Gabriela ColladoTerapeuta Holística. Maestra Espiritual. Coach en Relaciones. Terapia PNL. Transgeneracional. Biodescodificación. Risoterapia. Reiki Master. Terapia Metamórfica. Registros Akashicos. Tarot Evolutivo. Canalizaciones. Terapias y Talleres Vivenciales (Presenciales y On Line). Conferencista. Seminarios Motivacionales.
sábado, 14 de abril de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
Algunas claves sobre el ego espiritual: Cuando el místico se autoengaña
Cuando comenzamos a transitar el camino espiritual, buscamos la perfección en nuestras vidas. Tratamos de mejorar nuestro carácter, costumbres, ideas, alimentación, y hasta la vida social. A veces, hacemos sacrificios con el fin de alcanzar una vida más plena y feliz; sin embargo, muchas veces no llegamos al estado de éxtasis o plenitud que anhelamos.
La decepción puede llevarnos a rechazar la disciplina que habíamos emprendido, o en el peor de los casos, puede desmoralizamos a tal punto de pensar que "Dios se ha olvidado de nosotros” Cualquiera sea la reacción, ésta sólo nos está señalando que hemos cometido un error. Y un error puede ser corregido.
El Universo funciona como una gran computadora: hay que saber presionar las teclas adecuadas para obtener lo que se desea. Cuando no lo estamos haciendo, la computadora se detiene, espera fría y silenciosamente la señal eléctrica correcta.
¿Cuáles son? Algunas escuelas han tergiversado estas enseñanzas, quizá sin ninguna mala intención, con lo que han llevado a muchas personas a cometer errores y a frustrarse en sus expectativas.
Algunos de los errores más comunes son los siguientes:
1. ENVOLVERSE EN UNA BURBUJA DE PROTECCIÓN, O EN UNA LUZ, O EN COLOR, O EN ÁNGELES, O EN CUALQUIER OTRA FORMA QUE PROTEJA DE LOS PELIGROS QUE EXISTEN AFUERA
Lo único que logra este tipo de ejercicio es fomentar la idea de que algo externo puede tener más poder que nosotros. Nuestra mente percibe que hay algo allí afuera que puede, por ejemplo, lastimarnos o hacernos daño. Pero, según las enseñanzas espirituales, TODO ES DIOS; por lo tanto, nada puede hacernos daño.
En realidad, debería practicarse algún tipo de ejercicio de reconocimiento de la seguridad personal. Este ejercicio podría decir: "Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo, estoy rodeado de hermanos, vivo en el mundo que Dios ha creado y sólo veo amor en todas partes". En síntesis, al elegir qué ejercicio mental o meditación hacer, se deberá buscar aquel que nos recuerde la naturaleza divina de la vida y no el peligro que percibe nuestro ego.
Muchas personas creen que repitiendo ciertas afirmaciones pueden transformar su situación personal, lo que encierra un error. No son los pensamientos lo que determinan nuestra realidad sino nuestras "creencias". Solamente los pensamientos que hemos interiorizado y tomado como nuestra verdad son los que se manifiestan.
Dicho de otra manera, aquello que "sentimos" internamente que es así es lo que toma forma en el mundo externo.
La mente humana produce un promedio de 60,000 pensamientos diarios, la mayoría de los cuales son negativos. Las afirmaciones son necesarias para lograr implantar una creencia nueva en nuestra mente subconsciente y la repetición de estas afirmaciones es un procedimiento adecuado, pero hasta que no le agregamos la emoción o sensación que acompaña a esa idea, no la interiorizamos como una verdad dentro de nosotros.
La repetición de palabras carentes de emoción no es efectiva. Por lo tanto, si yo repito "Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo" pero no me siento realmente seguro, de nada me servirá. Es necesario seleccionar ejercicios mentales, meditaciones o visualizaciones que fomenten las creencias de: paz, armonía y prosperidad.
2. ENVIAR LUZ A OTROS PARA QUE MEJOREN
Se puede enviar luz o energía a otras personas para que se curen de cierta enfermedad, para que mejoren su situación económica, su vida afectiva, y demás.
