Gabriela Collado

Terapeuta Holística. Maestra Espiritual. Coach en Relaciones. Terapia PNL. Transgeneracional. Biodescodificación. Risoterapia. Reiki Master. Terapia Metamórfica. Registros Akashicos. Tarot Evolutivo. Canalizaciones. Terapias y Talleres Vivenciales (Presenciales y On Line). Conferencista. Seminarios Motivacionales.
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lunes, 3 de julio de 2017

¿Un cuerpo iluminado?

 
 
Muchas veces cuando hablamos de conciencia o meditación tenemos la idea de algo “espiritualoide” que nos eleva por encima de nuestro cuerpo y, en el peor de los casos, por encima de los demás.
Creemos que la conciencia o iluminación es algo que sucede allá arriba separado de nostros y tendemos a ignorar o rechazar a nuestro cuerpo o al ego que lo representa. Quizá por términos como el de ascención es que nos hemos imaginado que alcanzar la iluminación era algo como esas imágenes de Jesús o la virgen María elevándose hacia los cielos. En realidad la ascención sucede con el cuerpo y no es que nos elevamos de la Tierra sino que nos elevamos con la Tierra. Lo que se eleva es nuestra vibración energética y nuestro cuerpo es energía y, así, se expande nuestra conciencia (todas ellas). Es en verdad un proceso, más que de subir, quizás de bajar lo espirtual al cuerpo, en lugar de mantenerlo separado como algo sagrado que no podemos mezclar. Otro modo correcto de decirlo sería el de despertar a la divinidad que anida dentro de nuestro cuerpo.
Quiero aclarar que con el término “espiritualoide” me refiero a algo que pretende ser espiritual pero que es sólo una fachada construida por la mente y su idea de cómo debería ser o aparentar estar iluminado.
He conocido a algunas personas que aún creen que meditar es sentarse a pensar y otros muchos que han entendido bien la teoría de la ascensión pero se les ha quedado en algo meramente mental. Entender no es comprender y comprender implica atender a todos nuestros sentidos y cuerpos.
Seguramente por eso a mucha gente le cuesta comprender el concepto de que Dios está dentro de sí mismos. Imaginan a un Dios tan puro y sagrado que no puede mezclarse con lo denso y bajo de un cuerpo lleno de necesidades.
Yo misma tuve que aprender a estar en mi cuerpo (y me llevó mi tiempo debo admitir). Primero daba demasiada importancia a lo mental, luego a lo emocional y finalmente le llegó el turno al cuerpo a fuerza de llamadas de atención sintomáticas no sólo en mi cuerpo físico sino también en la representación de todo lo que refleja la necesidad de estar anclado a tierra y conocer el movimiento de las energías materiales como, por ejemplo, el dinero. Sin embargo ha sido un proceso que permití que fuera de modo natural, no forzándome a escuchar a una u otra cosa.
Lo que en verdad sucede es que estamos tan inmersos en nuestra mente que hemos desconectado de nuestro cuerpo y, por eso, éste no tiene más remedio que manifestarse a través de síntomas y enfermedades.
Así es que los términos conciencia, meditación e iluminación incluyen a nuestro cuerpo. Meditar es bajar al cuerpo, conectar con su centro, es tomar conciencia de mi Yo Soy completo. Se trata de alcanzar una coherencia y una unidad de todos nuestros cuerpos y/o conciencias. Mi conciencia del Ser puede tener muy clara una experiencia por la que estoy atravesando y saber que tengo la fuerza para atravesarla, pero mi conciencia humana, al ser más densa y estar inmersa en un mundo físico y condicionado, necesita otro tiempo para procesarla. De mi depende que aprenda a escuchar todos mis cuerpos y mantenga el equilibrio, sin rechazar a ninguno. Todas son herramientas que constituyen un todo. Imagina cómo sería usar el martillo para todo.

Gabriela Collado

domingo, 26 de julio de 2015

Kirón y Prometeo o el regalo de la herida del ser amado



KIRÓN
En la Mitología Griega Kirón era un centauro, un dios inmortal que vivía en la Tierra, siendo el maestro de muchos héroes griegos. Una vez fue herido accidentalmente por una flecha de Hércules. La herida era muy dolorosa y no podía curársela, a pesar de que Kirón era un gran sanador.
El detalle era que Kirón no podía morir a causa de su herida porque era un dios, era un inmortal; pero tampoco podía curarse. Kirón sufría mucho porque nadie podía sanarle la herida y como además no podía morir, no tenía ni siquiera la esperanza de que algún día cesase su dolor con el descanso de la muerte.
Estaba condenado a un dolor eterno. Él podía haberse amargado haciendo más penoso su dolor; también pudo haberse entretenido con inútiles lamentaciones o dirigir su dolor y su rabia a los demás; pero no hizo eso, sino que su dolor le hizo más sabio aún, le hizo comprender mucho más sobre la naturaleza del dolor humano y eso le convirtió en el más grande de los SANADORES de la mitología.

