Gabriela Collado

Terapeuta Holística. Maestra Espiritual. Coach en Relaciones. Terapia PNL. Transgeneracional. Biodescodificación. Risoterapia. Reiki Master. Terapia Metamórfica. Registros Akashicos. Tarot Evolutivo. Canalizaciones. Terapias y Talleres Vivenciales (Presenciales y On Line). Conferencista. Seminarios Motivacionales.
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lunes, 22 de enero de 2018

Siempre tienes otra oportunidad



Se nos olvida a menudo nuestra humanidad y vivimos aplastados por nuestras propias exigencias.
¿Por qué llamar error a una experiencia del camino que debía ser vivida? ¿Por qué todo debería ser sí o no, blanco o negro?
No debes castigarte por tu espontaneidad. Las autoexigencias nos impiden ser espontáneos. Dejamos de bailar con lo mejor de nosotros mismos cuando queremos calcularlo todo.
Vamos conociendo a las personas a través de nuestro intercambio personal con ellas y, al mismo tiempo, vamos conociéndonos a nosotros mismos. Si el otro, en algún momento, “te hace daño”, no puedes culparte a ti mismo por haber confiado. El error no está en confiar, ni en quien confía. ¡No hay error! Hay un conocimiento de cómo es el otro, de lo que me muestra y lo que importa es mi capacidad de cambio ante el “aparente cambio” del otro.
Me quedo un tiempo enfadado con la situación porque “debería” haber sido de otro modo. ¿Por qué? La situación forma parte del descubrir al otro como es o como elige mostrarse entre mí y de descubrirme a mí ante el espejo de ese otro. Fíjate que has aprendido de ti ante esa circunstancia y sigue adelante (con o sin el otro). Si aún hay algo que salvar de vuestro intercambio (o relación), pues quédate con aquello que puede rescatarse. Todos merecemos segundas oportunidades. Todos tenemos un momento de ceguera o un mal día. Siempre y cuando eso no te haga daño o te impida ser tú. Inclusive tú contigo mismo, frente a tí mismo, mereces otra oportunidad. ¡Tú debes darte las todas! Quizás esa relación con esa otra persona cambie, quizás se transforme en otra cosa o, incluso, se vuelva más profunda gracias a lo vivido o, simplemente, deba llegar hasta ahí y cada uno seguir su camino, pero con la gratitud por lo compartido y aprendido. Siempre el otro me da algo, a veces ese algo es la oportunidad de dar, de darme.
Cuando alguien hace o dice algo que no nos gusta “le hacemos la cruz”, queremos tacharlo de nuestra vida. Ahí es en donde nos volvemos rígidos. No es al otro al que no perdonamos, es a nosotros mismos por “equivocarnos” en nuestra mirada. De verdad te digo que no hay error, que, incluso, eso es el amor actuando y enseñándote algo que tú debías ver. A veces un sólo hecho o palabra que tú consideras “negativo” está nublándote la visión de todo lo “positivo” que te ha dado ese encuentro. Porque, cuando alguien hace o dice algo que no nos gusta, nos olvidamos de cuántas cosas buenas había hecho antes por nosotros. Así, del mismo modo, actuamos con nosotros mismos y nos volvemos rígidos y dejamos de ser espontáneos.
Está bien saber cuando algo ha de terminarse, cuando poner un limite, cuando la responsabilidad de lo sucedido ha sido mía y cuando del otro. Simplemente obedece a tu corazón, no a tu cabeza, orgullo o vergüenza. Date otra oportunidad de verte con ojos más compasivos, de ver al otro con más compasión. Nada es tan trágico como para emitir una sentencia tan dura, ni tan insignificante como para pasar desapercibido si se barre bajo la alfombra.
Halla tu propio equilibrio y aprende a bailar con gracia, pero por favor, ¡no dejes de bailar!