La mayoría de estos ejercicios se parecen más a una forma de manipulación que a una verdadera ayuda espiritual. Primero y principal: si se va a ayudar a otro, hay que asegurarse de que la persona lo pida y lo necesite. Si esto no se da, tenemos que trabajar con lo que estamos percibiendo, porque "el problema" es algo personal que nos atañe a nosotros mismos y no a la persona que está sufriendo.
La mayoría de los problemas son sólo momentos de prueba que está viviendo un individuo; son necesarios y muy útiles para el "despertar de su conciencia". Nunca sabemos en realidad desde afuera cuán importante puede ser para cada persona la situación que está atravesando en determinado momento. Podemos percibir esa situación como algo terrible, doloroso, injusto o innecesario, pero cualquiera sea nuestra interpretación nunca será correcta ni completa.
El enviar la luz a la persona podría acelerar o entorpecer su ritmo personal. Nuestra intervención es innecesaria y, la mayoría de las veces, no es más que un deseo egoísta de que la persona resuelva rápido su problema porque éste nos despierta angustia o dolor. Personalmente, recuerdo que una vez se acercó un amigo íntimo a decirme que estaba muy preocupado por mi situación. Yo le respondí que su preocupación no me ayudaba, que si realmente quería hacer algo bueno por mí, tenía que confiar en mí y saber que mi Guía Interior me revelaría en el momento adecuado lo que yo necesitaba hacer.
En lugar de enviar luz a otros cada vez que veas una situación difícil, comienza por enviarte luz a ti mismo para que tu Guía Interior te haga ver la Verdad que está operando en dicha situación.
3. CREER QUE VAMOS HACIA DIOS, QUE EVOLUCIONAMOS ESPIRITUALMENTE
No vamos hacia Dios, YA ESTAMOS EN DIOS. Todo lo que nos rodea forma parte del gran cuerpo universal de Dios. No evolucionamos espiritualmente. Nuestro Espíritu es Perfecto y Completo; no puede ni tiene que evolucionar.
En realidad, es un problema semántico, ya que la evolución espiritual no existe. Lo que queremos significar con eso es el despertar de nuestra Conciencia a esa perfección y cuanto más rápido lo hacemos, más plenos y felices vivimos.
Tal vez el error provenga de las enseñanzas religiosas que nos dicen que Dios está "en el cielo", como si nosotros estuviéramos separados de Él. Nosotros y el "cielo" somos UNO, y debemos aprender a reconocerlo y a vivenciarlo; en eso consiste nuestra Evolución de Conciencia o Despertar Espiritual.
4. ANGUSTIARSE O PREOCUPARSE CUANDO HAY UN FAMIUAR ENFERMO O ATRAVESANDO ALGÚN TIPO DE CRISIS
En nuestra cultura está bien visto que uno se aflija o sufra a la par de sus seres queridos; sin embargo, eso sólo aumenta el pesar. Si interpretamos nuestro pesar desde otro nivel, esto significa que creemos más en el poder de la enfermedad o la crisis que en la solución.
Cuando te afliges por la enfermedad de un ser querido, agravas esa enfermedad, le das más fuerza y poder. La solución es hacer un esfuerzo personal y reconocer que, más allá de nuestro entendimiento, hay una Inteligencia Superior que está actuando y que tiene el poder de restaurar completamente a nuestro ser querido, si así lo desea dicha persona.
Lo mismo ocurre con cualquier tipo de problema o crisis. Si nos afligimos, es porque nuestro ego ha aceptado que hay una fuerza más potente que el Poder Divino.
5. CREER QUE UNO HA SIDO "ELEGIDO" POR DIOS
Muchas personas que estudian en escuelas esotéricas se sienten especiales y evolucionadas. Sienten que Dios los ha conducido al lugar adecuado para su crecimiento y evolución; que la información que va a recibir es muy importante y no puede divülgarse a personas que no están tan evolucionadas, porque no tienen la capacidad para entenderla o para darle un buen uso.
Esta presunción se convierte en una forma de arrogancia, nada espiritual, que nos hace pensar que somos privilegiados, especiales, elegidos, y que los demás están descarriados o perdidos en la vida.
