Gabriela Collado

Terapeuta Holística. Maestra Espiritual. Coach en Relaciones. Terapia PNL. Transgeneracional. Biodescodificación. Risoterapia. Reiki Master. Terapia Metamórfica. Registros Akashicos. Tarot Evolutivo. Canalizaciones. Terapias y Talleres Vivenciales (Presenciales y On Line). Conferencista. Seminarios Motivacionales.
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martes, 23 de enero de 2018

Amor y pasión según Jorge Bucay



"El amor es la brasa que queda encendida después de la pasión".
"Atracción, amor (sentimiento) y confianza son las 3 patas de la mesa que hace estable a una relación".
Dice Jorge Bucay y también dice que quién no tiene un amor para toda la vida se queda en relaciones frugales. Sin embargo, creo que uno puede aprender a amar a otros y, importantísimo, amarse a sí mismo de ese modo para toda la vida, aunque no sean una pareja.
Creo que uno debe estar parejo con uno y que todos pueden ser nuestra pareja, de alguna manera; sin importar la forma, sin importar lo que dure. Una pareja es una oportunidad que me permite salirme de mí y amar y también me enseña a amarme.
Existen parejas duraderas por la hipoteca o el miedo, o la forma, también las hay por el amor.
Estoy convencida de que el amor es capaz de tomar todas las formas y todos los tiempos posibles. Porque el amor no juzga, solo ama. Y, es cierto, que el amor ama para siempre, más allá de la unión incluso, aún cuando la pareja ya no esté. Ahí se transforma en gratitud.

¡Feliz tarde amigos!

⚜️ Maga

lunes, 22 de enero de 2018

Siempre tienes otra oportunidad



Se nos olvida a menudo nuestra humanidad y vivimos aplastados por nuestras propias exigencias.
¿Por qué llamar error a una experiencia del camino que debía ser vivida? ¿Por qué todo debería ser sí o no, blanco o negro?
No debes castigarte por tu espontaneidad. Las autoexigencias nos impiden ser espontáneos. Dejamos de bailar con lo mejor de nosotros mismos cuando queremos calcularlo todo.
Vamos conociendo a las personas a través de nuestro intercambio personal con ellas y, al mismo tiempo, vamos conociéndonos a nosotros mismos. Si el otro, en algún momento, “te hace daño”, no puedes culparte a ti mismo por haber confiado. El error no está en confiar, ni en quien confía. ¡No hay error! Hay un conocimiento de cómo es el otro, de lo que me muestra y lo que importa es mi capacidad de cambio ante el “aparente cambio” del otro.
Me quedo un tiempo enfadado con la situación porque “debería” haber sido de otro modo. ¿Por qué? La situación forma parte del descubrir al otro como es o como elige mostrarse entre mí y de descubrirme a mí ante el espejo de ese otro. Fíjate que has aprendido de ti ante esa circunstancia y sigue adelante (con o sin el otro). Si aún hay algo que salvar de vuestro intercambio (o relación), pues quédate con aquello que puede rescatarse. Todos merecemos segundas oportunidades. Todos tenemos un momento de ceguera o un mal día. Siempre y cuando eso no te haga daño o te impida ser tú. Inclusive tú contigo mismo, frente a tí mismo, mereces otra oportunidad. ¡Tú debes darte las todas! Quizás esa relación con esa otra persona cambie, quizás se transforme en otra cosa o, incluso, se vuelva más profunda gracias a lo vivido o, simplemente, deba llegar hasta ahí y cada uno seguir su camino, pero con la gratitud por lo compartido y aprendido. Siempre el otro me da algo, a veces ese algo es la oportunidad de dar, de darme.
Cuando alguien hace o dice algo que no nos gusta “le hacemos la cruz”, queremos tacharlo de nuestra vida. Ahí es en donde nos volvemos rígidos. No es al otro al que no perdonamos, es a nosotros mismos por “equivocarnos” en nuestra mirada. De verdad te digo que no hay error, que, incluso, eso es el amor actuando y enseñándote algo que tú debías ver. A veces un sólo hecho o palabra que tú consideras “negativo” está nublándote la visión de todo lo “positivo” que te ha dado ese encuentro. Porque, cuando alguien hace o dice algo que no nos gusta, nos olvidamos de cuántas cosas buenas había hecho antes por nosotros. Así, del mismo modo, actuamos con nosotros mismos y nos volvemos rígidos y dejamos de ser espontáneos.
Está bien saber cuando algo ha de terminarse, cuando poner un limite, cuando la responsabilidad de lo sucedido ha sido mía y cuando del otro. Simplemente obedece a tu corazón, no a tu cabeza, orgullo o vergüenza. Date otra oportunidad de verte con ojos más compasivos, de ver al otro con más compasión. Nada es tan trágico como para emitir una sentencia tan dura, ni tan insignificante como para pasar desapercibido si se barre bajo la alfombra.
Halla tu propio equilibrio y aprende a bailar con gracia, pero por favor, ¡no dejes de bailar!