Gabriela Collado

martes, 14 de noviembre de 2017

Lo que necesitas escuchar



Te propongo algo, quiero que hoy te detengas frente al espejo y te digas a los ojos todo aquello que necesitas escuchar.
Quiero que te des permiso para sentir lo que estás sintiendo, agradable o menos, lo que sea.
Quiero que por unos minutos, frente a ese espejo, seas esa persona a la que echas de menos o a la que estás esperando conocer.
Al principio puede que te cueste porque no estás acostumbrado/a a tratarte bien o a creer en ti. Tal vez te dijeron que eso era soberbia. Nunca amar a alguien (y eso me incluye) puede ser soberbia, más bien lo contrario.
Así que, con vergüenza o sin ella, vas a ponerte frente a ti misma/o y vas a decirte, palabra por palabra, exactamente aquello que hoy necesitas oír. Recuerda que eres alguien que te conoce muy bien y sabe lo que necesitas porque te ama.
Si no se te ocurre nada empieza con algo sencillo como un saludo, al fin y al cabo estás reconociéndote, y sigue con algunas de las siguientes frases que sólo te doy aquí como guia; siempre serán más acertadas las que broten de tu corazón.
"Lo estás haciendo bien", "confía", "todo saldrá bien", "tu puedes hacerlo", "estoy contigo pase lo que pase y decidas lo que decidas". "Te amo", "te perdono", "yo creo en ti".
Mira hasta donde has llegado, siempre has estado contigo, aunque no siempre te hayas mirado, aunque muchas veces te hayas rechazado, sin embargo aquí estás, aquí estamos, juntas/os. Ésa/e eres tu aquí y ahora, un ser completamente digno de ser amado y de que le pasen cosas buenas.
¡Creételo y permite que te sucedan!

¡Feliz reencuentro!

⚜Maga

lunes, 6 de noviembre de 2017

Imitadores del juego de la vida



Aprendemos a jugar este juego de la vida por imitación. Tal vez nos creamos originales en nuestras elecciones pero, si observamos atentamente, veremos que estamos copiando algún paso, siguiendo una creencia aprendida, dibujando un diseño que no nos pertenece del todo.
Seguramente el pecado original sea ese, los errores aprendidos, los miedos heredados, los programas establecidos de nuestros ancestros que vienen grabados en nuestro disco duro.
Hasta que vamos tomando conciencia de que podemos elegir qué copiar y qué no y saber desde dónde hago mis elecciones.
A veces el quiero se confunde con el debo y el debo nos anula.
Si vamos a imitar a alguien que sea un modelo que nos lleve hacia nuestro maestro interior para, finalmente, romper lo que nos liga a los ciclos de sufrimiento.

¡Feliz inicio de semana!

sábado, 4 de noviembre de 2017

¿Cómo me amo a mi misma/o?



Una de las preguntas que más a menudo me hacen es "¿Cómo me amo a mi misma/o?"
Me resulta triste pensar que hemos llegado a un punto en el que no sabemos lo más básico que es el propio amor, amarme y respetarme como ser.
Sin embargo, recuerdo que estamos en esta vida precisamente para eso, para recordar el amor que somos, el que hemos olvidado y que hemos estado durante siglos sosteniendo un juego que nos alejaba de nosotros mismos.
Mi respuesta inmediata a esta pregunta, lo que siempre digo es, "simplemente piensa en lo que le darías a alguien que llegara a tu vida, alguien de quien te enamoraras. ¿Cómo le tratarias, como le escucharías, cuánta paciencia le tendrías, etc... Y comienza a hacer eso mismo contigo. Inicia un romance contigo misma/o. Perdónate por no haber alcanzado ciertas cosas que deseabas y deja de creer que no lo mereces o tienes un problema. Tratate bien".

Para ser más precisa voy a compartir unas palabras de Louise Hay con las que hoy me he encontrado:

ÁMATE, HAZLO AHORA
No te critiques, cuando te criticas, tus cambios son negativos. Cuando te aceptas, tus cambios son positivos. Las críticas nunca cambian nada. Acéptate exactamente como eres ahora.

1. NO TE DES MIEDO A TI MISMO. Deja de asustarte con tus propios pensamientos. Esa es una manera terrible de vivir. Busca una imagen mental que te guste y sustituye tu pensamiento aterrador por una imagen de placer.

2. SÉ AMABLE Y PACIENTE CONTIGO MISMO. Sé delicado y amable contigo mismo. Ten paciencia mientras aprendes nuevas formas de pensar y cambias viejos hábitos de conducta. Trátate como si fueras alguien a quien realmente quieres.

3. SÉ AMABLE CON TU MENTE. El odio hacia uno mismo es sólo odio a los propios pensamientos. No te odies ni te hagas daño por tener esos pensamientos, ámate a ti mismo cambiándolos suavemente.