Esta forma de arrogancia también se ve en las religiones que se sienten propietarias de Dios. Si uno no sigue su culto, está perdido. En el Universo existe un solo Dios y es el mismo para Todos. Los humanos inventan diferentes maneras de rendirle culto, crean dogmas y doctrinas, pero, en esencia, todos adoramos al mismo Dios.
Todos somos iguales ante los ojos de Dios. Para Él, nadie está más adelante ni más atrás. Nadie vale más ni menos. Cualquier interpretación y clasificación como ser especial corresponde al terreno del ego humano y no al terreno de lo divino.
6. SACRIFICARSE POR OTROS
No hay nada más inútil e insatisfactorio que sacrificarse por los demás. Las tareas que se hagan por los demás deberán hacerse con amor o, de lo contrario, evitarse. Todo lo que se hace con amor es placentero; por lo tanto, no pesa ni molesta. Por el contrario, todo lo que se hace con sacrificio genera presión interna, rencor, enojo, molestia y, a veces, hasta odio.
El sacrificio por los demás está aprobado socialmente y es muy bien visto. Uno puede sacrificarse, por ejemplo, por los hijos, por los padres, por la pareja, por la profesión, por los niños desamparados, por alguien enfermo, por la institución religiosa a la que pertenece, por la empresa que da trabajo. La lista podría ser interminable y no es más que un muestrario de la acción equivocada de nuestro ego.
El sacrificio va muy de la mano con la manipulación. Por ejemplo, una madre que ha dejado su vida de lado por los hijos, tarde o temprano, usará su postura como válida para exigir algo de ellos; el novio o novia que cambia su rutina y deja de hacer ciertas actividades por el otro tratará después de exigir lo mismo.
La próxima vez que vayas a sacrificarte por alguien, pregúntate primero si ese alguien te lo pidió. La actitud de mártir no lleva hacia Dios como muchos creen, sólo el camino del amor. Haz las cosas con amor o no las hagas.
7. DEPENDER DE AMULETOS, ESTAMPAS RELIGIOSAS, CRISTALES, VELAS, IMAGENES, O CUALQUIER OTRO TIPO DE ELEMENTO
Es cierto que los materiales tienen su propia energía y que el contacto con ellos (en especial, con ciertos cristales cuarzos) produce cambios en nuestra vibración personal y que pueden ayudarnos en el proceso curativo. También es cierto que algunas figuras, imágenes y colores producen reacciones psicológicas que nos estimulan; a veces para bien, otras para mal.
Las estampas religiosas y otros objetos, tales como cadenas con cruces, estrellas de David y demás nos recuerdan nuestras posturas espirituales. El problema es que la mayoría de estos elementos se convierten en amuletos y les damos más poder del que en realidad tienen.
Hay personas que se sienten indefensas sin su cruz, la estampita de su santo protector, su cristal preferido o cualquier otro amuleto de su preferencia. El amuleto pasa a ser Dios. Vivir pendiente de un objeto es limitar la Presencia Divina a ese objeto. Dios es Omnipresente: está aquí, allá y en todas partes. Lo peor sucede cuando una persona extravía su amuleto o éste se le rompe. La mayoría de las veces esto se interpreta como un presagio de que algo malo va a suceder. Esta idea es producto de creer que la persona se encuentra sin su protección y que, en consecuencia, las energías negativas pueden afectarla.
Vivimos en un Universo Mental. "Todo lo que Creemos se hace Realidad". ¿Por qué no creer entonces que el mejor amuleto con el que cuento es mi Naturaleza Divina? Nadie ni nada puede despojarnos de lo que somos realmente.
8. CREER QUE UNO PUEDE GUIAR A OTROS O QUE PUEDE SER GUIADO
Sentir que gracias a uno otras personas se iluminan o, al revés, que la presencia de otros nos devuelve la luz es pura ilusión del ego. La verdadera Guía es Interna, es tu Intuición, la Voz de tu Espíritu. Muchas veces esa voz coincidirá con lo que escuchas de afuera y pensarás que alguien te está guiando. Pero, apenas aceptes a alguien como tu ídolo, comenzarás a fabricar tu propia decepción. Ocurre lo mismo si alguien te ha entronizado y te ha tomado como líder; en algún momento los problemas de tu vida personal lo decepcionarán.