PROMETEO
Una vez, el pueblo sacrificó un toro a Zeus. Era costumbre ofrecer parte de la víctima al dios y quedarse el pueblo con otra parte. Prometeo dividió la carne en dos: una buena y otra buena sólo en apariencia, pues eran prácticamente los huesos camuflados con la piel. Zeus escogió esta segunda y cuando descubrió el engaño se enfadó muchísimo y decidió privar del fuego a la humanidad.
Prometeo se compadeció de los humanos y robó el fuego de los dioses en un tallo de hinojo y se los dio a los humanos enseñándoles su funcionamiento. Zeus castigó a Prometeo encadenándole a una roca y haciendo que una gran águila le devorara su hígado eternamente, pues cada día Zeus le reconstruía el hígado, para que cada día el águila lo devorase.
El héroe Heracles, hijo de Zeus, rescató a Prometeo, disparando al águila y rescatando al titán. Cuando Zeus se enteró, estuvo contento por la hazaña de su hijo, pero quiso que Prometeo recordara siempre que se había portado mal y le condenó a llevar siempre el anillo de metal con el que estaba encadenado, así como un trozo de la roca.
Quiso el azar que Prometeo se encontrase con el centauro Kirón que, herido por una flecha de Heracles, tenía unos terribles dolores y quería morir. Pero Quirón tenía el problema de que era inmortal y tuvo que encontrar a alguien que aceptara su inmortalidad. Prometeo aceptó y pasó a ser in mortal en lugar de Kirón y Zeus aceptó la liberación de Kirón y la inmortalidad de Prometeo.

***

Estos dos mitos que se unen tienen varios aspectos para comprender su enseñanza completa.
Por una parte tenemos a Kirón que era mitad bestia, mitad humano. Su herida incurable se produce por una flecha disparada hacia su parte animal por su mejor amigo Heracles.
La parte animal de Kirón representa nuestros bajos instintos, aquello que escondemos en nuestras sombras. Normalmente aquella persona que más amamos o que más nos ama es la que nos ayuda a hacer visible esa sombra, enfrentarnos con aquello de nosotros que no queremos ver, y eso, en un primer momento, nos puede herir terriblemente. Pero, dependiendo de la actitud con la que decidamos vivirlo, ese dolor puede hacernos más fuertes. Puede que la herida no desaparezca, pero podemos hacer que deje de doler cuando la utilizamos para comprender las heridas ajenas y sentir empatía hacia su dolor.
En lugar de seguir cargando con él y hacerlo eterno, debemos morir a él. Y muchas veces, tal y como hizo Kirón con Prometeo, liberar a los demás de su sufrimiento nos ayuda a liberarnos a nosotros mismos del nuestro.
Eso nos da la sabiduría, representada en este mito por el aspecto de maestro de Kirón y nos permite sanar el alma.
Por otra parte está Prometeo que cree que puede engañar a los dioses entregándoles una apariencia. Divide la carne en dos, es decir que permanece en la dualidad, y entrega sólo un envase vacío, una apariencia. Esto simboliza cuando creemos que somos en verdad buenos por seguir un dogma, cuando creemos que en verdad somos seres despiertos por ponernos un atuendo o seguir ciertas prácticas pero, en verdad, no hemos hecho el arduo trabajo de reconocer nuestra dualidad, seguimos imbuidos en el juicio y no nos hemos enfrentado a nuestras propias sombras, nuestro lado animal.
Cuando hacemos esto nos estamos alejando de nuestro propio fuego creador (nuestra luz, nuestras emociones y nuestro propio poder) y por eso en el mito los dioses privan a la humanidad de ese fuego como castigo. En realidad no hay ningún dios fuera que nos castigue, sino nuestra divinidad interior que se aparta de nosotros cuando actuamos así.
Sin embargo Prometeo, que se cree más listo que Zeus (o nuestro ego cuando se cree más listo que nuestro corazón), decide robar el fuego al dios y enseñarle a los demás cómo funciona. Pero los dioses vuelven a castigar a Prometeo encadenándolo a una roca. Es decir que, el seguir escapando de nuestra sombra, nos encadena aún más a la materia, a las apariencias, a la dualidad, a los juicios que generan as culpas, al ego. No se puede robar el fuego a los dioses, no podemos jugar a estar despiertos. Para poder enseñar el uso del fuego a los demás debemos despertar antes a nuestro propio fuego.
No conforme con eso, Zeus envía un águila para que cada día le devore el hígado a Prometeo y, cada noche éste vuelve a regenerarse para ser devorado otra vez al día siguiente. El hígado es el saco en el cual escondemos nuestra ira, nuestros rencores y nuestra frustración. Cada vez que reprimimos nuestras emociones (que nos privamos de su fuego) el hígado se bloquea. Es el hígado el que filtra y elimina los desechos de nuestro organismo. Así que, si bloqueamos nuestra emoción quedándonos en la apariencia y la escondemos en nuestra sombra, deberemos seguir cargando con nuestros residuos emocionales y éstos tomarán el mando en nuestra vida, a través del subconsciente, encadenándonos cada vez más a aquello de lo que huimos.
Heracles, el hijo del dios y el amigo que hirió a Kirón, rescata a Prometeo de la roca. Y esto me recuerda en cierto modo a Cristo, el hijo de Dios que quiso enseñar a los hombres a liberarse de sí mismos cuando fue crucificado a la materia para redimir al ego y resucitar al ser. Ese mismo Cristo que, con su sola presencia, refleja la verdad haciendo que los demás se enfrenten con su propia sombra. Sólo quienes posean la actitud y sabiduría de Kirón sabrán utilizarlo para sanar el alma, pero quienes decidan permanecer en la apariencia como Prometeo acabarán devorados por su propia ira.
Finalmente Prometeo, al ser liberado de la materia, se encuentra con Kirón el sabio quién, a modo de recompensa por haberse enfrentado consigo mismo y haberse deshecho de su apariencia, le entrega su propia inmortalidad.  Es decir que al liberarnos del ego nos encontramos como recompensa con la sabiduría, con el propio maestro interior.
Kirón entonces puede morir, pero no muere al ser eterno que en verdad es y somos, sino que mueres al sufrimiento y al dolor para despertar a la conciencia eterna. Y puede hacerlo, puede liberarse a sí mismo y despertar porque ha comprendido que no está separado del resto, que Prometeo y Heracles y todos a cuantos había ido sanando eran él mismo y que sólo liberándolos (esto es perdonando y perdonándonos, comprendiendo que todos cumplían un papel dentro de nuestro sueño de ilusión) sería capaz de liberarse a sí mismo.
Para terminar quisiera rescatar también el símbolo del águila que representa también ese renacimiento que se nos ofrece luego de atravesar una crisis que nos lleva a despojarnos del ego para poder volar libres. El mensaje del águila es "Si quieres volar tendrás que soltar tu historia".
La enseñanza del águila está contada en el siguiente video:





domingo, 9 de noviembre de 2014

Terapia de Registros Akáshicos




Los Registros Akáshicos son conocidos también como El Libro de la Vida o El Libro del Alma, como una gran biblioteca virtual en donde se encuentran registrados cada uno de los pensamientos, sentimientos, acciones, aprendizajes, que cada conciencia individualizada ha experimentado.
En los Registros Akáshicos de cada persona se encuentra toda la experiencia de su alma desde el comienzo de su existencia. Las potencialidades de su futuro desarrollo y expansión, las limitaciones, los programas o patrones que le impiden avanzar y también los recursos y talentos para resolver todo cuanto se presentan.
Algunos creen que los Registros Akáshicos sólo nos hablan de las vidas pasadas pero no es ese el propósito de una lectura de Registros Akáshicos. Si la información sobre otra vida es útil a tu momento actual entonces sí es revelada en el transcurso de una lectura pero una sesión de Registros Akáshicos se centra principalmente en acceder a la información que necesitamos para facilitar nuestra experiencia en nuestra VIDA ACTUAL que es donde se está nuestro foco de conciencia.
Desde el 2012 estamos ingresando en un nuevo ciclo evolutivo de mayor conciencia, la percepción del tiempo nos está siendo modificada, menos lineal. La experiencia de vida es más holística, comienza a ser más completa y a intervenir otros factores que hasta ahora no habíamos tenido en cuenta o habían sido dejados de lado pero que ahora surgen como una necesidad ineludible.  Al  principio esto nos resulta muy desafiante y vertiginoso ya que se trata de soltar  la “ilusión” de control que nos ofrece el tiempo lineal y es allí en donde se vuelve importante y primordial la ayuda que se nos ofrece al abrir y contactar con nuestros Registros Akáshicos, porque pueden ayudarnos a identificar el origen de nuestras resistencias, miedos y bloqueos para poder transitar estos nuevos tiempos con más soltura y agradecimiento por poder estar experimentando este juego que es la vida y en un momento tan trascendente como lo es este para la experiencia de la humanidad en donde se nos exige una transformación de nuestra percepción, una expansión desde nuestro propio centro.

¿Qué nos puede ofrecer esta herramienta terapéutica tan poderosa?
Principalmente se trata de una de las herramientas más poderosas de autoconocimiento y transformación disponible en la actualidad.
Nos es sencillo hacer una descripción precisa de los Registros Akáshicos desde el marco limitado de nuestra mente para explicarnos el funcionamiento de esta vibración tan potente y la magnitud de su Energía Autoconsciente.
Para H.P. Blavatsky  “El Akasha, la Luz Astral, puede definirse como el Alma Universal, la Matriz del Universo, el Mysterium Magnum del cual todo cuanto existe ha nacido por separación o diferenciación. Es la causa de la existencia; llena todo espacio infinito… es el mismo espacio”
El término “akáshico’ proviene del sánscrito akasha, definido como la sustancia etérica fundamental del universo, un registro eterno de toda expresión viviente. Vibraciones de cada acción, pensamiento, emoción, luz y sonido de toda manifestación.
Podemos imaginar las memorias de todo cuanto hemos experimentado en cada plano de existencia, organizado en frecuencias vibratorias  y accesible a través de una llave de acceso.
Nunca nos hemos separado de la Gran Conciencia. Somos un aspecto de esa Gran conciencia, experimentando la experiencia de la vida en la “LA ILUSIÓN” de estar separados.

