Gabriela ColladoTerapeuta Holística. Maestra Espiritual. Coach en Relaciones. Terapia PNL. Transgeneracional. Biodescodificación. Risoterapia. Reiki Master. Terapia Metamórfica. Registros Akashicos. Tarot Evolutivo. Canalizaciones. Terapias y Talleres Vivenciales (Presenciales y On Line). Conferencista. Seminarios Motivacionales.
Mostrando entradas con la etiqueta Gaia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gaia. Mostrar todas las entradas
jueves, 21 de diciembre de 2017
Solsticio de invierno
A diario vemos fluctuar el tiempo, de la merma a la abundancia y de la abundancia a la merma. Vemos al Sol tomar distancia para luego calentar la Tierra desde menor distancia.
Para que algo se ilumine ha de oscurecerse antes. La luz disminuye para luego aumentar y viceversa.
Vivimos en fluctuación constante, igual que lo que vemos en la naturaleza. Nuestro sufrimiento se agranda cuando nos negamos a estos cambios que nos permiten nuestra transformación y la de todo cuánto nos rodea.
En el hemisferio norte hemos dado lugar a la muerte simbólica de la luz, mientras el sol atraviesa sus 3 días de oscuridad, para ser testigos de su resurgimiento.
Desde hoy, cada día será más largo y nosotros tenemos una nueva oportunidad para ver las cosas cada vez con mayor claridad.
¡Feliz solsticio, feliz Yule!
⚜️ Maga
lunes, 3 de julio de 2017
¿Un cuerpo iluminado?
Muchas veces cuando hablamos de conciencia o meditación tenemos la idea de algo “espiritualoide” que nos eleva por encima de nuestro cuerpo y, en el peor de los casos, por encima de los demás.
Creemos que la conciencia o iluminación es algo que sucede allá arriba separado de nostros y tendemos a ignorar o rechazar a nuestro cuerpo o al ego que lo representa. Quizá por términos como el de ascención es que nos hemos imaginado que alcanzar la iluminación era algo como esas imágenes de Jesús o la virgen María elevándose hacia los cielos. En realidad la ascención sucede con el cuerpo y no es que nos elevamos de la Tierra sino que nos elevamos con la Tierra. Lo que se eleva es nuestra vibración energética y nuestro cuerpo es energía y, así, se expande nuestra conciencia (todas ellas). Es en verdad un proceso, más que de subir, quizás de bajar lo espirtual al cuerpo, en lugar de mantenerlo separado como algo sagrado que no podemos mezclar. Otro modo correcto de decirlo sería el de despertar a la divinidad que anida dentro de nuestro cuerpo.
Quiero aclarar que con el término “espiritualoide” me refiero a algo que pretende ser espiritual pero que es sólo una fachada construida por la mente y su idea de cómo debería ser o aparentar estar iluminado.
He conocido a algunas personas que aún creen que meditar es sentarse a pensar y otros muchos que han entendido bien la teoría de la ascensión pero se les ha quedado en algo meramente mental. Entender no es comprender y comprender implica atender a todos nuestros sentidos y cuerpos.
Seguramente por eso a mucha gente le cuesta comprender el concepto de que Dios está dentro de sí mismos. Imaginan a un Dios tan puro y sagrado que no puede mezclarse con lo denso y bajo de un cuerpo lleno de necesidades.
Yo misma tuve que aprender a estar en mi cuerpo (y me llevó mi tiempo debo admitir). Primero daba demasiada importancia a lo mental, luego a lo emocional y finalmente le llegó el turno al cuerpo a fuerza de llamadas de atención sintomáticas no sólo en mi cuerpo físico sino también en la representación de todo lo que refleja la necesidad de estar anclado a tierra y conocer el movimiento de las energías materiales como, por ejemplo, el dinero. Sin embargo ha sido un proceso que permití que fuera de modo natural, no forzándome a escuchar a una u otra cosa.
Lo que en verdad sucede es que estamos tan inmersos en nuestra mente que hemos desconectado de nuestro cuerpo y, por eso, éste no tiene más remedio que manifestarse a través de síntomas y enfermedades.