Todos aprendemos y enseñamos al mismo tiempo. Por tal motivo, es conveniente mantener una actitud receptiva hacia las señales que recibimos de nuestro entorno y ver qué resonancia producen en nuestro interior.
No eres el salvador ni la guía de nadie. Ninguna vida depende de tus conocimientos ni de tus esfuerzos. Esto es cierto también al revés. Nadie te rescatará ni te salvará, excepto tú mismo.
El mejor Guía con que contamos está dentro de Nosotros. Nos habla con voz suave y paciente, sin obligarnos a nada; nos indica siempre el camino más corto y más feliz, nos da la idea más adecuada y la respuesta que racionalmente no podemos encontrar.
Por eso, es conveniente practicar meditación y ejercicios de relajación para poder escuchar esa voz. Si vives de prisa, tenso, angustiado y con un ritmo acelerado, seguramente no oirás la "voz de tu intuición" y buscarás guías externas.
Hay personas que son muy positivas y estimulantes, y podrán ayudarte en un principio.
Evita idolatrarlas y evita también ser idolatrado. Recuerda siempre que la "Guía más válida y acertada está siempre dentro de ti.
9. CREER QUE LOS MAESTROS ESPIRITUALES SON AQUELLOS QUE NOS PROVEEN DE LA INFORMACIÓN TEÓRICA
Tendemos a caer muy fácilmente en la creencia de que las personas que nos enseñan son adelantadas y que ya han superado muchas pruebas en su vida. En algunos casos, esto es totalmente cierto; en otros, no. El hecho de que una persona transmita una determinada información no la coloca en un grado superior.
Debes recordar que cualquier forma de idealización o selectividad corresponde al terreno del ego.
Los verdaderos maestros espirituales son aquellos que nos ponen a prueba y vienen "disfrazados" de hijos, padres, jefes, amigos, enemigos, animales, plantas y demás.
Son aquellos que nos traen problemas. Ellos son los que realmente nos enseñan las lecciones que tenemos que aprender porque nos ponen a prueba.
Todas las religiones del mundo enseñan que Dios es Amor, que vivir con Dios significa expresar Amor a los demás. Algunas personas asisten a templos, iglesias, o escuelas esotéricas, donde reciben esta información, pero luego,van a sus casas y se pelean con sus familiares, critican a sus vecinos, odian a sus jefes, a los políticos, a los animales, a individuos de otras razas o culturas.
Ellos todavía no han aprendido la lección y la vida los llevará a enfrentarse una y otra vez con la misma situación o persona... hasta que aprendan a mostrar amor.
Haciendo una comparación con la enseñanza tradicional, los líderes espirituales o religiosos son los "libros" que nos dan la información; las personas que nos traen problemas son los maestros que "nos toman el examen" para ver si pasamos la prueba o no.
Existe una Ley en el Universo: Todo lo que nos molesta, complica, enreda, o todo lo que odiamos, se nos "pega". Esto ocurre hasta que aprendemos a amar la situación.
Entonces, ese problema o esa persona se convierten en el maestro espiritual de ese momento.
10. CREER QUE UNO NO PUEDE ENFADARSE, TEMER, O SENTIR CUALQUIER OTRA EMOCIÓN NEGATIVA POR ESTAR EN EL CAMINO ESPIRITUAL
Esta creencia nos lleva a una gran represión de la ira y de los enojos, que hacen su reaparición más tarde bajo la forma de rencor, crítica o rechazo.
Mientras estamos en el plano terrenal, vivimos las sensaciones y las emociones de este plano.
Algunas de ellas son muy placenteras, otras no.
El tener un conocimiento intelectual acerca de la acción destructiva de ciertas emociones no las hace desaparecer. Uno puede saber lo malo que es el enojo y, sin embargo, no puede evitar enojarse.