En estos tiempos de transformación individual y colectiva los Registros Akáshicos nos ofrecen su asistencia para servirle a nuestra alma en su propósito de expansión y evolución y nos ofrecen una visión y una experiencia que puede cambiar la forma en la que percibimos el mundo.
Sirven para ver el orden existente detrás de la ilusión del caos dándonos un nuevo enfoque más allá de la postura lugar de víctimas de las circunstancias que nos rodean. Nos libera del peso adquirido a través de los conceptos de Culpa y el Castigo que tanto mal nos han hecho. Nos posibilita ver más allá de la ilusión que nos mantiene sumergidos en una sensación de insatisfacción casi permanente.
Cuando uno comienza a preguntarse ¿qué sentido tiene todo esto?, ¿para qué estoy aquí?  nos ayudan a recolocarnos en nuestro papel de creadores de nuestra propia realidad de un modo eficaz y suave. Nos ayuda a recuperar el sentido de nuestra vida. Nos recuerda lo que en verdad somos.
Muchas de nuestras experiencias nos han hecho creer que estamos separados de la Gran Conciencia Universal y hemos pensado que si el mundo está como está en realidad no hay nada más allá de cuanto vemos y estamos solos. Esa es la causa más profunda de todos nuestros miedos e insatisfacciones, de todas nuestras carencias que luego van a expresarse en nuestra vida, en nuestras relaciones, en nuestro trabajo o profesión, en la sociedad y en el mundo.
Sin reconocer a nuestro ser, a nuestra verdadera esencia parte de esa Gran Conciencia Universal  y, por ende, también parte de esa divinidad, será muy difícil que podamos experimentar satisfacción o plenitud y que podamos expresar ese poder que traemos intrínseco en lo que originalmente es: plenitud, amor, iluminación, alegría y totalidad.
Por lo tanto, entrar en contacto con nuestros Registros Akáshicos a través de una amable asistencia de los guías o maestros (vórtices de energía) que nos acompañan en nuestro proceso evolutivo, nos otorga una gran propulsión en nuestra vida ayudándonos a recordar lo que en verdad somos y todo cuanto tenemos a nuestra disposición constantemente.