4. ELÓGIATE. La crítica destruye el espíritu y la energía interna. El elogio y la valoración lo construyen. Elógiate todo lo que puedas. Reconoce lo que estás haciendo bien en cada pequeña cosa.

5. DATE APOYO. Encuentra formas de apoyarte a ti mismo. Busca amigos y permite que te ayuden. Ser fuerte es saber pedir ayuda cuando se necesita. Aprende a pedir para que los demás puedan aprender.

6. AMA TU NEGATIVIDAD. Reconoce que la has creado para cubrir una necesidad. Ahora estás encontrando nuevas y positivas manera de cubrir estas necesidades. Por lo tanto, puedes dejar marchar, con amor, tus viejos patrones negativos.

7. CUIDA TU CUERPO. Aprende sobre nutrición. ¿Qué clase de alimentos necesita tu cuerpo para tener el máximo de energía y vitalidad? Aprende sobre ejercicio. ¿Qué clase de ejercicio puedes disfrutar? Ofrécete tiempo para descansar, aprende a relajarte física y mentalmente. Ama el templo en el que vives.

8. UTILIZA EL ESPEJO. Mira a menudo al interior de tus ojos. Expresa tu creciente sentimiento de amor hacía ti mismo mirándote en el espejo. Habla a tus padres mirándote en el espejo. Perdónales también. Al menos una vez al día dí: "Te quiero, te quiero tal como eres".

9. ÁMATE, HAZLO AHORA. No esperes a que las cosas te vayan mejor, te encuentres bien, tengas pareja, trabajo o hayas adelgazado. Empieza ahora y hazlo lo mejor que puedas.

Y, como digo en Alma Mate, el Amor ES incondicional, es el miedo el que está lleno de condiciones.

 ❤ Maga

jueves, 26 de octubre de 2017

Ojos en todas partes



Perdemos tanto tiempo defendiéndonos de lo que no somos que acabamos no sabiendo dónde estamos.
Hasta que no te aceptes, verás ojos en todas partes.

¡Buenos días almas!

⚜️ Maga

lunes, 18 de septiembre de 2017

Somos red


Tal vez algún día nos demos cuenta de lo ridículo que es ver la separación de las cosas. Es que si veo a mi hermano como algo separado de mí, yo misma me sentiré separada de todo, como un punto solitario abandonado en el universo. Y eso es lo que hace que me sienta sola o incluso rechazada; lo cierto es que lo que estoy viendo y sintiendo es mi modo de entender la vida (que no necesariamente es el modo en el que funciona), o sea, que lo que veo es mi ilusión de separación.
Imagínate que no te gusta tu nariz, ¿te la arrancas? ¿Aprendes a vivir con ella? ¿La cambias por otra? Eso hacemos con nuestros hermanos, intentamos arrancárnoslos cuando no nos gustan, luego de insistir en esperar que cambien.
Todos y todo son manifestaciones de tu pensamiento, por más que los arranques de tu vida, aparecerán con nueva forma mientras no cambies tus pensamientos sobre quién eres.
Cuando te aceptes y te ames como eres, tus hermanos reflejarán para ti ese amor.
Tu vida es lo que tu piensas de ti.
Somos red, hijos del mismo Padre, no estamos solos si no sostenidos. Déjate querer.

¡Feliz tarde hermanitos!