Gabriela Collado

martes, 19 de diciembre de 2017

Abuso Incesto: Teoría del hechizo

¿Que sucede cuando los niños abusados crecen?
El niño abusado puede convertise en adulto y seguir siendo víctima de este hechizo que no solo abarcará al abusador en sí, si no también a cualquier persona de su entorno que sea cómplice de dicha situación. Hasta que la persona abusada no resuelva y rompa este "hechizo" podrá seguir repitiendo patrones abusivos (sexuales o no) en su vida, ya sea por parte de otros pares como de sí misma.
Recomiendo la lectura del siguiente artículo que aquí copio y pego y también la serie documental emitida por Netflix "The keepers".

ABUSO INCESTO: TEORÍA DEL HECHIZO

Definición de Hechizo según Perrone:
“Como un estado de trance prolongado, de hipnosis no convencional, que puede perdurar aun después de haberse interrumpido la relación. Puede crearse por efecto del terror, la amenaza, la violencia, la confusión, etc. Los abusos sexuales intrafamiliares pueden producirse en un clima de terror y de violencia, pero también pueden ocurrir en interacciones de seducción para tratar de designar la relación particular que liga al abusador y su victima. No contempla el estado de falta total de libertad descrito por las victimas. Como forma extrema de relación no igualitaria, el hechizo se caracteriza por la influencia que una persona ejerce sobre la otra, sin que esta lo sepa…”. Reynaldo Perrone plantea que la situación abusiva es un estado similar al del trance. El trance es un estado alterado o modificado de la conciencia que se caracteriza por una disminución del umbral crítico y una focalización de la atención. El trance se expresa de manera psicosomática: modifica las actitudes corporales, las percepciones y las sensaciones tanto como la conciencia. En este estado se producen amnesias, más o menos profundas, alucinaciones o visualizaciones, fenómenos de desdoblamiento y disociación, y fenómenos de reasociación y reorganización. El hechizo es el extremo de una relación de poder, de desigualdad o asimetría absoluta. El niño víctima se encuentra en una sensación de malestar, opone resistencia y su sentido crítico se encuentra conservado. Pero al comienzo del Abuso sexual Infantil (ASI) todo se transforma en culpa, confusión, vivencias de desdoblamiento, se es un extranjero en su propio territorio. La víctima pierde las fronteras de su propio cuerpo, siendo perturbada por los dichos del abusador. Se encuentra ya sin defensas, sin protección individual y ante la nueva desprotección, descreimiento y posterior retractación no llegan los factores protectores necesarios y se lugar al SAASI.
El hechizo podría ser inscripto como la tercera instancia del Síndrome de Acomodación al Abusos Sexual (SAASI), la que denominamos atrapamiento y adaptación. El SAASI se instaura no solo en el cuerpo del niño, sino también en su inocencia y su ignorancia. El niño es vencido por el adulto, que incluye el ASI en cotidianeidad. Le muestra al niño la desprotección que padece: los encargados de cuidarlo no pueden hacerlo, no se le cree o se lo acusa, haciéndolo responsable del ASI. El niño es cosificado, integrante de una dinámica familiar incestuosa, que incluye a madres que también han sido víctimas de abuso sexual en su infancia y no han podido elaborarlo, ni encontrar un modo reparador, es decir que fueron descreídas, desmentidas o acusadas de ser
responsables de su padecimiento;
encontrándose instaladas en el SAASI. Estas madres han transformado su vivir, a sobrevivir con ello, han sepultado su propio ASI, no pudiendo proteger a sus hijos en similar padecimiento. El niño no espera ni esta preparado para este daño, no puede defenderse de aquel que además es responsable de su cuidado.