Somos iguales, somos la fuerza que nos impulsa hacia nuestra expansión de conciencia. Si permito ese flujo soy feliz, si me resisto a él, no.
En mi caso, me expreso en esta vida como una mujer pariéndose a sí misma constantemente y me gusta abrir puertas tal y como me han sido abiertas a mí por seres maravillosos y con gran paciencia.
Vivo con entusiasmo y asombro ante cada experiencia, con curiosidad infinita. Tengo la certeza de que se puede vivir en coherencia con y desde el amor consciente que es, en definitiva, lo que somos. Me inspira ir limando las distorsiones que me impedían llegar a ello. Los Registros llegaron a mí a través de un ser que hoy es un apreciado amigo.
Recibí la formación para ser lectora profesional y Maestra de Registros Akashicos para poder dar cursos y que otros puedan acceder a sus Registros.
Una primera lectura es sin duda reveladora para quien accede por primera vez y, seguramente, será la que nos marque para siempre. Una especie de antes y después si se está dispuesto a realizar las preguntas precisas sobre la propia vida y afrontar las respuestas. Sin embargo, es interactuando con los propios Registros que va creándose un vínculo cada vez más profundo y van abriéndose cada vez más puertas. Es una experiencia profunda que ayuda a trascender los obstáculos que se nos presentan a todos.
Por eso planteo mis lecturas para que puedan actuar más allá de una sesión brindando herramientas extras para poder seguir trabajando con ellas.
En lo personal los Registros Akáshicos mantienen activa mi conexión conmigo misma. Tanto en mis consultas y talleres como en lo personal y en todos mis procesos creativos, manteniendo siempre un contacto con ellos.
En los tiempos que estamos viviendo y atravesando estamos haciéndonos más conscientes de las varias frecuencias con las que interactuamos en la medida en que el tiempo se pliega del futuro hacia el presente y del pasado hacia el presente, y podemos resistirnos a ello o dejarnos llevar con lo que es en cada momento. Es allí en donde nos pueden ayudar los Registros Akáshicos a identificar las causas de dichas resistencias y cómo traspasarlas.
Recibimos respuestas a través de una esfera de información que puede estar formada por palabras, imágenes, símbolos, metáforas, revelaciones, sentimientos, certezas, comunicación con algún ancestro. Se recibe una guía para realizar algo específico dentro de la sesión y el tema que nos ocupa y también nos proporcionan la comprensión y, en la mayoría de los casos,  liberación. Es recordar quién soy y regresar allí deshaciendo la distorsión en la que me muevo habitualmente. Nos invitan a reencontramos con el verdadero sentido de estar aquí y ahora en esta tierra.
La distorsión en la que nos movemos es la diferenciación ilusoria que hacemos del Origen o Fuente para ingresar en el plano de la materia. Al hacerlo emitimos un sonido propio y este sonido, que tiene resonancia con el nombre elegido en esta encarnación, es el que nos permite acceder a la información del alma individual.
Podemos, con la ayuda de una guía y un entrenamiento adecuado, acceder a nuestros propios Registros Akáshicos o facilitar a otros el acceso a través de una lectura.
La Apertura del Registro Akáshico se hace a través de una oración sagrada o llave vibracional específica. Cuando lo hacemos para nosotros mismos llevamos una especie de diario o libreta en donde vamos desarrollando nuestra relación con los Registros. Allí trabajamos nuestras creencias limitantes, miedos, apegos, posturas de nuestro ego.
En una lectura a otra persona se canaliza la información de su alma a través de los Registros de su plano espiritual y con su expreso consentimiento se van respondiendo a las preguntas previamente elaboradoras por ella a conciencia. Eso determina que  áreas de su vida va  a mirar bajo esa luz.
Sin embargo, a niveles más profundos, se activa un complejo mecanismo, inclusive una sanación de la que podemos darnos cuenta tiempo después y tomar conciencia de la magnitud de todo lo que se ha transformado al mirarnos hacia atrás. Acceder a una lectura es como encender una luz en la conciencia que va haciéndose cada vez más grande y actúa en niveles imperceptibles para nuestra actual comprensión.
Más que de una simple lectura estamos hablando de una terapia de Registros porque lo que ocurre es un proceso terapéutico profundamente transformador, ya que las lecturas no solo proporcionan información a la persona de lo que el alma quiere comunicarle, sino que el ingreso consciente a los Registros Akáshicos permite recibir sanación Akáshica y dispensación kármica, si es necesario, para el mayor bien de los involucrados. Es una toma de conciencia muy intensa, una liberación, un reequilibrio.
Las lecturas de Registros Akáshicos son una de las herramientas más poderosas de autoconocimiento y transformación disponibles hoy. Las lecturas dan voz al alma y son profundamente reveladoras. Nos ayudan a focalizarnos en el propósito de nuestra vida actual y en el desarrollo de nuestros potenciales facilitando aprendizajes pendientes en cualquier área de consciencia. Nos sugieren donde está la punta del hilo que desteje la ilusión que nos hace sufrir o sentir carencias de cualquier tipo. Recuerdan nuestro ser real sin la distorsión del Ego y, cuando el alma siente y escucha las palabras transmitidas las reconoce de inmediato, sabe que le están hablando y algo hace “clic” en su interior y se activa para siempre.
Las Lecturas de Registros Akáshicos nos permiten observarnos a nosotros mismos sin miedo, culpa o desvalorización. Nos ayuda a despertar nuestra verdad interior y enfocar nuestras dificultades como desafíos y no como errores con los que nos inculpamos o castigamos. Nos enseñan nuestra luz.
Además, dentro de la misma lectura utilizo las técnicas terapéuticas que se me indiquen como trabajos integrales...
Todo el mundo puede acceder a una lectura y no existen contraindicaciones, excepto las personas que se encuentren en estados alterados de conciencia por medicación, alcohol, o disfunciones psicológicas severas que impidan el discernimiento o la libre elección, no hay ninguna otra contraindicación. Aquellos que resuenen con esta información están preparadas para recibir su lectura.
La información recibida es siempre la adecuada para apoyarnos a dar el siguiente paso. Es mucha y profunda pero nunca puede revelarnos algo que pueda dañarnos y nunca va más allá de nuestras posibilidades ya que procede de la propia alma de quien realiza la consulta y es quien determina, con su apertura y sus preguntas el nivel de profundidad que desea obtener.
Siempre les digo, a quienes se acercan para realizar una lectura que los pasos previos forman parte ya de la lectura en sí ya que en el acto de tomarse un momento a solas para uno mismo y poder hacerse las preguntas trascendentes para la propia vida, comienza el proceso.
Las preguntas abren nuevos espacios de consciencia y permiten que, de toda la información que se encuentra en tu Registro de vida, se descodifiquen sólo las adecuadas para tu momento actual. Con tus preguntas, das permiso a que, a través de quien canaliza la lectura, esa información se exprese.
Cuánto más profundas y honestas sean tus preguntas, mayor beneficio obtendrás de la lectura.
Para una consulta es necesario tener las preguntas por escrito y, si lo deseas una grabadora de voz o cuaderno de notas para luego poder seguir trabajando con la información recibida que es mucha y profunda. Yo suelo grabar las sesiones, siempre con el consentimiento de quien realiza la consulta, para luego poder pasarle la grabación en el caso de que no tenga cómo hacerlo. Es una información personal e intransferible.
Las lecturas duran 1 hora u 1 hora 30 aproximadamente y a veces más, depende de la cantidad de preguntas y de información que vaya a ser canalizada.
Siempre suelo pasar una lista de preguntas típicas que pueden hacerse en una sesión de Registros Akáshicos, pero no hay límites. Recuerda que si en tu interior ya existe la pregunta es porque ya existe la respuesta.
Los ejemplos podrían estar acordes con esta lista:
¿Cuál es mi propósito o plan de vida?
¿Qué me propuse completar al venir a la Tierra?
¿Qué patrones o creencias limitantes me impiden desarrollar  todo mi potencial?
¿Qué talentos o capacidades necesito despertar en mí?
¿Cuál es mi mayor desafío o temor en este Tiempo? ¿Por qué me cuesta llevar a cabo esto…. si lo deseo tanto?
¿Cuál es la raíz de este bloqueo en esta área? ¿Por qué tengo miedo a….?
¿Qué debo mirar o comprender en esta situación o esta relación?
¿Qué podría poner en práctica para profundizar y/o disfrutar de mi sexualidad?
¿Qué debo aprender de esta enfermedad o dolencia y cómo la puedo sanar/mejorar/transformar?
¿Qué está saboteando mi capacidad para generar prosperidad en mi vida?
¿Es el momento adecuado para adquirir, vender, transferir esto o aquello?
Actualmente realizo conferencias y talleres y recomiendo a las personas que se acerquen a las charlas previas y luego decidan si esta u otras técnicas son para ellos o no.
Actualmente resido en Logroño, La Rioja, España; pero ofrezco la posibilidad de acceder a lecturas y cursos a través de internet.
Está en mi agenda (a falta aún de cerrar fecha) la realización del Curso Nivel I de Registros Akáshicos presencial y a través de internet.
Para más información e inscripciones puedes escribirme a magaviajera@gmail.com o visitar mi página web http://gabrielacollado.webs.com
Si ya tienes un grupo que desee aprender y vivir esta experiencia o cualquiera de los talleres y cursos que se ofrecen, ponte en contacto conmigo para poder organizarlo.

