Doy gracias por esto. Ahora, elijo aceptar ... ... ... ... ... ... ... (escribir aquí el aspecto principal al cual no le hemos dado suficiente amor durante el último año) como parte divina de mí. Elijo no evitar, recortar o negar esta parte de mí nunca más. Elijo ponerme en pie y amarme a mí mism@, mucho más que lo que suficiente, para aceptar mi vida tal y como es ahora y confío en que puedo amarme a mí mism@ como soy ahora. Elijo abrir mi corazón a esta parte de mí. Elijo perdonar, amar y aceptar a esta parte de mí, para que verdaderamente me ame a mí mism@”

¿Qué es lo que podríamos entregar a la luz del Wesak para dejar que se vaya de nuestra vida, para que podamos entrar en el nuevo año con un espíritu renovado y lleno de energía?
(Decir esto 3 veces con la intención de llevar esto a cabo y tu energía comenzará a fluir y a crearlo.)

Te comparto mi oración al Wesak. Puedes usar esta si quieres o repetir La Gran Invocación o cualquiera con la que resuenes:

Que el corazón ilumine mis verdades y que el ojo de mi mente las reconozca y acepte en beneficio de mi mayor bien.
Que tenga la capacidad de aceptar el cielo que se me ofrece en la Tierra.
Que el amor lleve mi nombre unido al de todos los seres.
Que la paz sea mi modo de vida, el amor mi modo de expresarme y la luz el modo en el que reconozco mi unión con el todo.
Que nuestra luz sea la que predomine para que se una a las demás y desde ese amor, apertura y sinceridad crear nuestro cielo.
Que nuestro tiempo en la Tierra sea para iluminar y unir lo que nunca estuvo separado.
Que la divinidad borre en mí las memorias que impiden la armonía en mi salud, en mi economía y en mis relaciones.
Que la salud, el bienestar, la alegría, la belleza y el amor se manifiesten a través de mí, desde hoy y para siempre. Y que siempre tenga con quienes compartirlo.
Ya soy amada y puedo compartir ese amor con los demás aquí y ahora. ¡Acepto mi perfección! ¡CONFIO!
¡GRACIAS SIEMPRE!

No debemos olvidarnos de agradecer por toda la ayuda, el amor y la luz recibida. Estar dispuestos a recibir las bendiciones de esta luz en nuestro campo energético para conectar con nuestra divinidad más profunda y alinear en ella la dirección de nuestra vida para este próximo año.
Este es un tiempo para dejar partir, para que al vaciarnos y poder recibir el mayor volumen de luz posible.
Lo más importante de todo es que sepamos qué es lo que deseamos colocar en la luz y que ello realmente resuene con el centro de nuestro corazón y de nuestro ser. A través de esta preparación la luz de la Luna de Wesak de este 4 de mayo nos bendecirá con esta Gran Alineación.
Bendiciones para ti en esta celebración tan especial y gracias simplemente ser tu mism@. ¡Recuerda que eres un ser divino!

Todo mi amor y bendiciones para el año nuevo espiritual.
¡Que puedan sentirse uno en el corazón y el espíritu divino a través de la Luna de Wesak!

¡Feliz Wesak!

miércoles, 1 de abril de 2015

Cambiar las creencias sobre el envejecimiento



Hace un par de semanas recibí una invitación de Llorente&Cuenca solicitándome que, como terapeuta, escribiera mi opinión sobre el poder de la palabra en el envejecimiento, desde la postura de la PNL (Programación Neuro Lingüística). Se haría mención al mismo en el Blog de Vida Caixa, en el espacio de Calidad de Vida.
El artículo de Vida Caixa puedes leerlo pinchando en el siguiente enlace: El lenguaje influye en nuestro bienestar más de lo que puede parecer

Este es mi artículo completo:

Decía Sigmund Freud "Amamos para no enfermar" y yo iría aún más allá diciendo que quién ama no envejece. Porque no se trata de comprender las causas del envejecimiento si no el modo en el que decidimos afrontar la experiencia. La importancia de aceptar cada uno de los ciclos de nuestra vida, del mismo modo que lo hacemos con las estaciones del año.
Todo posee tanto valor o tan poco como queramos darle. Y esta es para mí una clave importante en el proceso de envejecer. 
Somos un complejo compendio de creencias y símbolos que hemos ido sumando con el correr de los años, influenciados por el ambiente y, por supuesto, por las propias vivencias y, esas creencias y símbolos a los cuales hemos ido dando validez en nuestra vida nos moldean y conformarán nuestras experiencias diarias. 
Entonces ¿es posible que transformando nuestras creencias con respecto a la vejez y sobre todo con respecto a nosotros mismos podamos transformar el modo en el que experimentamos esta etapa de nuestra vida? Para mí es indudable. 
Hoy en día, y desde todos los medios, recibimos un mensaje constante orientado en perseguir la idea de la eterna juventud, centrando el mensaje meramente en el aspecto físico y asociando de este modo a la vejez con imágenes de deterioro e inclusive enfermedad. Sin embargo la posibilidad de permanecer joviales y plenos de energía vital dista mucho de centrarnos pura y exclusivamente en nuestra imagen externa y está más relacionada con la autoestima, la creatividad, nuestra sensación de unidad con la vida, la alegría y la energía positiva, aspectos éstos que embellecen a la persona, sin importar la edad.
Reza una de las leyes universales “Como es adentro es afuera” y en verdad que así lo es. Todo cuanto veamos reflejado más allá de nosotros (y eso incluye a nuestro cuerpo) será reflejo de aquello que decidamos alimentar dentro. 
La mente es muy poderosa y es capaz, si sabemos cómo hacerlo, de ayudarnos a evitar, e inclusive a transformar, los efectos negativos del envejecimiento (propios de nuestra forma de pensar) como son el desarrollo de la osteoporosis, problemas de próstata, presión arterial alta, artritis, falta de energía, pérdida del atractivo físico y muchos otros.
Durante muchísimo tiempo hemos permitido que los mensajes constantes recibidos desde el exterior nos dicten cómo debemos sentirnos y actuar de acuerdo al número de años con el que contamos y, como dice Louise Hay en su libro Vivir (ed. Urano) lo que mentalmente aceptamos y creemos se convierte en realidad. Tal vez sea hora de cambiar nuestras creencias sobre el envejecimiento y sobre nosotros mismos, y convertirnos en lo que realmente queremos ser, física y mentalmente.
Para la PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜÍSTICA el lenguaje que utilizamos se mueve a través de nuestras neuronas creando programas y, de ese modo, experiencias que pasan a plasmarse en nuestra realidad cotidiana. Si pasamos gran parte del tiempo utilizando un lenguaje negativo estaremos entonces creando programas negativos. Cuando hablamos todo el tiempo de aquello que nos duele o nos molesta, lo intensificamos. Existen expresiones positivas para alejar el dolor, la enfermedad y cualquier malestar. A través del lenguaje podemos influir de manera directa para disminuir la intensidad de una molestia. 