Así es que los términos conciencia, meditación e iluminación incluyen a nuestro cuerpo. Meditar es bajar al cuerpo, conectar con su centro, es tomar conciencia de mi Yo Soy completo. Se trata de alcanzar una coherencia y una unidad de todos nuestros cuerpos y/o conciencias. Mi conciencia del Ser puede tener muy clara una experiencia por la que estoy atravesando y saber que tengo la fuerza para atravesarla, pero mi conciencia humana, al ser más densa y estar inmersa en un mundo físico y condicionado, necesita otro tiempo para procesarla. De mi depende que aprenda a escuchar todos mis cuerpos y mantenga el equilibrio, sin rechazar a ninguno. Todas son herramientas que constituyen un todo. Imagina cómo sería usar el martillo para todo.
Gabriela Collado
Gabriela Collado
Etiquetas:
Amor,
creencias,
Despertar de Conciencia,
Desprogramación Emocional,
Dinero,
dios,
Emociones,
energía,
Energías,
Espiritualidad,
Gaia,
holistica,
luz,
Meditaciones
jueves, 9 de marzo de 2017
¿De qué te alimentas?
Y tú ¿qué emociones alimentas?
Si cada uno se ocupa de la propia coherencia entre su mente y su corazón, podremos así entre todos influir en el campo electromagnético de la Tierra y ayudar así a nuestro planeta y a quienes en él habitan.
Recuerda: empieza por uno con uno mismo. ¿Cómo? ¡Amándose!
⚜ Maga
miércoles, 22 de julio de 2015
Como es arriba es abajo
Las cosas de la Tierra también son las cosas del Cielo.
"Como es arriba es abajo".
¿Acaso no se encuentra ésta inmersa en el Cielo, suspendida en él?
El espíritu todo lo baña y la Tierra acoge en sí misma al espíritu.
En lo mundano hallarás el espíritu.
"Los deseos mundanos conducen a la iluminación" dicen los budistas.
Hallarás lo que busques en todas las cosas.
Gabriela Collado - Anarel
sábado, 22 de noviembre de 2014
Competir vs compartir (Te doy, me doy)
Competir y compartir son opuestos.
Competir nos empobrece, compartir nos enriquece.
Vivimos en un mundo educado para la competencia constante y
feroz que nos lleva a sentirnos cada vez más inseguros de nosotros mismos, nos
lleva a tener que demostrar nuestra valía para ganarle al otro, para ganar
sobre el otro. Vivimos comparando y comparándonos sin cuestionarnos la
veracidad de la regla con la que medimos y somos medidos.
Todo eso no nos lleva más que a limitar nuestras infinitas
posibilidades, no sólo como individuos dino como sociedad y, finalmente, como
humanidad.
La competencia se asienta sobre el miedo, el compartir se
asienta sobre el amor. ¡Así de grande es la diferencia!
Cuando le ganamos a otro, en realidad, no ganamos nada, sino
que perdemos la posibilidad de enriquecernos, de expandir nuestro conocimiento
y que el otro, a su vez, expanda el suyo, de trabajar y cooperar conjuntamente
por un objetivo común que nos beneficiaria a todos y no sólo a uno. De hecho si
es sólo uno quién se beneficia, no se beneficia nadie, ni siquiera ese uno, que
se queda aislado con su ilusión de "ganancia".
Pasamos a vivir a la defensiva para que nadie nos quite eso
que creemos ganado, encerrándonos cada vez más, confiando cada vez menos en el
otro.
Compañero viene de compartir, lo demás es simple
depredación. Así creamos el mundo en el que vivimos. Así nos hacemos
responsables de cuanto vemos y padecemos.
Les enseñamos a nuestros hijos la competencia entre su
grupo, necesitamos distinguirnos del resto y lo hacemos también a través de
ellos perpetuando esta devastación atroz en la que estamos inmersos. Familia,
hermanos, amigos, compañeros son palabras que pierden su sentido verdadero
dentro de esta carrera absurda.
Nos hemos convertido en productos de marketing, nos
vendemos, nos compramos, nos medimos. Somos máquinas de una enorme empresa
insaciable y dejamos de lado nuestra humanidad.