Te agradezco que puedas compartir esta información y sumar así conciencia a quienes te rodean.

Gabriela Collado, terapeuta de Registros Akáshicos





martes, 4 de noviembre de 2014

Muertos entre los vivos


El problema con la religión, las prácticas espirituales o ciertos abordajes terapéuticos no es ni la religión, ni las prácticas espirituales, ni la terapia en sí, si no cómo son abordadas.
La mayoría de la gente que se acerca a cualquiera de ellas no está buscando un trabajo arduo y personal para descubrir sus propio poder y divinidad, que es para lo que sirven dichas prácticas, si no que busca un paliativo, una palmada, un abrazo, una pastillita mágica. Suele suceder en una consulta o en un taller o en una práctica espiritual que, cuando se propone un trabajo más profundo, muchos dejen de asistir: quienes no están dispuestos a enfrentarse cara a cara con sus profundidades, con quienes son realmente.
Son muy pocos quienes se aventuran a las propias profundidades y a aplicar dichos conceptos a la propia vida.
Es necesario romper las propias estructuras, dudar de sí mismo, desafiarse, estar dispuesto a encontrarse con las propias miserias, la propia mierda, el propio odio, la propia hambre; tocarlas con las propias manos, reconocerlas propias, transformarlas, reconociendo también lo divino que me pertenece porque es de lo que estoy hecha.
Por eso triunfa el sistema, por eso triunfan las farmacéuticas y la medicina halopática. Un triunfo entrecomillado, obviamente, de poner parches, de pastillita mágica que sólo es mágica para el sistema que desea que sigas dependiendo de él y no de ti mismo, que no te reconozcas. No le importan tus protestas, mejor que protestes porque mientras lo haces no despiertas a quien eres. Mejor que te drogues, con lo que sea, deshechos químicos, medicina (¡que es lo mismo en muchos casos, no seas ilus@!), televisión, fútbol, internet, alcohol, ropa.... E incluso puedes drogarte hablando de espiritualidad o subiéndote a un púlpito o acudiendo a ceremonias y conferencias, llenándote la boca con ella pero sin aplicar un ápice de aquello a ti mism@. Es decir, hacer de la herramienta de conciencia una herramienta más de dogma e ilusión.
Son pocos los que afrontan con honesta y honda sinceridad y seriedad el desafío de mirarse a sí mismos y dejar de doparse con el sueño. Y esos pocos tienen su recompensa y no es nada que el sistema tenga para ofrecerles. Se descubren creadores de la propia vida, inmortales, poderosos, sabios, humildes, eternos. Se descubren vivos.
Porque el sistema en el que vivimos es la tumba. No conseguirás salir de ella si no estás dispuest@ a quitarte de encima las capas de tierra, todo aquello que no eres, ego, traje para jugar el juego. Tienes pánico de quitarte la máscara, lo sé, todos lo tienen pero pocos lo enfrentan.
Sólo tienes que saber una cosa, que decidas en donde decidas estar eres tu quien está eligiendo y nadie más.
La naturaleza nos acerca en estas fechas al encuentro con el más allá en el día de los muertos. Se celebra la muerte que no es más que la vida. Es buena época para reflexionar de qué lado quieres estar, si de los vivos o de los muertos.
Mejor bailar con ambas, pero para eso hay que conocerlas.
El truco está en tomar conciencia de lo que en verdad somos, el trato es seguir adecuándote al sistema y su programa.
Recuerda: tú eliges siempre. ¿Truco o Trato?