En realidad, uno sí puede evitar enojarse, o asustarse o angustiarse, pero eso exige un entrenamiento. Durante dicho entrenamiento, hay momentos en que podemos dominar la rabia y la ansiedad, y otros en los que nada puede calmarnos. Una vez que aparece el enojo, lo mejor es descargarlo de la manera más positiva posible. Es mucho peor reprimirse e intentar decir: "Todo está bien en mi mundo", cuando uno internamente está sintiendo el deseo primitivo de querer atacar a alguien.
La mayoría de las personas que transitan el terreno espiritual son muy exigentes consigo mismas y pretenden erradicar completamente de sus vidas este tipo de reacciones. Esto no resulta desacertado pero se logra a través de un proceso. Sé amable contigo mismo y, de vez en cuando, date el permiso necesario para maldecir, golpear un almohadón, gritar, llorar y expresar, como mejor te resulte, todas las emociones negativas que te toca vivir.
La mayoría de los errores aquí enunciados están generados por la actitud crítica de nuestro propio ego. El ego no puede desaparecer porque necesitamos de él para actuar en este plano.
La "solución" es ponerlo alineado con nuestro Espíritu.
Amablemente, le podemos decir al ego que: "A partir de ahora, deberá seguir las indicaciones de un nuevo Maestro amoroso, amable, paciente y permanente, que nunca juzga y que sabe que siempre estamos haciendo lo mejor que podemos". Si seguimos las indicaciones de nuestro Maestro Interior, nunca podemos fallar.
(Autor desconocido)
Cuando creemos que se acaba, es cuando empieza
- Se acabó- dice Sam.
- ¿Se acabó?- le pregunta Frodo, sorprendido.
- Si doy un paso mas, será lo mas lejos
que he estado de mi hogar en mi vida- le contesta Sam, mientras observa
el terreno de tierra que se abre delante de sus pies.
Frodo se acerca a su amigo y tomando su mano le dice:
- ¡Vamos Sam!- acompañándole en esos
primeros pasos, – recuerda lo que Bilbo solía decir… es peligroso Frodo
cruzar tu puerta, pones tu pie en el camino y sino cuidas de tus pasos
nunca sabes adonde te pueden llevar.
Fragmento de la Comunidad del Anillo, de Tolkien
En el camino interior, el camino hacia el descubrimiento de uno mismo, de quién se es en realidad, más allá de las programaciones culturales y las máscaras que usamos para movernos en el mundo, tal vez, ese primer paso sea el más doloroso o el más difícil de dar, precisamente porque no sabemos con qué nos vamos a econtrar pero sí sabemos que, en ese mirarnos tan adentro, encontraremos, sin duda, cosas que no nos gusten de nosotros mismos.
Ese primer paso es un desafío a nuestro ego, esa máscara que nos montamos durante tanto tiempo, que nos dice que no tenemos nada que buscar ahí dentro, que nuestros problemas están fuera, en el otro, en los demás, porque en el fondo él sabe y teme que descubramos el daño que ha estado haciéndonos, el daño que hemos estado haciéndonos a nosotros mismos.
Romper ese cascarón que nos devuelva a la luz de nuestra esencia duele porque desequilibra estructuras, porque deja a la vista dolores que hemos tapado pero que siguen ahí, aunque querramos mirar para otro lado, porque rompe con parámetros que creiamos nuestros pero que nos han sido impuestos desde pequeños. Sí, es un trabajo doloroso pero necesario, porque si no, el que está actuando en el mundo es el ego, la máscara, no nosotros. Y, cuando el que actúa es el ego, las respuestas que recibimos son desde ése lugar.
Cuando actuamos desde el ego, actuamos para ser aceptados, para ser queridos, para obtener algo. Cuando actuamos desde el ser, no hay condición, somos, simplemente, no hacemos para.
El miedo a ser nace del miedo a no pertenecer. Si descubrimos cómo somos, lo que queremos y deseamos en realidad, lo que nos hace felices, es probable que muchas personas dejen de querernos, de estar a nuestro lado, de aceptarnos.
Sí, es muy probable, porque esas personas están esperando que cumplamos con sus expectativas, que les llenemos su propio vacío por no atreverse, ellos mismos, a dar ese paso hacia dentro y ver quiénes son.