⚜️ Maga

jueves, 31 de agosto de 2017

Entrar en bucle



Cuando alguien no puede resolver algo que verdaderamente le preocupa entra en un bucle de repetición que no lo deja escapar del tema. Cada vez que quiere hablar o hacer otra cosa, acaba hablando de lo mismo, de su problema, una y otra vez. 
Hay dos maneras de hablar de un problema, una es para no salir de él y otra es para, finalmente, salir de él.
Me he visto envuelta en esos bucles repetitivos más de una vez y, aun siendo consciente, no conseguía evitarlos; era como una especie de tornado que me absorbía y llevaba hacía donde quería, por eso acababa hablando siempre del mismo tema que me preocupaba o temía. Es por ese comportamiento tornado que lo llamo bucle. 
Cuando uno toma conciencia de ésto lo que debe hacer es evitar entrar en temas o situaciones bucle, que sabe que una vez allí dentro se enredará y le costará salir. He descubierto un modo, quizás el único válido y es el silencio. Cuando te veas hablando de lo mismo una y otra vez, calla o intenta hablar de otro tema. Es un acto de voluntad pura pero, hay que saber, que es el único que nos lleva a la liberación porque, a base de repetición, lo único que conseguimos es perpetuar el problema del que huimos o, incluso, hacerlo crecer. 
Depón las armas, deja de luchar con eso que te sucede, sea una injusticia, un dolor o un miedo; deja de huir de él o de intentar a toda costa encontrar una solución o de que alguien te dé una respuesta diferente; tan sólo haz silencio, deja de pensar y hablar de ello durante un tiempo, tal vez unas horas, incluso unos días, calla principalmente tu mente y, cada vez que el tema se presente en tu cabeza desplázalo con un "ahora no, tal vez luego" y así cada vez; verás como irá perdiendo fuerza a medida que vas centrándote en cosas más positivas para ti. 
Recuerda que, el hecho de que no hayas resuelto aún un problema, no es motivo para castigarte y dejar de disfrutar todo lo demás. 
Al fin y al cabo, no todo depende de nosotros aunque nos creamos imprescindibles.
¡No te atormentes!

<3 Maga

lunes, 3 de julio de 2017

¿Un cuerpo iluminado?

 
 
Muchas veces cuando hablamos de conciencia o meditación tenemos la idea de algo “espiritualoide” que nos eleva por encima de nuestro cuerpo y, en el peor de los casos, por encima de los demás.
Creemos que la conciencia o iluminación es algo que sucede allá arriba separado de nostros y tendemos a ignorar o rechazar a nuestro cuerpo o al ego que lo representa. Quizá por términos como el de ascención es que nos hemos imaginado que alcanzar la iluminación era algo como esas imágenes de Jesús o la virgen María elevándose hacia los cielos. En realidad la ascención sucede con el cuerpo y no es que nos elevamos de la Tierra sino que nos elevamos con la Tierra. Lo que se eleva es nuestra vibración energética y nuestro cuerpo es energía y, así, se expande nuestra conciencia (todas ellas). Es en verdad un proceso, más que de subir, quizás de bajar lo espirtual al cuerpo, en lugar de mantenerlo separado como algo sagrado que no podemos mezclar. Otro modo correcto de decirlo sería el de despertar a la divinidad que anida dentro de nuestro cuerpo.
Quiero aclarar que con el término “espiritualoide” me refiero a algo que pretende ser espiritual pero que es sólo una fachada construida por la mente y su idea de cómo debería ser o aparentar estar iluminado.
He conocido a algunas personas que aún creen que meditar es sentarse a pensar y otros muchos que han entendido bien la teoría de la ascensión pero se les ha quedado en algo meramente mental. Entender no es comprender y comprender implica atender a todos nuestros sentidos y cuerpos.
Seguramente por eso a mucha gente le cuesta comprender el concepto de que Dios está dentro de sí mismos. Imaginan a un Dios tan puro y sagrado que no puede mezclarse con lo denso y bajo de un cuerpo lleno de necesidades.
Yo misma tuve que aprender a estar en mi cuerpo (y me llevó mi tiempo debo admitir). Primero daba demasiada importancia a lo mental, luego a lo emocional y finalmente le llegó el turno al cuerpo a fuerza de llamadas de atención sintomáticas no sólo en mi cuerpo físico sino también en la representación de todo lo que refleja la necesidad de estar anclado a tierra y conocer el movimiento de las energías materiales como, por ejemplo, el dinero. Sin embargo ha sido un proceso que permití que fuera de modo natural, no forzándome a escuchar a una u otra cosa.
Lo que en verdad sucede es que estamos tan inmersos en nuestra mente que hemos desconectado de nuestro cuerpo y, por eso, éste no tiene más remedio que manifestarse a través de síntomas y enfermedades.
Así es que los términos conciencia, meditación e iluminación incluyen a nuestro cuerpo. Meditar es bajar al cuerpo, conectar con su centro, es tomar conciencia de mi Yo Soy completo. Se trata de alcanzar una coherencia y una unidad de todos nuestros cuerpos y/o conciencias. Mi conciencia del Ser puede tener muy clara una experiencia por la que estoy atravesando y saber que tengo la fuerza para atravesarla, pero mi conciencia humana, al ser más densa y estar inmersa en un mundo físico y condicionado, necesita otro tiempo para procesarla. De mi depende que aprenda a escuchar todos mis cuerpos y mantenga el equilibrio, sin rechazar a ninguno. Todas son herramientas que constituyen un todo. Imagina cómo sería usar el martillo para todo.

