Gabriela Collado

Terapeuta Holística. Maestra Espiritual. Coach en Relaciones. Terapia PNL. Transgeneracional. Biodescodificación. Risoterapia. Reiki Master. Terapia Metamórfica. Registros Akashicos. Tarot Evolutivo. Canalizaciones. Terapias y Talleres Vivenciales (Presenciales y On Line). Conferencista. Seminarios Motivacionales.

martes, 14 de julio de 2015

En pareja


Anhelas encontrar un compañero, una compañera. Deseas con todo tu corazón formar una pareja.
Pareja viene de par (igual), a la par, con los mismos derechos.
Sin embargo, cuando el compañero o la compañera aparece, te olvidas de ti, restándote de la ecuación.
Entonces ya no tienes una pareja, sino a dos personas intentando satisfacer los derechos de una sola persona.
Para poder estar en pareja con alguien es necesario primero estar parejo con uno mismo. Ser la propia pareja. De ese modo, cuando alguien llegue a ti, no podrás dejarte a un lado.
Si tu no te abandonas, nadie lo hará.

sábado, 11 de julio de 2015

Puente sobre aguas turbulentas

El amor es el puente entre tú y todo - Rumi
No puedes saber qué quieres porque no sabes qué es lo mejor para ti en este momento, sólo puedes confiar y dejarte llevar sin insistir en que las cosas sean de determinada manera. Amar cada instante y agradecer. No tener miedo de ver siempre la verdad.
La claridad de las aguas trae paz, la turbulencia aprendizaje. Las aguas se agitan para revelar lo que hay en el fondo.
No temas cuando caminas con los ojos abiertos del corazón. Si lo entregas todo, caminarás en paz. No puede haber arrepentimiento cuando la entrega ha sido amor.
Sabes cuál es tu camino, no sigas el de otros, sigue siempre el tuyo y encontrarás a quienes te acompañen porque su camino coincide con el tuyo.
La felicidad que te da la verdad no habrá de dártela la razón.
Pide y se te dará. Pide no alejarte de tu paz. Si algo te quita tu paz, sé clara y ten paciencia. Confía.
No calles por miedo. Lo que tu estés dispuesta a darte (aunque sea a través de otros) es lo que se te dará.
El puente que cruza las aguas turbulentas es el Amor. Siempre lo es. El miedo te hunde. Ese puente lo construyes con tus pasos firmes en la confianza.
Saltos de fe que construyen puentes en donde habitaba el vacío. El vacío es Dios y contiene en sí mismo todo cuanto necesitas.

Te amamos, Elohim.