Se trata de comenzar a prestar más atención a nuestros pensamientos y muy especialmente a nuestras palabras; a cómo hablamos y, sobre todo, a cómo nos hablamos. Por ejemplo, si decimos: “Mi familia tiene tendencia a enfermarse por lo tanto que yo también”, podemos ser la persona más sana del mundo, pero al repetir y pensar hasta el cansancio esta frase negativa cumpliremos su profecía y nuestra mente nos ayudará fielmente a hacerlo. Es importante tomar nota de cuáles eran las creencias de nuestra familia en torno a la vejez, principalmente aquellas que escuchábamos con repetición cuando éramos pequeños, porque esas serán las que determinen el modo en el que repetiremos lo aprendido. Pero lo aprendido puede transformarse y nosotros podemos decidir, utilizando el poder de la palabra, reemplazar esas creencias limitantes que nos impiden vivir una vejez plena y armoniosa. 
Por otro lado, el cuerpo sufre un deterioro como consecuencia de las experiencias vividas y simplemente responde con diversos síntomas. Existen diferentes técnicas, recursos y visualizaciones que pueden ofrecernos diversas opciones para cambiar la perspectiva de nosotros mismos en este tan preciado momento de nuestra vida.
Desde la visión de la PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜÍSTICA, podemos escoger cómo queremos sentirnos en cualquier situación, aprendiendo a dirigir nuestra mente y ofreciéndole otras opciones para dejar de sufrir. Son extraordinarios los resultados que pueden obtenerse simplemente modificando nuestro lenguaje. 
Todos los seres humanos poseemos un valor intrínseco y descubrirlo y realzarlo nos ayudará a establecer una relación de elevada autoestima con nosotros mismos. Ayudar a otros es un modo de ayudarnos a nosotros también. Todos tenemos algo para dar y al mismo tiempo darnos. 
Nuestras capacidades de aceptación y de perdón también son de suma importancia puesto que serán directamente proporcionales a nuestra capacidad de mejorar nuestra propia calidad de vida. “Aquello a lo que te resistes, persiste” decía el Dr. Jung y, aunque para algunos suene raro, uno de los elementos más importantes para mantenernos sanos es el perdón. Perdonar a quienes nos han hecho daño es una cualidad importantísima para nuestra salud mental, emocional y física. También debemos aprender a perdonarnos a nosotros mismos. No perdonar o no pedir perdón es una carga que llevamos con nosotros a todos lados y nos corroe por dentro.
Nuestras células responden a nuestros pensamientos y emociones siempre.  Existen muchas fuentes que lo afirman, entre ellos Deepak Chopra, Wayne Dyer, Andrew Weil, Louise Hay y muchas más incluyendo los últimos descubrimientos de la física cuántica, por lo que mejorar la salud puede llevarnos a detener el proceso de envejecimiento, revertirlo y regenerar las células del cuerpo. 
Recomiendo también prestar mucha atención al modo en el que respiramos y aprender a hacerlo de un modo correcto, beber como mínimo 6 vasos de agua al día, cuidar la alimentación y acompañar al cuerpo con métodos de relajación y terapias energéticas regeneradoras como el Reiki, además de ofrecerle a nuestro cuerpo el descanso que nos pide. Todo suma y nos lleva a desarrollar una Consciencia saludable. 
Para mantenerse joven y saludable es importante aprender a sentirse bien y en coherencia con uno mismo. La salud es una parte integral, vital y fundamental en la práctica diaria de nuestra vida y el modo en el que decidimos afrontarla. 
Como diría el Dr. Wayne Dyer, ¿Cuántos años tendrías si no supieras cuántos años tienes?
Me despido con una frase de Louise Hay que dice: “En lugar de envejecer, simplemente continúo creciendo”.