Otro artículo para completar, aquí: http://psinfantil.blogspot.com.es/2006/11/el-hechizo.html?m=1

domingo, 12 de noviembre de 2017

Me río



Ayer te vi después de mucho tiempo. No me produjo nada, ninguna reacción emocional. Estabas detrás de mí y no sé si fuiste consciente de ese encuentro, si me viste o no. Te di la espalda y me quedé por un instante asombrada, pensando e intentando sentir. Pero nada. Tal vez compasión, por ti, por mi, por ambos. Comprendí que el camino siempre va hacia adelante y uno sigue; pero seguramente no es el mismo luego de un encuentro.
Hoy, mientras escribo, reflexiono sobre ello. Quisiera volver a tener la fortaleza y la seguridad que tenía antes de conocerte, pero sé que ahora soy cada vez menos ingenua y más profunda.
Las apariencias son máscaras que flotan en el aire, a veces se burlan de nosotros por creer en ellas. Luego se van y ahí nos cuesta entender cómo las hemos considerado tan importantes. Por eso elegimos olvidar. Olvidar cómo nos enamoramos del humo, o nos enfadamos con él, mientras sigue formando una máscara tras otra en nuestra pantalla.
Es verdad que no hay más enfado que con uno, más culpa que la que uno mismo se acusa y se cree.
Me gustan los chamanes porque saben de la burla de este juego y se ríen de sus propias formas mientras me dicen “está bien, cuélgalos de las pelotas, no a ellos si no a tu miedo; haz que esas pelotas sean el símbolo de tu poder sobre el demonio que te mantiene atrapada al miedo a perder algo”.
Nadie pierde nada en un juego, porque es un juego y, si te lo crees, te atrapa y ahí ya has perdido. Una vuelta quedas atrás, otra llegas primero. Si te conviertes en campeón deberás sostener la “copa” y ahí empezará tu decadencia, porque lo que harás no será jugar sino proteger tu trofeo.
No puedes ir por la vida temiendo perder algo, porque la pérdida es una ilusión y estarás llorando por nada.
La vida es un viaje y, si vas ligero, es cuando menos pierdes. Te liberas y te transformas a través de tu expresión, vuelves a poner tu centro en ti y sigues adelante.
Sólo pierdo cuando me pierdo a mí misma y, cuando eso sucede vuelvo a la imagen del río y me veo junto a su orilla y comprendo que la vida es ese río y yo la que lo contempla y que no debo hacer nada más que contemplarlo para ver pasar por él a todas aquellas cosas que me hicieron sufrir y darme cuenta de que todo pasa, de que el río las arrastra y sigue siendo río.
Tal vez por eso, cuando en verdad contemplo, me río.

Gabriela Collado

viernes, 3 de noviembre de 2017

Lo que teme una mujer



El otro día escuché en la serie La Caza (Netflix) un diálogo que decía más o menos así:
"Lo que más teme un hombre de una mujer es que se ría de él. En cambio, lo que más teme una mujer de un hombre es que la mate."
Aunque no es nuevo me impactó porque ofrece una imagen muy certera de lo diferente que es caminar por la vida, en esta sociedad, como hombre o como mujer.
La mayoría de las mujeres no saben lo que es no tener miedo y la mayoría de los hombres no saben lo que es tenerlo, a caminar sin prejuicios, a moverse con libertad, a expresarse como son.
Hay mujeres valientes, muchas y hombres con miedo, un montón. Sólo voy a lo más simple, el modo de andar por la vida que, sólo por nacer de uno u otro sexo, se hace diferente. No es igual educar a un hijo que a una hija. No sé mira igual en las profesiones, en las instituciones, a un hombre que a una mujer. Sabemos que no hay igualdad, sin embargo hoy he querido centrarme en algo más simple pero, tal vez, más profundo, algo como caminar por la calle a cualquier hora, algo como vestir como nos da la gana o amar y relacionarnos como queramos. No solemos pararnos a mirar esto, incluídas las mujeres ya lo "acatamos" como norma y eso también da mucho miedo; lo establecido, lo que no se mira ni se cuestiona, la desigualdad instalada en la conciencia de todos, la que hay que romper aunque te llamen bruja y aunque te "mueras" de miedo, literalmente para muchas, en muchas épocas.