Nos alejamos así de nosotros mismos, nos alejamos del amor
en el que anhelamos vivir, nos encerramos en una trampa de miedo y pobreza y
acabamos compitiendo, incluso, con nosotros mismos.
En todas las áreas nos manejamos igual, llevamos esa misma
distorsión a todo cuanto manejamos, da igual, lo hacemos en el trabajo pero
también en la pareja y en la religión.
El miedo nos empobrece y eso sólo puede llevarnos a una
clara autodestrucción, como individuos y como humanidad.
Mi religión es mejor que la tuya, esta es la verdad, yo
tengo razón, lo hago mejor... Todo lo hemos creado para competir, los
equipos de fútbol, las marcas, los partidos políticos. Vivimos colgándonos
etiquetas. Somos spónsores de otros menos de nosotros mismos. ¿Estás conforme
con eso? No, no lo estás, porque esa necesidad de autoafirmarte en tus
creencias (que a veces ni siquiera son tuyas), en tus posesiones, está cantando
a gritos tu falta de seguridad en ti mismo porque no te has tomado el trabajo
de conocerte, saber quién eres tu en verdad y no lo que te han dicho que eras o
debías ser, darte la oportunidad de enamorarte de ti, no en un gesto de
autocomplacencia egótica, no para distinguirte, si no para comprender mejor al
otro ser humano con el que convives y compartes, para desarrollar la empatía,
para compartir el amor que en realidad ya eres sin necesidad de poseer a nada
ni a nadie, para derramar sobre el mundo los dones particulares que has venido
a ofrecerle y con ello a ofrecerte a ti mismo a través de los demás.
El valor de cada ser no es medible en absoluto. Todos son
exactamente igual de valiosos, cada uno en su particular aporte al gran
conjunto.
Si sientes la necesidad de compararte con el ladrón o el
asesino, busca al ladrón y al asesino dentro de ti, si no lo tuvieras no
necesitarías distinguirte.
¿Cómo sería el mundo para nosotros si les enseñáramos a
nuestras generaciones futuras, con la palabra y la acción, el valor de
compartir?
Simplemente reflexionemos, en el fondo todos sabemos la
respuesta.
¿Tenemos el coraje de vivir en el amor?
Para vivir en el amor debemos aprender a amar a la persona
más importante del mundo para nosotros, nosotros mismos. Pero sin confundir
Amor con soberbia, exigencia y distinción.
Las aves de rapiña lo hacen para buscar alimento, nosotros
porque no sabemos jugar de otra manera.
Todavía estamos a tiempo.
Te invito a visitar mi web http://gabrielacollado.webs.com
¡Gracias por bendecir mi vida con tu lectura!
jueves, 18 de septiembre de 2014
¿Qué somos?
-¿Qué
somos?
- Energía.
- ¿Y qué
hacemos aquí?
- Hemos venido a expandirnos, a descubrir que no hay límites, a jugar a que tenemos un cuerpo y experimentar emociones.
- Si vinimos a jugar ¿por qué nos volvimos tan serios?
- Porque nos olvidamos de observarnos, olvidamos que esto sólo es un instante, un parpadeo de nuestra existencia y que también somos la Tierra, el Cielo y la Estrella de la cual provenimos. Un minúsculo trozo de conciencia de la Gran Conciencia.
- Entonces ¿todos somos lo mismo?
- Más que eso, todo es tu conciencia y tú la de todo. Eres tú teniendo diferentes experiencias
visita mi página gabrielacollado.webs.com
lunes, 21 de octubre de 2013
Mundo Demente
No temas a que te encierren por tu locura,
éste ya es un mundo absolutamente demente.
Estamos aquí para sanar nuestra demencia
que es creer en todo lo que fabricamos y percibimos con la mente.
La tierra es como el gran loquero del
universo.
Si quieres volver a ser libre deja de creer
que existe razón alguna en lo que ves.
Un Curso de Milagros:
L.PI.51.1.1 "Nada de lo que veo
significa nada". Lección 2 de UCDM: "Le he dado a todo lo que veo
todo el significado que tiene para mí"
T28.II.14 Ahora el Hijo de Dios se ha
vuelto por fin consciente de una Causa presente y de Susbenévolos efectos.