miércoles, 8 de julio de 2015

Nadie te castiga más que tu


El victimismo es una identificación y un apego. La emocionalidad que genera lo es.
Las pruebas NO SON UN CASTIGO, son pruebas. Recuerda: experiencia, expansión.
Las experiencias desagradables no son un castigo como tampoco son un premio las experiencias agradables que te ocurren. No son el resultado de algo que hayas hecho bien o de algo que hayas hecho mal. Volvemos a la ilusión de que uno es el que hace o deja de hacer.
Lo que te ocurre será un castigo si tú lo utilizas para castigarte o será un regalo constante si así decides verlo. En cuanto entra tu necesidad de control, de que las cosas sean de determinada manera, tu creencia de que eres capaz de decidir qué está bien y qué está mal (sabiendo que “bien” y “mal” sólo está en tu mente), entonces entras en un juego angustioso. Si lo dejas libre y sólo amas y continúas amándote a través de todo y todos y no te abandonas a ti misma, a ti mismo, será una manifestación más del amor que eres.
¿A qué y a quién decides darle poder sobre ti?
El merecimiento también es una ilusión. ¿Puede alguien merecer lo que en verdad ES ya dentro de sí mismo?
Perdónate, suelta y sigue, avanza.
El gran aprendizaje de este momento es desenredarse de la emocionalidad y dejar de crear futuros probables desde el miedo.
El hecho de agradecer la prueba es, en realidad, agradecer el fruto que trae aunque no lo veas. Es decirle al Universo “yo confío”, confío además en mí, en que seré capaz de hallar el éxito (la salida) y no lo haré desde la mente pequeña.
Así se transforma en Amor la tribulación y eso te da la sabiduría.
Pensamiento y palabra deben ser transformados en Amor.
Todo posee en sí mismo una semilla de luz.
Has venido a descubrir esa luz y debes ser capaz de “verla” aún sin verla.
Eso que llamas exigencia para contigo misma es la expansión de tus límites (los que crees que tienes). Es siempre estirar el “límite” un poco más allá, cada vez un poco más y así ir expandiendo tu conciencia.
Acatando límites y normas sin desafiarnos a nosotros mismos la energía se vicia y se intoxica y comienza a girar en sentido contrario hasta completar el proceso inverso a la expansión: la extinción.
La educación basada en premios y castigos nos ha convertido en adultos en constante autoflagelación, alejándonos de nuestro propio poder de manifestación.
No se trata de educar, eso sería corregir algo que está mal, dando por sentado que llegamos a esta vida “defectuosos” y debemos ser “encarrilados”.
Sólo puede propiciarse el autodesarrollo, eso hace la luz con las plantas; ser soles y dar luz y calor, es decir, Amor.
Es difícil propiciar el autodesarrollo en otro ser cuando no lo propiciamos en nosotros mismos.
La planta, por naturaleza, se desarrolla hacia la luz. Sé luz, muestra la luz. Sigue tú misma la luz. No hay nada más que debas hacer. SÉ.
La gracia es recoger la semilla guardada en el fruto para volver a sembrar. El fruto trae consigo siempre la semilla y, la semilla, el fruto; es una cadena infinita de abundancia.
Tú eres el abono, tu mano, tu amor, la luz del sol que produce la alquimia, que activa el proceso.
Nunca te ha faltado y nunca te faltará. Sólo has estado escondiendo tu luz. Déjala brillar, sé quién eres, haz lo que amas hacer y disfruta. Así brilla la luz que abona la semilla.


lunes, 6 de julio de 2015

Sencillo ejercicio para momentos de angustia y ansiedad



Tanto la ansiedad como la depresión te quitan del ahora y, por lo tanto, te quitan de ti.
Cuando esto suceda y no sepas cómo regresar a tu centro, céntrate en los detalles físicos más pequeños que te devuelvan al lugar en que estás. Puede ser la respiración, ir recorriendo tu cuerpo mentalmente y sintiéndolo, inclusive puedes centrarte en pequeños detalles cotidianos, observa con precisión cada movimiento que haces, cada cosa que tocas, observa los detalles que te rodean y te recuerdan "ahora estás aquí y aquí es el lugar en donde todo está bien".
Repítelo inclusive varias veces al día, cuando sientas que tu mente quiere volver a llevarte a otro lugar que no sea aquí y ahora.
Hay un ejercicio que yo solía hacer en momentos de angustia, cuando no era capaz de ver nada claro; me imaginaba que una especie de nube negra ocupaba mi cuerpo y comenzaba a visualizar cómo, desde mis pies, iba subiendo una nube blanca cargada de luz que iba empujando esa espesura oscura hacia arriba, muy lentamente. No dejaba de visualizarlo hasta que lo negro se iba completamente de mi cuerpo y lo blanco ocupaba todo el espacio.
Siempre son los pequeños detalles los que nos vuelven a traer a nosotros, los detalles del presente como por ejemplo las pinzas sosteniendo la ropa tendida, las vetas de la madera del suelo, los dibujos del mantel; cosas mínimas que traigan tu atención a este instante. Porque este instante es la vida que no puedes perderte, en este minúsculo instante eres tu, contigo. Y estar contigo sin abandonarte por el pasado o por el futuro es la verdadera vida.
Y, por favor, no te olvides de agradecer cada instante en el que te sientas contigo. Respíralo y agradece. Eso hará que se multiplique.
Respira. Sí, eres tu viviendo. Eres tu ahora, de pie en medio del campo de las infinitas posibilidades, que sólo guarda el momento presente, que eres tu contigo, amándote.