¡Buenos días seres y humanos!

⚜️ Maga

domingo, 15 de octubre de 2017

Las mujeres de mi genealogía


Me gusta contar a menudo el origen de la condición nómada de las mujeres de la rama materna de mi genealogía. Mi bisabuela Dolores, que en la foto aparece vestida de riguroso luto, nació en Asturias. Joven emigró a Argentina con su marido y allí tuvieron una niña llamada Isabel, mi abuela, que está en la foto junto a mi madre. Cuando Isabel cumplió 2 años, decidieron regresar a España. Era el año 1917.



Mi abuela crece en España y aquí conoce a mi abuelo, nacido en Salamanca. Viven en Zamora en donde tienen 2 hijos. A la segunda le ponen de nombre María Rosa, era mi madre.
En 1951, cuando Rosita tenía 9 años, embarca junto a su madre y su hermano en el buque Córdoba que soltaría su ancla en Buenos Aires, en donde los esperaba mi abuelo. Huían de la famélica posguerra Civil Española.
Mí madre celebró su 15 cumpleaños en el Club Riojano Español de Buenos Aires y ese día conoció a mí padre Pedro Luis, español y riojano. Al cabo de 9 años se casan y tienen 3 hijos. Yo soy la menor de los tres y la única mujer. Nací en un lugar llamado Santa Fe, cuyo hospital fue demolido luego de mi llegada al mundo.


Ingresamos a un nuevo milenio y, casi 100 años después del regreso de mi bisabuela a España, mi madre y mi padre también deciden volver a su tierra natal. Yo vengo después y es aquí en donde engendro a mi hija, Caterina y regreso a Argentina con ella en mi vientre. A los 6 meses de gestación vuelvo a España para dar a luz en un hospital que, poco tiempo después, fue demolido.
No supe el motivo que me había empujado a venir a vivir a España hasta que desmenucé mí árbol y descubrí esta historia al completo.
Hoy se celebra el Día de la Madre en Argentina y, por todas las madres que me precedieron y que compartieron amor con sus hijas en mi país de origen y en este que hoy me acoge, es que comparto esta historia. Y por mi hija, a quien decreto libre, aquí y ahora, de repetir patrones, libre de expresar su amor en cualquier lugar del planeta en donde sea ella misma, siempre.
Gracias mamá, abuela y bisuabuela por sostener los lazos que hasta aquí me han traído y gracias hija de mi alma y de mi sangre por hacerme madre.
¡Feliz día a todas las mamás!

Con ❤️ de Maga y de mamá.

martes, 10 de octubre de 2017

Los hermanos



Aunque yo crea que puedes ver en el otro lo mismo que yo veo en él, nunca será del todo posible. No habrá nunca dos personas que vean a una tercera de exactamente igual manera, porque cada cual ve en el otro el reflejo de un aspecto de sí mismo, mira al otro a través del propio y personalísimo filtro de creencias. Aunque podamos coincidir en un prisma de la visión, nunca estaremos viendo a la misma persona pero sí, y siempre, a nosotros mismos.
En la foto aparecemos mis hermanos y yo en la infancia compartida. Los hermanos son los primeros que nos acompañan a pulir nuestra
prsonalidad. Son, después de los padres, tal vez nuestro espejo más fiel, más ajustado a nuestro tiempo. Sin embargo, ninguno de los hermanos recordará a sus padres igual que el otro, seguramente tampoco ni siquiera su infancia, a pesar de crecer en el mismo tiempo y lugar.
Finalmente extendemos esa mirada a la sociedad, nuestros otros hermanos, esos otros espejos en los que nos deleitamos, comparamos o rechazamos, pero siempre, a nosotros mismos.
Agradecida por los hermanos que me acompañan en esta vida, los de dentro y los de fuera de la familia.