Gabriela Collado

sábado, 17 de junio de 2017

Después del éxtasis, la colada

 
 
Mientras escribía lo que sigue a continuación me encontré con un probervio zen que dice: “Después de la iluminación, todavía tienes que lavar la ropa” y me pareció una imagen excelente que, además se adecua a lo que intento hacer referencia.
En realidad, los seres verdaderamente despiertos que puede haber entre nosotros, se cuentan con los dedos de las manos.
Puede que haya seres más concientes que otros pero, mientras estemos aquí jugando a este juego, estaremos inmersos en la distorsión de esta 3ª dimensión. Si dejamos de creer en nuestro cuerpo, éste desaparece y no hay juegoposible aquí abajo.
Sí, es cierto, que tenemos acceso a diferentes niveles de conciencia y que, desde este sueño, nos expandimos a ellos.
En principio sólo somos concientes de nuesta consciencia Humana y luego vamos accediendo y tomando conciencia de nuestra consciencia del Ser.
Para comprender algo completamente uno ha de convertirse en eso. Como el músico es la música cuando compone. Es decir que uno no se convierte en música sólo por conocer la escala musical.
Por eso, estar despierto, no es sólo conocer la leyes universales, no es simplemente recitar un mantra iluminado o saber cómo funciona el juego. Es sentir que tú eres la ley misma, es convertirte en el mantra, ser el juego en sí.
Es, a la vez, desapegarte de todo conocimiento para saber que las leyes operan en tí, creas o no en ellas, sepas o no de su existencia y funcionamiento y que el juego no te atrape en sus tentáculos emocionales.
No somos lo que nos pasa si no que creamos lo que nos pasa; como quien moldea un sueño.
Somos los hijos dormidos de nuestra consciencia del Ser; ese Padre que nos ha dejado bajar a jugar y, una vez aquí, nos olvidamos de él y de cómo regresar. Hijos sin conciencia, o conciencia Humana sumida en la ignorancia de su verdadero origen.
“Hijo mío, tú siempre has estado conmigo, y todo lo mío es tuyo. “Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque éste, tu hermano, estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.” Lucas 15:31-32.
En la parábola del hijo pródigo se relata ese regreso del hijo perdido a casa del Padre y da a entender que, en realidad, no importa lo que hagas, siempre que decidas regresar al Padre, el Padre te recibirá porque no juzga tu camino, no juzga tu sueño ni tu juego.
Por eso no necesariamente es más santo el que permanece en el templo acatando los preceptos por “temor” al Padre y sí puede serlo el que regresa “por amor a él”. Porque ha comprendido el significado del perdón, el valor del amor.
Aquellos seres que han alcanzado el éxtasis, han recordado el camino de regreso y decidido regresar al Padre pero, mientras lo hacen, siguen aún inmersos en el juego, aunque canten las alabanzas de su recuerdo. Muchas personas idolatran a esos seres y pretenden deshechar su parte humana. Si, al que llaman maestro, lo ven humano, lo rechazan; no comprenden que, aunque haya tomado conciencia de su consciencia de Ser sigue teniendo una consciencia Humana y, por lo tanto, aún debe hacer la colada cada día.
Creo que no hay cosa que más nos acerque a esa Consciencia del Ser, que tomando conciencia de nuestra propia humanidad.

Yo Soy Fuerte

 
 