Ahora comprende que lo que él ha hecho carece de causa y que notiene efectos de
ninguna clase. Él no ha hecho nada. Y al reconocer esto, se da cuenta deque
nunca ha tenido necesidad de hacer nada, y de que nunca la tuvo. Su Causa es
Sus Efectos. Jamás hubo otra causa aparte de Ella que pudiese generar un pasado
o un futurodiferentes. Sus Efectos son por siempre inmutables y se encuentran
enteramente más alládel miedo y del mundo del pecado.
¿Qué se ha perdido por dejar de ver lo que
carece de causa? ¿Y dónde está elsacrificio, una vez que el recuerdo de Dios ha
venido a ocupar el lugar que antes ocupaba lapérdida? ¿Qué mejor modo hay de
cerrar la diminuta brecha entre las ilusiones y larealidad, que dejar que el
recuerdo de Dios fluya a través suyo, y la convierta en un puenteen el que sólo
un instante es suficiente para transponerla?
T31.I.7.10 Por mucho que te hayas esforzado
por aprender la tarea que elegiste, la lección que refleja el Amor de Dios es
todavía más fuerte. Y aprenderás que el Hijo de Dios es inocente, y verás otro
mundo.
T.29.V.5.6 No empuñan ninguna espada, pues
han abandonado su apego a todas las vanas ilusiones del mundo.
Etiquetas:
Amor,
Despertar de Conciencia,
Desprogramación Emocional,
Espiritualidad,
Gaia,
Meditaciones,
Mensajes de Luz,
Un Curso de Milagros
lunes, 5 de agosto de 2013
Todos somos los despiertos, todos somos los dormidos
Tras tu temor de mirarte adentro por tus faltas, existe un temor mayor que hace temblar al ego y es el miedo a que veas tu LUZ.
Por eso es importante que mires en tu INTERIOR.
Las alas se despliegan de adentro hacia afuera.
Volvieron a colocarte afuera el amor cuando te dijeron que amaras a
tu hermano pero no te dijeron que para amar a tu hermano debías amarte primero
a ti mismo.
El mundo está repleto de gente que no se ama a sí misma, se
autodestruye, se deja dominar y destruye el planeta.
Es imperioso amarse a uno mismo y dejar de mirar hacia afuera.
Eso es despertar y uno no puede jactarse de estar despierto y
despreciar a quienes no saben amarse.
Ninguna fuerza de Luz es agresiva, Gaia – Amma tampoco lo es,
intenta no serlo tu tampoco en tus formas, principalmente si te llamas “del
lado de la luz”.
Nadie puede enarbolar una bandera que no incluya a la humanidad
completa, porque todos hemos hecho esto, todos somos responsables, también de
aquellos que llamas dormidos, también de aquellos que llamas oscuros.
No se te puso aquí para que asciendas a los cielos y abandones a
Gaia – Amma y a tus hermanos, se te puso aquí para que bajes el cielo a la
tierra, para que pongas allí tu luz. Esta es la misión.
Libéralos, tú los has puesto ahí como testigos de que tienes “razón”.
“El mundo que ves no es sino el testigo fútil de que tenías razón.
Es un testigo demente. Tú le enseñaste cuál tenía que ser su testimonio, y
cuando te lo repitió, lo escuchaste y te convenciste a ti mismo de que lo que
decía haber visto era verdad. Has sido tú quien se ha causado todo esto a sí
mismo. Sólo con que comprendieses esto, comprenderías también cuán circular es
el razonamiento en que se basa tu "visión". Eso no fue algo que se te
dio. Ése fue el regalo que tú te hiciste a ti mismo y que le hiciste a tu
hermano. Accede, entonces, a que se le quite y a que sea reemplazado por la
verdad. Y a medida que observes el cambio que tiene lugar en él, se te
concederá poder verlo en ti mismo.”
(Un Curso de Milagros 21.II.5)
No te dejes engañar por quienes se llenan de palabras y enarbolan
su despertar. Un ser despierto Ama y proclama Paz.
No puede seguirse insistiendo en la separación, el juicio, señalar
al hermano por dormido o por lo que nos convenga en ese momento para poder sentirnos más alto.