¡Fraterno martes para todos!

⚜️Maga — con mis hermanos en Santa Fe (ciudad de Argentina).

viernes, 1 de septiembre de 2017

Cinismo o nobleza

Muros, Galicia, España. Foto propia.

Dijo don Alejandro Jodorowsky: Cuando tu intelecto no sabe amar, te conduce al cinismo.
El concepto de cinismo proviene del latín cynismus aunque tiene origen griego. El término permite hacer referencia a la impudencia, la obscenidad descarada y la falta de vergüenza a la hora de mentir o defender acciones que son condenables.
Cuando nos posicionamos sólo en el conocimiento corremos el riesgo de volvernos cínicos. No conocemos empatía y actuamos sin escrúpulos por un mero interés personal.
Sus opuestos son la nobleza y la sinceridad, atributos del amor que no necesitan de la razón para expresarse.
No sé cuánto puede durar en pie el castillo de un cínico, lo que sí sé es que, cuando se cae, al primero que aplasta es a él mismo.
Siempre estamos a tiempo de elegir amar. Aquí y ahora. Porque todo cuanto hagamos habrá de caérsenos encima.
Mejor que sea amor.

⚜ Maga

sábado, 1 de julio de 2017

No te quedes con la sensación de haber dado poco

 
Buscamos la luz allí afuera, allí arriba. Buscamos comprender lo grande, desentrañar el Universo. Cuando, en verdad, la luz está aquí mismo, en lo pequeño, en amar con todas nuestras fuerzas, todo cuanto podamos, todo el tiempo.
No te quedes con la sensación de haber dado poco. Dalo todo, sin medida y así no habrá modo de equivocarse. Uno nunca se equivoca cuando ama. Quizá sí se equivoca cuando lo hace esperando algo a cambio.
Probablemente la vida no espere a que te atrevas, a que sientas que estás preparado, a que te encuentres seguro. Las personas menos. Tal vez ya no estén allí cuando dejes de temer, cuando acabes de pelearte contigo mismo. Nada de eso tiene sentido, salvo el amor. Lo único que en verdad importa es lo que das. Porque cuanto más des, más sentirás que has recibido.

¡Gracias por estar y por enseñarme tanto cada día!


Maga

sábado, 17 de junio de 2017

Yo Soy Fuerte

 
 
Estás ahí sentado, llenándote de queja, pidiéndole a tu Dios que te envíe más de aquello que repites tanto, para que puedas seguir identificándote con eso. No oyes la voz que clama por tu reino. Hasta donde seas capaz de ver, será tu reino.
¿Qué sucedería si, en medio de esa angustia, en medio de toda esa rabia, te pones de pie y proclamas “YO SOY FUERTE”, quizás te preguntarías ¿qué hago aquí llorando?, aquello por lo que lloro ya ha pasado, ya no está aquí, o más aún, todavía no ha sucedido, por lo tanto no está aquí.
“YO SOY FUERTE”, repítelo para ti, en voz alta, en tu mente, alzando la barbilla y la mirada y con una ligera sonrisa en tus labios.
“YO SOY FUERTE”.
Una cosa es estar triste o enfadado y otra es mudarse vivir allí y entonces, ese será tu reino, todo cuánto alcanzas a ver.
Puedes sonreír, a pesar de ti mismo, a pesar de tu creencia de que debes estar triste 0 disgustado. A veces no es más que eso, una creencia. Si alguien muere, debo llorar; si alguien me insulta, debo enfadarme. Puedes llorar o enfadarte, no es ese el punto, si no si es lo que realmente tú sientes o es lo que crees que debes sentir. En cualquiera de los casos: “YO SOY FUERTE”, “YO PUEDO”.
Genesis 13:15 “Pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre”.
Lo que ves es tuyo, porque es lo que eres dentro de ti y, no es tanto lo que ves, sino cómo has decidido verlo y eso es lo que enseñarás y transmitirás a tu descendencia, y eso es lo que heredaste de los tuyos.
Existe una diferencia entre reclamar y proclamar. Salte del reclamo y proclama: “YO SOY FUERTE”, “YO SOY EL QUE VE MAS ALLA DE LO QUE EN APARIENCIA CREE”, “YO SOY EL CREADOR DE MI PROPIA REALIDAD, A CADA INSTANTE Y DESDE AHORA Y PARA SIEMPRE”.