Terapeuta Holística
http://gabrielacollado.webs.com


martes, 10 de marzo de 2015

La gran fuga



La fuga más grande de los últimos años es la fuga que hacemos de nosotros mismos, durante los cuales nos hemos dedicado a crear con ahínco y esmero una sociedad que mira hacia "afuera", es decir, hacia la nada.
Durante el tiempo que llevo trabajando como terapeuta, la dolencia más habitual con la que me toca enfrentarme es el escapismo de las propias emociones. Escapar de las propias emociones es algo aprendido, no es nuestra naturaleza, aprendimos a aguantar carros y carretas en lugar de dirigir el propio hacia un destino por naturaleza feliz y apacible.
Últimamente a la gente le cuesta mucho creer en una propia felicidad posible convencidos de que se trata solamente de un eslogan publicitario y no de una realidad alcanzable. Porque eso nos están vendiendo y eso es lo que compramos. El problema es que nos seguimos dejando engañar con que la felicidad es algo que vendrá de allí "fuera", una pareja, cosas (objetos fabricados), una medicina que nos aliviará, una operación de corto y pego y ya está y todo todo sin que conlleve por nuestra parte ningún tipo de esfuerzo más que económico. Me pregunto ¿por qué nos tratamos como máquinas cuando no lo somos?
Nos enseñaron que existen emociones "buenas" y emociones "malas" e, ingenuamente, hemos decidido erradicar de nuestra vida las "malas" porque creemos que de ese modo seremos más felices. Sin embargo, todos llegan al mismo resultado que es, precisamente, la dirección opuesta, la infelicidad. Y todo, porque nos estamos negando a nosotros mismos.
Vemos cada vez a más gente con ataques de pánico, ansiedad, cada vez más enfermos y, en el peor de los casos, cada vez hay más casos de cáncer entre la población.
Leía esta mañana una nota del Dr. Hamer, el padre de la nueva medicina germánica en la que decía:
"Los síntomas se detendrán por sí solos cuando la central de comandos lo decida. Mientras haya síntoma, es que es necesario que esté. Es de capital importancia.
Por ejemplo si usted se clavó un vidrio en el pie, le dolerá mientras cicatrice y estará sensible, pero justamente es para que no agrave la herida (si no le doliera seguiría caminando sin cuidar la herida y no permitiría que se cure: esa es la función del dolor).
No hay que olvidar nunca que el cerebro no se equivoca JAMAS. Si hay dolor es porque el cerebro dice: “A reposar”. Hay que respetar esa inteligencia innata que nos ha permitido sobrevivir desde hace tantos millones de años."
Cuando negamos el síntoma (y eso también vale para las emociones), lo escondemos, lo tapamos con un analgésico, lo queremos extirpar, en realidad nos estamos negando a nosotros mismos, estamos dejando de amarnos y aceptarnos completos, perdemos la coherencia.
No existen emociones "buenas" o "malas", existen emociones y éstas son nuestro propio termómetro que debería llevarnos hacia adentro para preguntarnos qué debemos cambiar, qué dirección deberíamos tomar o dejar de tomar.
Estamos demasiado pendientes de las etiquetas, de encajar en ellas y eso no es natural sino aprendido. Entramos en pánico de no encajar, de que no nos amen, huimos de la soledad a cualquier precio y ese precio es siempre el mismo: nosotros, nuestra felicidad. Es decir que aquello de lo que escapamos es el lugar directo hacia el cual nos dirigimos.
Es que es, precisamente, dejando de escapar que podremos alcanzar la coherencia que nos lleva a la propia felicidad. Si la emoción está ahí no sirve de nada que la ignores, la escondas, la tapes o la disimules porque ¡YA ESTA AHÍ! y si apareció es para que le prestes atención (TE prestes atención) y observes en dónde te has equivocado para retomar desde allí.
No existe nada fuera de nosotros y es por eso que mirar hacia fuera es mirar hacia la nada, si seguimos mirando hacia afuera nos encontraremos, a lo sumo, con nuestras propias creaciones (inconscientes e incoherentes) reflejadas en la misma enfermedad, en el ataque del otro, en la miseria y la guerra. Todo ello no es más un reflejo de lo que debemos reparar dentro.
La sociedad nos niega porque nosotros nos negamos "pensar en uno mismo es ser egoísta", "hazlo por los demás", "son las reglas del juego". Hemos creado una sociedad perversa que se manifiesta en nuestra contra y nosotros insistimos en "encajar" en ella.
La gran fuga, la más absurda, es la que hacemos de nosotros mismos. Buscamos que nos amen pero no nos amamos, nos negamos ¿cómo amar a los demás desde ahí? ¿cómo no negarlos también a ellos?
Nadie puede ofrecer algo que no posee, nadie que no se presta atención, se acepta y se ama, está en condiciones de amar a nadie. No puedo creerte cuando dices que me amas, si no te amas.
Hace mucho tiempo escuche decir a Facundo Cabral "No hay nada como recordar a padres felices". Tu felicidad, tu amor por ti le enseñará más a tus hijos que las palabras que puedas repetir hasta el cansancio y los regalos con los que puedas llenarlos y la educación más cara. Hemos suplantado valor por cantidad y amor por dinero. El infierno no anda lejos cuando nos negamos el amor.
Nadie te dará nada que tu no te des, nadie hará nada por ti que no hagas tu por ti mismo; no porque no quieran hacerlo, sino porque es lo que tu pides cuando te ignoras, que te ignoren.
Los niños se tapan los ojos convencidos de que, cuando lo hacen, el monstruo se va. Nosotros aún no hemos crecido.