Tu crecer, tu elevación no puede ser nunca sobre los demás. Y, si
así lo consideras, ya puedes tener en cuenta que ellos te han ayudado a estar
allí “arriba” donde hoy te pones. ¿Sino cómo habría arriba y abajo, despiertos
o dormidos?
“Cuando se niega la visión, la confusión entre causa y efecto es
inevitable. El propósito ahora es mantener la causa oculta del efecto y hacer
que el efecto parezca ser la causa. Esta aparente autonomía del efecto permite
que se le considere algo independiente, y capaz de ser la causa de los sucesos
y sentimientos que su hacedor cree que el efecto suscita.
Anteriormente hablamos de tu deseo de crear a tu propio creador, y
de ser el padre y no el hijo de él. Éste es el mismo deseo. El Hijo es el
efecto que quiere negar a su Causa. Y así, él parece ser la causa y producir
efectos reales. Pero lo cierto es que no puede haber efectos sin causa, y
confundir ambas cosas es simplemente no entender ninguna de las dos.
Es tan esencial que reconozcas que tú has fabricado el mundo que
ves, como que reconozcas que tú no te creaste a ti mismo. Pues se trata del
mismo error. Nada que tu Creador no haya creado puede ejercer influencia alguna
sobre ti. Y si crees que lo que hiciste puede dictarte lo que debes ver y
sentir, y tienes fe en que puede hacerlo, estás negando a tu Creador y creyendo
que tú te hiciste a ti mismo. Pues si crees que el mundo que construiste tiene
el poder de hacer de ti lo que se le antoje, estás confundiendo Padre e Hijo,
Fuente y efecto.”
(Un Curso de Milagros 21.II.10/11)
No debes colgarte del mensajero. Lo que importa siempre es el
mensaje.
Existe en mi interior una profunda certeza, una verdad inalterable
y esa no puede nombrarse.
Estamos contigo. Amor – Amar.
martes, 15 de enero de 2013
La Ascención de la Conciencia
La Divinidad Actual no incluye ninguna dimensión femenina. La Trinidad Cristiana fue definida con una imaginería totalmente masculina. Ni el judaísmo ni el islam incluyen el arquetipo femenino en su imagen de Dios.
2. Con la pérdida de la imagen femenina del espíritu, el concepto de alma como una realidad invisible y conectiva se perdió. Como resultado la naturaleza y la materia fueron progresivamente desacralizadas. La Tierra ya no es Diosa y Madre. La serpiente símbolo antiguo de la DIOSA MADRE fue asociado con el demonio.
3. El Mito de la Caída y la Doctrina del Pecado Original tuvieron un inmenso impacto en la psiquis occidental. La mujer, el cuerpo y la sexualidad fueron eficazmente demonizados y se convirtieron en el blanco de todo tipo de proyecciones negativas. La mujer fue identificada con Eva, quien trajo el pecado, el sufrimiento y la muerte al mundo.
4. La filosofía de reduccionismo científico que ahora domina nuestra cultura (no la ciencia en sí misma) es el resultado de este proceso histórico de 4000 años de la pérdida del valor femenino. Los reduccionistas científicos consideran a la mente humana como algo superior y a la materia como algo sometido al hombre, dispuesto para ser usado y manipulado como él decida. La Naturaleza y la Tierra ya no son sagradas como una vez lo fueron. La materia es algo muerto, inanimado, es una mercancía.
Ahora estamos entrando en una nueva fase de una relación participatoria conscientemente vivida entre nosotros y con la vida del planeta – una fase que puede ser imaginada como un matrimonio en todos los niveles: un matrimonio entre espíritu y naturaleza; mente, alma y cuerpo; pensar, sentir y la experiencia sensorial. Este matrimonio necesita reconectar los aspectos femeninos y masculinos de nuestro ser, creando una relación con lo femenino – con el alma, con el cuerpo, con la vida del planeta.
Principio Femenino, En Busca del Equilibrio Perdido
De Mujer árbol
domingo, 6 de enero de 2013
¿Qué pasó realmente el 21 de diciembre del 2012?