martes, 13 de junio de 2017

No des lo que no te han pedido



Puede que estés convencido, incluso que tengas pruebas, de que aquello en lo que crees o practicas es maravilloso y entonces deseas entregárselo al resto.
No insistas a tu hermano en recibir algo que no te ha pedido (opinión, consejo, ayuda, tus ideas, creencias...) Por muy buena que puedas pensar que es tu obra, el hecho de imponerse denota soberbia.
Respeta en amor a tu hermano en la elección del propio camino; no sabes tú de su experiencia ni sus tiempos y, por tanto, tampoco puedes juzgarlo.

⚜️ Maga

lunes, 12 de junio de 2017

La importancia de recibir


Es una ilusión creer que tienes algo, que algo es tuyo; nada te pertenece, ni tú le perteneces a nada; pero puedes tenerlo todo porque todo lo que tienes es lo que eres.
Todos somos canales universales. Cuando alguien tiene una deuda que saldar con el Universo el modo que tiene para hacerlo es a través de otro que está disponible para recibir. A veces sucede que nos negamos a recibir lo que el otro nos da, bien porque creemos no merecerlo, bien porque creemos que estamos haciéndole un favor impidiéndole endeudarse. En realidad, con esa actitud estamos haciendo dos cosas bien opuestas a lo que en verdad creemos; por un lado le estamos diciendo al Universo que no estamos disponibles para recibir y, por el otro, estamos impidiendo que el otro salde su deuda, además de verlo incapaz de recibir más abundancia. Esa deuda será saldada igualmente, porque el Universo se encarga de mantener el equilibrio y ese bien es algo que debe darse de todos modos, así que, si tú te niegas a recibir eso que el otro tiene que dar, ese bien se desviará hacia otro canal, es decir, otro ser que esté disponible para recibirlo.
No mires el dinero como otra cosa que no sea energía. Lo mismo sucede con la maestría, con la sanación, cualquiera sea el don que crees poseer.
Somos canales, es decir que no es nuestro, sino a través nuestro.
Por eso recibe siempre con gratitud y del mismo modo da, porque no es tuyo el poder de interrumpir el flujo infinito.
Como dijo Heráclito: «La armonía invisible es mayor que la armonía visible».


Somos tus maestros, Elohim - Elokim

Gabriela Collado - Anarel

viernes, 9 de junio de 2017

Saldando cuentas

 
Si, en nuestro hacer, caminar, pensar, vamos tramando creaciones (a medida que caminas creas el telar de luz), para que esas creaciones puedan luego limpiarse, desaparecer, borrarse o equilibrarse debe hacerse con luz (amor).
Para que algo se forme necesita de ambos polos, negativo y positivo; primero se forma el negativo, como vacío u obscuridad y luego el positivo, como forma o luz. Si hoy amas y predicas luz es porque antes has estado en el polo opuesto (independientemente de la encarnación que sea). No pueden existir el uno sin el otro en la forma, sólo la no-forma puede presentarse como uno solo, puede presentarse como luz que incluye, disipa o anula la obscuridad. Tanto en matemáticas como en contabilidad nos enseñaron que para llegar al cero, que es el equilibrio, todas las operaciones anteriores deben anularse unas con otras, es decir que para un negativo debe haber un positivo de igual valor para que pueda quedar en cero, en paz.
Somos un campo binario de formas, somos números, matemática pura, geometría sagrada. Para saldar nuestras cuentas nos toca poner un positivo en donde habíamos puesto un negativo (una mala acción, un mal pensamiento, ignorancia), aunque no lo recordemos; para hacer el bien o actuar correcta o coherentemente no necesitamos recordar el error que hemos hecho. Deja que el ego sea sólo lo que es, una herramienta para este propósito y no un ente con poder de decisión; las decisiones del ego proceden del polo negativo porque lo único que conoce es la materia, en cambio, el espíritu recuerda el origen que es positivo, la luz.
Donde queda aún un mal pensamiento, desequilibrado, pon uno bueno, equilibrado, coherente, amoroso en su lugar y entonces quedarás en paz y habrás saldado y cerrado esa cuenta.
Dice el refrán “Quién a hierro mata a hierro muere” significando que uno recibe o experimenta el mismo daño que hizo a otro.
“Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.” Mateo 26. 52
Por eso el karma se salda, no desde la reacción, sino desde la compasión.
A una creencia negativa, que nos daña o nos mal guía, corresponde poner una nueva creencia positiva, un nuevo pensamiento que salde o anule el anterior; no puede quedar vacío porque el espacio creado no desaparece.
Y seguramente ese sea lo que quiso decir Francisco de Asís en su oración:
“¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz! Que allí donde haya odio, ponga yo amor; donde haya ofensa, ponga yo perdón; donde haya discordia, ponga yo unión; donde haya error, ponga yo verdad; donde haya duda, ponga yo fe; donde haya desesperación, ponga yo esperanza; donde haya tinieblas, ponga yo luz; donde haya tristeza, ponga yo alegría.
¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto ser consolado como consolar; ser comprendido, como comprender; ser amado, como amar.
Porque dando es como se recibe; olvidando, como se encuentra; perdonando, como se es perdonado; muriendo, como se resucita a la vida eterna.”
Gracias a aquellos que me dan la oportunidad de saldar mis cuentas y quedar en la paz de mi corazón.
 