Estás ahí sentado, llenándote de queja, pidiéndole a tu Dios que te envíe más de aquello que repites tanto, para que puedas seguir identificándote con eso. No oyes la voz que clama por tu reino. Hasta donde seas capaz de ver, será tu reino.
¿Qué sucedería si, en medio de esa angustia, en medio de toda esa rabia, te pones de pie y proclamas “YO SOY FUERTE”, quizás te preguntarías ¿qué hago aquí llorando?, aquello por lo que lloro ya ha pasado, ya no está aquí, o más aún, todavía no ha sucedido, por lo tanto no está aquí.
“YO SOY FUERTE”, repítelo para ti, en voz alta, en tu mente, alzando la barbilla y la mirada y con una ligera sonrisa en tus labios.
“YO SOY FUERTE”.
Una cosa es estar triste o enfadado y otra es mudarse vivir allí y entonces, ese será tu reino, todo cuánto alcanzas a ver.
Puedes sonreír, a pesar de ti mismo, a pesar de tu creencia de que debes estar triste 0 disgustado. A veces no es más que eso, una creencia. Si alguien muere, debo llorar; si alguien me insulta, debo enfadarme. Puedes llorar o enfadarte, no es ese el punto, si no si es lo que realmente tú sientes o es lo que crees que debes sentir. En cualquiera de los casos: “YO SOY FUERTE”, “YO PUEDO”.
Genesis 13:15 “Pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre”.
Lo que ves es tuyo, porque es lo que eres dentro de ti y, no es tanto lo que ves, sino cómo has decidido verlo y eso es lo que enseñarás y transmitirás a tu descendencia, y eso es lo que heredaste de los tuyos.
Existe una diferencia entre reclamar y proclamar. Salte del reclamo y proclama: “YO SOY FUERTE”, “YO SOY EL QUE VE MAS ALLA DE LO QUE EN APARIENCIA CREE”, “YO SOY EL CREADOR DE MI PROPIA REALIDAD, A CADA INSTANTE Y DESDE AHORA Y PARA SIEMPRE”.

jueves, 18 de mayo de 2017

Permiso para vivir



Ayer escuché decir a un amigo "si fuiste el espermatozoide más veloz, ¿por qué no aprovechas haber sido fecundado y vives?"
Visualiza esta imagen un momento, tu corriendo con todas tus fuerzas para alcanzar el óvulo, pasándolos a todos para llegar el primero.
Es una imagen elocuente, nadie puede decir que no sea cierto.
Llegaste, estás aquí, con toda la vida a tu disposición, cada cosa al alcance de una decisión.
Sin embargo, te encuentras a cada paso pidiendo permiso para vivir. Dejándote intimidar por todos los espermatozoides (ganadores igual que tu) que viven a tu alrededor. Necesitando que alguien externo a tí te de permiso para disfrutar, para sentir, para jugar; así, si me equivoco o me sale mal, podré decir que ese otro pensaba como yo.
Y esto tiene que ver con el modo en que nos condicionan los mandatos del clan al que pertenecemos, lo que se espera de mi aunque no se mencione. Tiene que ver también con una imagen impuesta por la cultura y la sociedad, con el miedo a seguir a nuestra naturaleza profunda. "El diferente no perdura". Sin embargo, el diferente es el que cambia el mundo. Al menos el propio, que ya es mucho.
Las personas que marcaron la diferencia para el resto empezaron solos, los creyeron locos, incluso tontos. Pero veían el óvulo allí delante y no se detuvieron (ni siquiera para pedir permiso).
Y aquí estás tu, esperando que alguien apruebe tus sentimientos.
Me viene a la mente una frase de Jodorowsky: "todo ser que nace es absolutamente deseado por la divinidad (o por el universo) que ha permitido que sea engendrado".
Demuéstrale al universo que no se equivoca, mírate hoy al espejo, alza tu voz y dile al reflejo: ¡adelante, yo te doy permiso para vivir lo que sea, por más loco que te parezca! Y ¿sabes qué? ni siquiera hace falta que te lo des. ¡Vive! y después vemos...


⚜ Maga

sábado, 1 de abril de 2017

Nada que arreglar



Deja de querer arreglar nada, deja de levantarte cada día creyendo que tendrás que luchar contra algo (un síntoma, una situación, otra persona...)
Deja de querer huir de eso que crees que está mal porque duele.
El dolor existe y esa también es una verdad.
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste realmente viva y no intentando vivir?

⚜ Maga

martes, 28 de marzo de 2017

Mis propias manzanas



"Y, cuando los dejes desnudos y al descubierto frente a sí mismos, te maldecirán." Dijo Blancanieves.
"Querrán destruirte sólo porque no soportarán asumir sus propias miserias y te culparán por ellas." Continuó.
"Pero, querido espejo, no habrá nada que tu puedas hacer para impedirlo. ¿Cómo dejar de mostrar la verdad? Eres reflejo."
"Yo, sin embargo, he decidido que desde hoy cultivaré mis propias manzanas." Concluyó.