Como el mundo no se acabo, muchas personas creen
que nada importante sucedió el pasado solsticio de invierno. Sin embargo,
para quienes aun permanecemos en este Planeta, el 21 de diciembre,
nuestra galaxia y con ella todos-as nosotros entramos a una nueva era de luz y
oportunidades que no deberíamos ignorar.
Todos sabemos que la Tierra da vuelta
alrededor del Sol cada 24 horas, lo que determina que durante 12 horas
haya luz y oscuridad las otras 12 horas. Este fenómeno natural nos
permite ver durante el día el mundo que nos rodea: descubrir lo bello, evitar
los peligros, abrigarnos de la lluvia, disfrutar del sol, etc. Durante la
noche, a no ser por la ayuda de la electricidad, un foco o una candela, el
mundo parece totalmente distinto, nos resulta imposible ver formas ni colores.
Algo similar y siguiendo una regla
universal, el Sol con todos sus Planetas da vueltas alrededor del
Sol Central de la Vía Láctea, a la cual pertenece nuestro sistema
planetario.
Según los cálculos astronómicos ese
recorrido dura aproximadamente 26.000 anos, los cuales están divididos en un
largo periodo de 13.000 anos de luz y 13.000 anos de oscuridad. Pues
bien, en el ultimo solsticio (21 de diciembre) nuestro Sol completo
el recorrido de los anos de oscuridad e inicio la nueva ruta de luz.
A nivel energético-espiritual eso significa que a
partir de ese momento, los habitantes de la Tierra podemos empezar a
abril nuestros ojos espirituales lo que nos permite descubrir un universo
de posibilidades dentro de cada uno de nosotros-as y en el mundo exterior.
En el largo periodo de oscuridad
espiritual, los-as humanos nos hemos visto atrapados por los fantasmas que nos hacían
creer que el dinero, la fama y el poder a costa de lo que fuera, era el factor
de felicidad. Así nos volvimos unos contra otros y contra nuestra Madre Tierra.
Afortunadamente con los primeros rayos de
luz, esos fantasmas irán desapareciendo y, poco a poco iremos
reconociendo que la felicidad esta mas bien en la solidaridad, en el compartir
generosamente unos con otros, en alivianar ese equipaje cargado de cosas,
ideas, prejuicios…que pesa tanto!… Por eso, es que con frecuencia
hemos escuchado que la nueva era galáctica, será de paz y armonía y que pronto
empezaremos a vibrar en una nueva dimensión.
En este contexto no nos referimos a las
dimensiones espaciales, sino a las dimensiones como estados de
conciencia.
Einstein nos había revelado que todo
cuanto existe en el Universo es energía. Lo que creemos objetos y
materia, no es otra cosa que energía en una frecuencia más lenta.
La razón es que las partículas que constituyen el átomo no están
nunca en reposo, sino en constante movimiento generando energía, la cual
se va condensando (por decirlo así) hasta darnos la ilusión de que hay objetos sólidos.
Para entender de manera muy sencilla ese fenómeno,
imaginemos una hélice, la cual al girar a gran velocidad desaparece
de nuestro campo de visión, en cambio a medida que pierde velocidad, se va
haciendo visible hasta llegar el momento en que deja de girar y
convertirse en un objeto solido que podemos ver y tocar.
Lo que Einstein nos demostró con su formula
famosa E=MC (Energía es igual a Masa por velocidad de la Luz © al
cuadrado) es que la masa a altísima velocidad (velocidad de la luz al
cuadrado) se convierte en energía y viceversa. Lo que significa que lo único
real que existe en todos los planos es la energía en diferentes
manifestaciones.
Ahora bien, como la energía es vibración, todo y
esta vibrando permanentemente: nuestro cuerpo, el planeta que habitamos, la
galaxia…el universo… y para que exista el Cosmos (cosmos quiere
decir armonía vs. caos que es desorden), estas vibraciones están
sincronizadas, o sea, mantienen un mismo nivel vibratorio.