 

martes, 6 de mayo de 2014

¡Bienvenidos a bordo!

http://gabrielacollado.webs.com/

Ha nacido un NUEVO ESPACIO desde el que pretendo que comencemos un viaje a través del conocimiento interior. Nuestro destino es el amor incondicional, el claro camino hacia la felicidad. 
Durante el trayecto iré poniendo a tu alcance las herramientas que te ayuden a mejorar tu vida, solucionar tus problemas, mejorar tus relaciones interpersonales y ser feliz aquí y ahora, nuestra más valiosa misión en esta vida.
Apoyada en el estudio de la psicología y de diversas técnicas como la Programación Neuro Lingüística (PNL), la Desprogramación Bio-Emocional, las visualizaciones, el Curso de Milagros, el trabajo con el Transgeneracional y técnicas energéticas como el Reiki y la Terapia Metamórfica, entre otras, trabajo como terapeuta desde hace ya varios años. Imparto cursos de crecimiento emocional y charlas y seminarios sobre cómo superar las crisis emocionales y mejorar nuestra relación con nosotros y con quienes nos rodean. 
Estoy absolutamente convencida, por haber aplicado cada uno de estos conocimientos en mi propia vida, de que el único cambio real y permanente que nos acerca a la felicidad comienza dentro de cada uno de nosotros y de allí se extiende a todo cuanto nos rodea.
Cuando hablo de Amor me refiero a ese infinito potencial que todos llevamos dentro para conseguir todo cuanto nos propongamos y esa es, en gran medida, la intención con la que hago mi trabajo, despertar en consciencia a ese Amor, en mayúsculas que es lo que somos. 
Yo me he reencontrado conmigo misma, con ese amor que me ha llevado a alcanzar una felicidad estable y auténtica, y conmigo muchas de las personas que me acompañan en este camino. Ahora te toca a ti adentrarte en este maravilloso camino que te permita por fin abrazar tu propia vida en inmensa plenitud.
La paz interior se logra a través de alcanzar la coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos. ¿Cuánto crees que hay de allí a la felicidad? ¡Ese es el camino!
Cuando uno ama lo que hace y lo regala al mundo, no lo considera trabajo porque cuando uno se ofrece con amor, recibe con amor. 
Mi nuevo canal de comunicación es una página web que ha nacido desde el amor con el que hago las cosas y es en donde me ofrezco de corazón y me doy al mundo. 
Allí iré informando sobre los Cursos On Line que puedes hacer a través de Internet estés donde estés. También allí tienes la información para contactar conmigo para Consultas On Line o vía Email o para cualquier tema que desees aclarar. 
Hay una Galería Fotográfica en la que comparto algunos de los trabajos que hago, una sección con Artículos que estoy segura que serán de tu interés y también un apartado con Testimonios de aquellos con quienes he trabajado o compartido tarea.
Espero que te guste, yo te invito a que conozcas en dónde reside mi magia... 
Yo sé que te atreves a emprender este maravilloso viaje, por eso has llegado hasta aquí y porque mereces el amor, mereces la abundancia, mereces ser feliz aquí y ahora. ¡Abróchate el cinturón porque despegamos ya!

¡Bienvenidos a bordo! http://gabrielacollado.webs.com/

martes, 1 de enero de 2013

La glándula pineal: vamos a "ver"


La glándula Pineal es el principal punto de emociones e impulsos del cerebro. Es también el principal punto de conexión con el cosmos y el conocimiento y por lo tanto es el punto principal que debemos aprender a trabajar controlando las pasiones, el deseo sexual y canalizándolo con fuerza; utilizando el orgullo siempre a favor nuestro para reforzarnos y conectarnos. Eso si queremos conectar con el conocimiento interior.


Una vez la glándula pineal ya está abierta es cuando se nos abre lentamente el tercer ojo y nos convertimos en conocedores del bien y del mal y poseedores y merecedores del poder de la creación. Por lo cual se establece la conexión que perdimos debido al pecado original, tal como indica la conocida leyenda. Esto nos permitirá alcanzar con nuestra mente dimensiones paralelas, ya sea consciente o inconscientemente.
Una vez en ese punto hay que aprender a ser conscientes de ello y saber controlarlo y canalizarlo si queremos evolucionar sin volvernos locos o ambiciosos.


Nota: Extraído de la página de Universalismo

lunes, 17 de diciembre de 2012

La enfermedad como ayudante para la vida


Según los descubrimientos del Dr. Hamer la enfermedad es la respuesta apropiada del cerebro a un trauma externo y forma parte de un programa de supervivencia de la especie.
Una vez resuelto el trauma, el cerebro invierte el orden y el individuo pasa a la fase de reparación.
Descubrir el sentido de las enfermedades es lo más apasionante y fructífero que pueda imaginarse...
Por ejemplo:

* «Estoy rabioso por la injusticia que he sufrido», patología de las vías biliares;
* «Esto no me lo trago», patología del esófago;
* «Es una mala pasada, no puedo dejarla pasar», patología del intestino delgado;
* «Me ha hecho una guarrada», patología del colon;
* «Tengo miedo de no tener ya mi propio espacio», patología de los bronquios;
* «Se me viene todo encima», patología renal.
* «No valgo ya para nada», patología ósea.

El sentido biológico es automático e inconsciente y adaptado a la perfección al problema.
-Creo un conflicto biológico a la gallina cuando le quito los huevos. Automáticamente se adaptará al problema volviendo a poner. No es la gallina la que toma la decisión, el conflicto nos conduce a la adaptación
- Una persona come algunas setas en malas condiciones; habrá diarreas, vómitos, no es el problema es la solución, los malestares son la adaptación. La diarrea nos dice: “No quiero asimilar” así por ejemplo, los niños que tienen diarrea antes de los exámenes, no es miedo, sino: “no he estudiado (asimilado los conocimientos) lo suficiente.