sábado, 4 de julio de 2015

Pilotando la vida



Hay situaciones en nuestra vida en las que tenemos la sensación de que el Universo se ríe de nosotros con un sentido del humor muy particular pero ten por segura una cosa, no hay un sólo acontecimiento aislado o casual y uno siempre está en dónde tiene que estar.
Y ten en cuenta esto, una vida de éxito no se caracteriza por la seguridad, la alegría constante y la falta de obstáculos, una vida de éxito es una vida vivida con coraje, entrega y confianza.
Éxito significa salida y exitoso aquel que siempre sabe cómo encontrarla.

martes, 30 de junio de 2015

Ataques y defensas

retratos de ansiedad: mi corazón inquieto de Katie Crawford
Suelta el miedo, no tienes que defenderte de nada. Si necesitas defenderte creas el ataque.
Es una ilusión, el ataque es una ilusión.
¿De qué huyes? ¿De ti? ¿Qué vas a crear? ¿En qué vas a creer?
Tu mismo eres el muro sobre el que eriges tu defensa y, el muro que no permite pasar el ataque, tampoco permite que traspase el amor.
Todo son una y la misma cosa.
No hay invasión ni ataque si tu no lo vives como tal, porque el ataque está en tu mente, eres tu quien se invade a través de tus pensamientos.
El "otro" puede entrar y salir de tu vida, incluso de tu cuerpo, pero si tu no lo consideras invasión no lo será.
La invasión y el ataque están relacionados con lo que tu piensas de las cosas, más que con las cosas en sí.
Es juicio, por supuesto.

"Sí, el Todopoderoso será tu defensa y a ti no te faltará nada."

Gabriela Collado - Anarel

lunes, 22 de junio de 2015

Amor vs Sacrificio

Amor y Dolor - Edvard Munch
Hemos creado un culto al sufrimiento. Sufrir está bien visto, disfrutar no.
Asociamos determinadas situaciones al sufrimiento y si no sufrimos por ellas, o los demás no nos ven sufrir por ellas, entonces algo está mal en nosotros.
Por ejemplo, si me entero de la muerte de un ser querido, automáticamente en mi mente se activa un programa que dice; "sufrimiento" y mi cerebro prepara a mis emociones para llorar, angustiarme e, incluso, desesperarme. ¿Quiere decir esto que no debe dolerme la muerte de un ser querido? Dependerá mi educación y mis creencias. No responderé a su muerte sino a mis creencias.
En muchas culturas originarias de América, cuando un niño nacía, los familiares lo lloraban durante tres días y cuando algún miembro del clan moría, se hacía una fiesta. Cuando alguien parte de este plano, en realidad, lloramos por nosotros, no por el ser que parte. Nos angustia su ausencia física de nuestro lado.
Siempre podemos elegir de qué modo vamos a ver las cosas y, del modo que elijamos verlas, será la respuesta emocional que obtengamos.
En muchísimas ocasiones he escuchado que Amar a alguien es sacrificarse por esa persona. El amor asociado al sufrimiento forma parte de una creencia colectiva muy arraigada, por eso muchos huyen a las relaciones.
Amor no es sacrificio.
Amar a alguien no debe suponer un sufrimiento si no, por el contrario, se trata de un sentir natural.
"Amar es sacrificarse por el otro", pero ese sacrificio no es el de dejarnos de lado por el otro, si no el de sacrificar al ego frente al otro, derribar la barrera del miedo que incluye el propio deseo e interés.
La palabra sacrificio viene del latín (sacro + facere) y significa hacer sagradas las cosas, honrarlas, bendecirlas, entregarlas al servicio de la Gran Conciencia.
En ningún caso sacrificio significa dolor o pérdida. Ese sentido se lo ha ido dando nuestro ego en su negativa a amar sin condiciones, por el simple y maravilloso hecho de amar.
He aquí la urgencia de desaprender la distorsión que hemos fabricado en torno a todas las cosas.

Eres tu, somos nosotros.

Gabriela Collado - Anarel

sábado, 6 de junio de 2015

Polifemo: Que nada te mueva de tu paz

Odiseo en la cueva de Polifemo, Jacob Jordaens, primera mitad del siglo XVII.