Con el cambio planetario que se está produciendo,
la vibración cósmica se ha acelerado, pasando de una tercera dimensión a una
cuarta dimensión, por lo que para mantenernos sincronizados con el
universo, nuestra vibración también se está acelerando. Esa es la razón
de muchos cambios que estamos experimentando; algunos de ellos dolorosos
y traumáticos: guerras, explotación a todo nivel, agresión a mujeres, niños,
ancianos, corrupción, hambrunas…Y, a nivel personal, lapsos de memoria (que
nada tiene que ver con el temido alemán), dolores persistentes principalmente
en la espalda y las articulaciones, jaquecas, calambres raros, gripes larguísimas,
mareos frecuentes…. Pero para nuestro consuelo recordemos aquella
frase de que nunca es más oscuro que cuando va a amanecer Y… ya
esta amaneciendo!
La Tercera Dimensión (3D)
El estado de conciencia en esa noche galáctica, está
determinado por el predomino del hemisferio izquierdo del
cerebro, sede de la mente racional y la vibración resultante es la
Tercera Dimensión 3D. La 3D es como una caja de creencias rígidas
con un conjunto de reglas y limitaciones relativamente inflexibles. Una de las características
de la 3D es la dualidad: derecha/izquierda; alto/bajo;
bueno/malo; feo/bonito; gordo/flaco; cielo/infierno. Otra característica
es el tiempo lineal: pasado-presente-futuro. Como hemos estado sumergidos-as en
este patrón desde que nacimos, una de las limitaciones precisamente de la 3D es
creer que “así es y punto”. Además, debido a que estas creencias
son compartidas por toda la gente y, los eventos parecen
confirmarlas, resulta muy difícil salirnos de esa caja y
aceptar que existen otras alternativas.
La 3D no ofrece posibilidad de elección. Nosotros
no elegimos nuestros pensamientos y acciones, sino que reaccionamos a partir de
creencias y condicionamientos pre-existentes, en relación a las personas
y situaciones que aparecen en nuestro espacio-tiempo. Todo en la 3D está
condicionado. El amor autentico o el concepto de paz incondicional,
por ejemplo no existen en la 3D. Si usted experimenta esos sentimientos es
porque esta vibrando en la 4D. En la experiencia terrenal actual, tenemos
acceso a la conciencia tanto de 3D como de 4D, pero la mayoría de nosotros rara
vez nos salimos de los hábitos rutinarios de pensamiento y sentimiento de 3D.
Sin embargo las crecientes energías de luz y frecuencias del Cambio están
recableando nuestros cerebros para permitirnos acceder a una gama mucho más
amplia de información y posibilidades que nos permitan asumir e integrar en
nuestras vidas la frecuencia más armónica de la 4D.
La Cuarta Dimensión (4D)
En la 4D desarrollamos las facultades
del hemisferio derecho, activando la intuición y el sentimiento.
Por eso se habla también de que es una era donde las mujeres serán visibles.
Realmente es la energía femenina (yin), de la cual también participan los
hombres, la que volverá a brillar. En la 4D se fortalece la
confianza en nosotros-as mismo-as y en el mundo. Los miedos, al
igual que los fantasmas empiezan a esfumarse. Las reglas de la conciencia de 4D
proporcionan una mayor sensación de facilidad, posibilidades y capacidades
diferentes a las rígidas estructuras de la 3D. El tiempo en
la 4D es siempre tiempo presente. La conciencia está en lo que está
sucediendo ahora mismo. Podemos observar cualquier evento del pasado o
futuro simplemente como información a tener en cuenta, pero desapegados-as de
esos momentos.
En lugar de reaccionar con definiciones rígidas y
pre-establecidas (por otros) a cualquier experiencia, en la 4D podemos elegir
nuestra versión y nuestras respuestas.
Así pues, en la medida que nos adentremos en la
conciencia 4D, en tiempo presente, con el poder de elección y la capacidad de
respuestas, adquirimos la posibilidad de realzar nuestra felicidad y bienestar
e ir deshaciéndonos de todo lo que “no somos”. Las personas van a poder verse a
sí mismas, porque hasta eso les estaba vedado en la 3D.