⚜ Maga

No puedo, yo soy así

 
La persona que es víctima dice "no puedo" y levanta una muralla para no cambiar actitudes personales que la limitan y la dañan. No cambia por miedo a abrirse y no saber como manejar las cosas. Es más cómodo y seguro cerrarse en el "yo soy asi" (complejo de superioridad) o "no puedo" (complejo de inferioridad). Una persona es libre cuando se abre a la opinión del otro, cuando vence sus miedos y se abre a otras posibilidades.

⚜ Maga

miércoles, 22 de marzo de 2017

Equinoccios



Llega la primavera al hemisferio norte y el otoño en el hemisferio sur. El cambio de estaciones es siempre un recordatorio de los cambios constantes de la vida, de los ciclos que seguimos en nuestra propia evolución, del ritmo natural terrestre y humano.
Esas transiciones graduales nos enseñan a suavizar nuestros impulsos, a saber esperar los tiempos oportunos para cada cosa, a tener paciencia y a fortalecer nuestra templanza.
Hoy te invito al manejo de tus emociones; no a que las escondas, sino a que puedas mantener la calma, a que aceptes cada acontecimiento de cada instante, que es la no resistencia.
La vida está compuesta de muchas muertes,así como las estaciones; pero siempre se trata de vida. Sólo la ignorancia cree en la finitud.


¡Feliz equinoccio!

Maga

domingo, 19 de marzo de 2017

Sé dueño de lo que entra en ti



Empieza a ser dueño de lo que dejas entrar en ti, ya sea pensamiento, emoción, creencia, relaciones. Eres tu quién decide a qué o a quién invitar a tu vida y cuánto tiempo permitirás que se quede en ella. Deja de entregar tu poder a lo que te daña y toma el poder que es sólo tuyo y siempre lo ha sido.
Eres la única persona capaz de crear su propia vida. 

¡Elige de nuevo! ¡Hoy es un buen día para dejar de abandonarte por todo lo demás!

Maga Viajera
Gabriela Collado
Terapeuta Holística - Terapia de Respuesta Emocional
http://gabrielacollado.webs.com

jueves, 16 de marzo de 2017

Ir al encuentro

Sara Rogers photography

Cada vez que debas a afrontar una situación complicada o difícil, un encuentro con alguien que te incomode, por ejemplo; imagina que se trata de un regalo. Visualiza que vas allí a recibir un regalo; que ese suceso o encuentro es importante porque te dará un regalo. Una vez allí intenta permanecer atento y observar cuál es el regalo que tienes que desenvolver; de ese modo, cada encuentro, suceso, enfrentamiento o problema será afrontado por tí de otra manera, no irás al enfrentamiento sino al encuentro.
El amor va hacia el encuentro, el miedo al enfrentamiento.
Recuerda que tú eliges siempre. 


⚜ Maga

domingo, 12 de marzo de 2017

La gente busca el dolor



La gente busca el dolor, la herida. No le digas que pueden librarse de su sufrimiento sin esperar que otros cambien.
¡Ay de ti si les dices que se abstengan de culpar al otro para dejar de sufrir!
Ni se te ocurra sacarlos de sí mismos y su victimismo porque serías muy cruel.
Aún seguirán esperando que mamá y papá sean diferentes, los reconozcan, los amen; aunque estén muertos o dementes o no puedan.
Por favor no les pidas que den nada a cambio; que se entreguen y sean sinceros. No les hagas elegir entre lanzarte una bomba y olvidar el rencor de lo que no pudiste o supiste darle.
Exigirán que seas su aliado. Les importa un pepino que seas coherente y sincero si no estás de su parte o, inclusive, si no te arriesgas o lo haces tú por ellos.
Y, por supuesto, ni se te ocurra no compadecerte de ellos, creerlos capaces, adultos; sacarlos de su dolorosa soberbia y enfrentarlos a sí mismos. Te pedirán que los reconozcas mártires, que te identifiques con su dolor, pero...
Tú y yo sabemos que te compadeces de su ceguera y su incapacidad de hacerse cargo de sí mismos, aunque esto implique su propia felicidad.


⚜ Maga

sábado, 11 de marzo de 2017

Quién quiera oir, que oiga




No hay nada que no hable, no existen nada que no esté diciendo nada, incluso en el silencio. Todo está absolutamente vivo y en movimiento; todo tiene espíritu y ese espíritu se comunica. "Quien tenga oídos para oír, que oiga."

⚜ Maga