En la mitología griega, Polifemo (en griego antiguo ‘de muchas palabras’) es el más famoso de los cíclopes, hijo de Poseidón y la ninfa Toosa. Se le suele representar como un gigante barbudo con un solo ojo en la frente.
En el canto IX de la Odisea de Homero, una partida de reconocimiento encabezada por Odiseo, un héroe de la Guerra de Troya, llegó a la isla de los Cíclopes y se aventuró en una gran cueva. En ella entraron y empezaron a darse un banquete con la comida que allí había. No sabían que dicha cueva era el hogar donde vivía Polifemo, quien pronto se topó con los intrusos y los encerró en ella. Entonces empezó a devorar a varios de ellos, pero Odiseo urdió un astuto plan para escapar.
Para hacer que Polifemo se confiase, Ulises le dio un barril lleno de vino muy fuerte sin aguar. Cuando Polifemo le preguntó su nombre, Odiseo le dijo que se llamaba outis, un nombre que puede traducirse como «Ningún hombre» o «Nadie». Cuando el gigante, borracho, cayó dormido, Odiseo y sus hombres tomaron una lanza fraguada y la clavaron en el único ojo de Polifemo. Éste empezó a gritar a los demás cíclopes que «Nadie» le había herido, por lo que entendieron que Polifemo se había vuelto loco, llegaron a la conclusión de que había sido maldito por un dios, y por tanto no intervinieron.
Por la mañana, Odiseo ató a sus hombres y a sí mismo al vientre de las ovejas de Polifemo. Cuando el cíclope llevó a las ovejas a pastar, palpó sus lomos para asegurarse de que los hombres no las montaban, pues al estar ciego no podía verlos. Pero no palpó sus vientres, así huyeron los hombres.
Cuando las ovejas (y los hombres) ya estaban fuera, Polifemo advirtió que los hombres ya no estaban en su cueva. Cuando se alejaban navegando, Odiseo gritó a Polifemo: «¡No te hirió nadie, sino Odiseo!»
Desafortunadamente, no sabía que Polifemo era hijo de Poseidón. Polifemo lanzó entonces una maldición sobre Odiseo, junto con una pesada roca que cayó tras el barco; debido a esto, Poseidón causó gran cantidad de problemas a Odiseo durante todo el resto de su viaje.

¿Esperas el futuro? ¿Cómo puedes esperar algo que no existe? Mientras lo esperas no lo creas, sólo fabricas ausencias; la tuya propia del instante presente.
Si entras en la cueva de las muchas palabras (de la mente con sus argumentos, del ruido mental que te aturde) éstas te devorarán. No es allí en donde está el alimento.
Sólo tú puedes quitarte tu paz: “Nadie te ha herido”.
En tu paz radica tu poder.

jueves, 4 de junio de 2015

Conocer es amar

Imagen: Ira Tsantekidou

Desde el plano físico-mental estamos en condiciones de amar sólo aquello que comprendemos.
Desde el plano espiritual-divino podemos amar, incluso, aquello que no comprendemos.
Por eso siempre insisto en que conocerse es amarse.
Es importante hacer el esfuerzo de comprender lo que nos rodea y lo que nos contiene.
En nuestra comprensión de nosotros mismos podremos ir comprendiendo a los "otros" y en ese comprenderlos nos iremos re-conociendo a nosotros también.

lunes, 1 de junio de 2015

Linternas de la Conciencia



Tendemos a desechar de nuestra vida a aquellos que revelan nuestra sombra, sin darnos cuenta que son linterna de nuestra conciencia. Esa luz potente refulge en sus ojos cuando nos miran y es por eso que nos cuesta mirarlos a los ojos. Sabemos que al hacerlo es a nosotros mismos a quien estamos mirando.
Todo aquello que no queramos ver se manifestará en nuestra vida de diferentes maneras hasta que seamos capaces de afrontarlo. El único modo de poder transformar algo que nos daña es re-conociéndolo, dándole su lugar.
No podemos quitar una máscara sin tocarla. Por eso la máscara (el personaje) insiste en tocarnos y, si no le prestamos atención, lo hará en donde más nos duele.
Ser maestro de sí mismo es descubrir al maestro en todos. Saber que no existe diferencia entre ellos y nosotros. Amarlos es amarnos.



Relaciones Conscientes.
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