En el origen de la mayoría de las enfermedades (anginas, bronquitis, cáncer, depresión, epilepsia, infarto, leucemia, esclerosis en placas, etcétera) hay, en la vida del paciente, un acontecimiento particular vivido como un trauma: separación afectiva, ofensa, despido, guantazo, la muerte de un familiar, un diagnóstico médico fatal... Un evento vivido de modo dramático, inesperado y conflictivo, en soledad y sin posibilidad de una solución satisfactoria.

Todas las enfermedades tienen dos fases. Puesto que no existe día sin noche: todo funciona de modo binario.
A) La primera fase es la del estrés (simpaticotonía) y va del trauma a la resolución del problema.
Al producirse un trauma que nos coge desprevenidos, que vivimos en soledad, que continuamos rumiando y que no sabemos cómo resolver, los tres niveles del ser humano (mente, cerebro y cuerpo) entran al mismo tiempo en una fase de reacción para poder sobrevivir: el paciente sigue rumiando su problema, está permanentemente estresado, pierde el hambre, adelgaza, tiene problemas a la hora de dormir y con frecuencia se despierta durante la noche: es la fase de adaptación frente al acontecimiento inesperado. En este continuo estado de alarma todas sus energías se ven movilizadas con el sólo fin de superar el trauma.
B) La segunda fase va de la solución del problema a la vuelta a la normalidad (vagotonía).
La superación del trauma es la clave para pasar a la fase de reparación.
La intensidad de esta fase es por lo general proporcional a la primera y comienza siempre y únicamente en el momento de la solución del conflicto. Antes de la crisis se produce la reparación del
cerebro; seguidamente le toca al cuerpo proseguir en su reparación (iniciada a partir de la resolución del conflicto) hasta el completo retorno al estado de equilibrio. Es el momento en que podemos comenzar a «recobrar el aliento». El estrés desaparece y el paciente se siente invadido por una gran sensación de quietud y serenidad. El conflicto ha sido resuelto. Se recupera el apetito, el cuerpo y las extremidades vuelven a recibir calor y el sueño, pese a algunas dificultades a la hora de dormirse, vuelve al cabo de las tres de la madrugada, al aproximarse el amanecer.
Pero la Madre Naturaleza es perfecta y ha «inventado» la crisis epileptoide (en ella pueden producirse temblores, sudores fríos, estrés, evacuaciones urinarias), una especie de momentáneo retorno a la fase de simpaticotonía, que tiene por función certificar si el conflicto ha sido superado realmente; en caso afirmativo la enfermedad será evacuada mediante una fase de diuresis, en caso negativo el conflicto oscilante, nunca superado, se manifestará con fases alternas de recaídas y resoluciones que tendrán como consecuencia la formación de una enfermedad crónica, por ejemplo.
Ya antes de la crisis epileptoide la enfermedad deja de avanzar y el cerebro se repara, pero el cuerpo no acaba de recuperar su plena funcionalidad hasta después de esta crisis. En la fase de vagotonía el paciente entra en un estado de inflamación: todas sus energías tienden ahora hacia la reparación
cerebral y física; puede tener estados febriles, dolores difusos o localizados y un gran cansancio, como si estuviera chafado. También en esto demuestra la naturaleza ser extremadamente eficiente: pues, en efecto, si no existieran tales síntomas, el paciente se dedicaría a su actividad diaria desviando en parte o totalmente sus energías del objetivo principal del momento, o sea, reparar los daños. Todos los estados inflamatorios son reparaciones, incluidas las enfermedades infecciosas contra las que luchamos con todos los medios a nuestro alcance con la esperanza de matar los microbios. No obstante, la realidad es exactamente lo contrario: estamos en presencia de una fase de reparación.
De todas formas, hay que tener presente que en algunos casos la fase de reparación puede ser incluso más peligrosa que la fase de enfermedad y que la crisis epileptoide presenta riesgos que conviene no ignorar para poder ayudar al paciente con todos los medios posibles, incluso alopáticos, a dar término a esta segunda fase.

Bibliografía:
BIODESCODIFICACIÓN: La Descodificación biológica de las enfermedades por Enric Corbera
La medicina patas arriba ¿Y si Hamer tuviera razón? por Giorgio Mambretti y Jean Seraphin

Nota: Vale aclarar  que, precisamente en este tema, hay un punto en el que el Lic. Enric Corbera difiere con el Dr. Hamer y es en que Enric no cree como Hammer que "todas" las enfermedades tengan su origen en un bioshock, algunas tienen su origen en el transgeneracional. El otro punto es que él dice que no todos los estados inflamatorios son repaciones, algunos son de la fase simpáticotónica.

martes, 11 de diciembre de 2012

Colores para sentirte bien




La cromoterapia o terapia con los colores es un método de armonización, se ofrece como una alternativa a la curación natural de ciertas enfermedades. Se basa en la influencia física, psíquica y emocional que el color puede tener en las personas. 

Es de gran utilidad conocer las propiedades, vibraciones y la influencia que ejercen los colores, para combinarlos de la forma más adecuada, consiguiendo armonía y equilibrio.

Esta alternativa para mejorar la salud considera que las personas que varían diariamente los colores de su vestimenta, tienen más tendencia a mantenerse sanos