Desecharemos con facilidad las emociones y pensamientos negativos, los cuales
pertenecen al pasado o al futuro: miedos, remordimientos, rencores, celos,
desconfianza… Comprobaremos con alegría que nuestras intenciones empiezan a
hacerse realidad casi de inmediato. Ya somos testigos de un sinnúmero de
coincidencias que se suceden a cada momento, porque el tiempo y el espacio, no
nos condicionan. Las viejas amistades están reapareciendo. Cada vez
nos importan menos las ofensas que en la 3D constituían un motivo de
rabia y resentimientos. Estamos aprendiendo a reírnos de nuestros errores
y metidas de pata. Nuestro ego está dejando espacio al nosotros.
En la noche galáctica, surgieron por doquier,
doctrinas, maestros, gurús, profetas, ayatolas…. quienes cada uno con su
propio foco trataron de alumbrarnos el camino su camino, con la intención
de ayudarnos a no tropezar demasiado, pero fueron luces de poca intensidad y
amplitud, que generaron una gran variedad de enseñanzas, por lo que
a pesar de buscar un mismo objetivo se han tropezado
continuamente. Pero ahora, con la nueva luz universal todos tenemos
la posibilidad de decidir la ruta que nos conviene seguir y sobretodo descubrir
que el Dios que tanto buscábamos afuera y arriba, está en nuestro propio corazón.
Ahora bien, la conciencia de la 4D no será una opción
a largo plazo. La 4D es una especie de trampolín de corta duración que
nos permite armonizarnos con las nuevas vibraciones galácticas a fin de
poder acceder a la Quinta Dimensión (5D), que es la
meta para la Tierra y todos sus habitantes. En la 5D el hemisferio
derecho y el hemisferio izquierdo funcionaran armoniosamente. Pero ese es otro
tema.
¿Catástrofes mundiales?
Ante la incógnita del 21/12/2012, muchas personas
se atrevieron a pronosticar grandes catástrofes, las cuales desde nuestra mente
3D interpretamos como: cataclismos, terremotos, inundaciones… de tal magnitud
que amenazaría e incluso podía acabar con la vida en el planeta. Se llegó
a hablar del fin del mundo. El error estuvo en la interpretación, pues
la realidad es que la luz que empieza a brillar (estamos apenas en la aurora),
hará que colapsen muchas instituciones que pertenecen a la 3D:
iglesias, el FMI, la Bolsa de Valores, la industria bélica, la propaganda
comercial, el consumismo desenfrenado etc. Y esto, serán verdaderas
catástrofes para quienes su vida está anclada a esas doctrinas e intereses.
Pero quizá la mayor catástrofe para la humanidad
es no darnos cuenta que ya podemos ver y no tenemos por qué seguir a
ciegas repitiendo nuestras reacciones, una y otra vez, sin ninguna
creatividad, por miedo a tropezar y agarrados-as a la mano de quienes nos
han hecho creer que somos incapaces de caminar con nuestros propios pies.
Es una verdadera tragedia no entender que el
mayor tesoro que tenemos somos nosotros mismos. Que no es
necesario seguir llenándonos de cosas y marcas para ser aceptados-as.
Esto no significa, renunciar a lo que poseemos actualmente; podemos seguir
disfrutando de esos bienes, pero de manera desapegada. O sea, que
si en algún momento los perdemos, no por eso seremos desgraciados. Es
trágico no darnos cuenta que para obtener respeto y cariño de los demás
no es necesario mentir, fingir, o imitar a otros. Que nuestra
singularidad es nuestro mayor atractivo.
Es también una catástrofe no ser capaces de dejar
atrás las viejas doctrinas y las ideologías basadas en la competencia, las
desigualdades, la inequidad,… ahora que podemos discernir por nosotros-as
mismos-as y decidir sobre el mundo en el cual queremos vivir y
heredar a las futuras generaciones. No sucumbamos a esa tragedia y
empecemos a unirnos libremente y con confianza con las personas que
también están interesadas en construir un país de oportunidades para todos-as,
de solidaridad, de bienestar y alegría.
La gran tragedia es seguir dormidos-as creyendo
que todavía es de noche
-Cristina Zeledón nacida en Costa Rica autora
de dos fascinantes libros, los cuales se los recomiendo: De Einstein a
Castaneda y La trenza de Teresa. Si desean comunicarse con la autora, le pueden
escribir a zeledon.cristina@gmail.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