jueves, 18 de mayo de 2017

Distinguiendo los apegos



Desapego también es dejar que cada uno asuma sus propias decisiones y acciones. Es dejar de querer hacerte cargo de responsabilidades ajenas.
Apego es pensar que yo sé qué es lo mejor para otro, inclusive para mí.
Nos apegamos a la idea de creernos necesarios e imprescindibles para la vida de otra persona. Y así, también nos apegamos a creer que sin esa otra persona nuestra vida no tendrá sentido.
Vivimos apegados a nuestra soberbia y a nuestro propio desprecio.
Ap-ego es miedo, sobre todo a desaparecer; tiene que ver con el miedo a la muerte y a la no trascendencia. Miedo a no ser importante.
Sólo dejo de ser importante si creo que no lo soy. Y soy tan importante como una mota de polvo.
En el universo de la unicidad no hay grados de importancia ni raseros con los que medirse. No hay muerte sino transformación. El apego se niega a esos cambios. Es como un grano en tu cara que se niega a desaparecer porque cree que te embellece.
¿Eso quiere decir que no tengo que ayudar a nadie o que no tiene sentido crear nada?
No, en absoluto. Es maravilloso ayudar a otro, como lo es también crear. El punto del apego se halla en la intención de tu ayuda o de tu creación; el "para qué". El apoyo incondicional es dar amor a otro por el solo hecho de darlo, sin esperar devoluciones ni reconocimientos. La creación es la expresión del amor que soy. Cuando dejo de disfrutar de lo que hago, deja de ser creación y me atrapa.
Cualquier cosa a la que temo me tiene atrapado.
El amor siempre libera.

¡Disfruta este instante que ya es otro!

⚜ Maga

sábado, 1 de abril de 2017

Nada que arreglar



Deja de querer arreglar nada, deja de levantarte cada día creyendo que tendrás que luchar contra algo (un síntoma, una situación, otra persona...)
Deja de querer huir de eso que crees que está mal porque duele.
El dolor existe y esa también es una verdad.
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste realmente viva y no intentando vivir?

⚜ Maga

martes, 28 de marzo de 2017

Mis propias manzanas



"Y, cuando los dejes desnudos y al descubierto frente a sí mismos, te maldecirán." Dijo Blancanieves.
"Querrán destruirte sólo porque no soportarán asumir sus propias miserias y te culparán por ellas." Continuó.
"Pero, querido espejo, no habrá nada que tu puedas hacer para impedirlo. ¿Cómo dejar de mostrar la verdad? Eres reflejo."
"Yo, sin embargo, he decidido que desde hoy cultivaré mis propias manzanas." Concluyó.

⚜ Maga