Quienes esperan de nosotros sin tener en cuenta nuestra esencia, no nos están teniendo en cuenta a nosotros, sólo esperan un intercambio que los satisfaga, y no creo que sea ése el amor que deseamos, no creo que sea ése el pertenecer que nos hace felices.
Quienes nos aceptan como somos, sin juicios, sin señalarnos con el dedo, sin esperar que seamos, digamos o hagamos depterminadas cosas, son quienes estarán dispuestos a compartir nuestra felicidad con la suya propia.
Dar ese primer gran paso en el que empezamos a ver, a vernos, puede dar mucho miedo, pero una vez lo hayamos dado, veremos con claridad que más miedo tiene que darnos no haber movido un pie jamás.
“El hombre no puede descubrir nuevos océanos antes de tener la valentía de perder de vista la orilla” Luciano Pavarotti
sábado, 31 de diciembre de 2011
Feliz Felicidad
Seguramente,
y haciendo repaso, 2011 sea el año en el que más he aprendido. He
crecido varios años en sólo uno o, al menos, eso es lo que siento. 2011
ha sido un año de "darse cuenta" de muchas cosas, un año de quitar velos
y un año de desempolvar sueños y hacerlos realidad, de sentir que el
poder está en uno y los sueños sólo dependen de la varita mágica con la
que todos nacemos: el valor!
Al 2012 no le pido nada, sólo le digo que se prepare para todo lo que le daré.
¡Feliz Felicidad para quien se atreva a ser feliz!
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Amor condicional
Nos enseñan desde pequeñitos que los padres siempre aman a los hijos. Nadie
pone en duda esta máxima. A nadie se le ocurriría pensar que un padre y, sobre
todo, una madre, no amara a sus hijos. Cuando eso ocurre, nos convencemos de
que se trata de una excepción a la regla. Pero hay muchas.
Para eso habría que definir qué es amor o, qué es amar a alguien.
Procurar atención y cuidados es apenas una faceta del amor, pero cumplir, pura y exclusivamente, con esas dos premisas no significa que ames completamente a alguien.
Procurar atención y cuidados es apenas una faceta del amor, pero cumplir, pura y exclusivamente, con esas dos premisas no significa que ames completamente a alguien.
Particularmente me gusta la definición que Erich Fromm hace de lo que es
amar, en su libro “El arte de Amar”, en el que concluye que amar es conseguir
la propia felicidad con la satisfacción del otro. Él dice que amar es dar vida
y no se refiere con esto, exclusivamente, al hecho de traer un hijo al mundo,
se entiende.
Partiendo de esta base, hay en el mundo un concepto muy errado de lo que es
el amor. El concepto de amor se ha mercantilizado. Doy para recibir o, lo que
es aún peor, doy si recibo. Vivimos un amor condicional creyendo que eso es
amor y pasamos el resto de nuestra vida buscando acumularlo, da igual su forma,
dinero, parejas, sexo, trabajo, etc. Lo medimos y, con eso, lo reducimos a
nada.
Hubo un momento en mi infancia en el que dejé de recibir la atención de mis
padres. Nunca me faltó nada y mi familia, podría decirse, siempre estuvo
catalogada dentro de los parámetros de lo que denominan una familia normal. Sin
embargo, me faltaba algo, algo que ahora, en la madurez, me he dado cuenta que
nunca dejé de buscar.
Seguí buscando esa atención perdida, eso que yo sentía que debía ser el
amor, eso que, suponía, debían darme mis padres, esa aprobación de que yo soy
una persona “amable”. La buscaba en mis parejas, en mis jefes, en los amigos, etc.
Se da tan por sentado el amor de los padres por los hijos que si alguien, a
quien no le faltó nada ¿nada? (y aquí otra vez estamos encerrando, pura y
exclusivamente, el concepto materialista del amor), dijera que no ha
sentido el amor de sus padres sería puesto en duda.
El maltrato no es exclusivamente físico. También lo es el psicológico, la
carencia de ese amor, el desinterés, el poder, la indiferencia, el insulto, la
falta de respeto…
No necesariamente por ser padres han de amar a los hijos. La paternidad no
es un paquete que incluya el amor si uno no lo trae ya consigo en su bagaje
anterior.
Sinceramente, darme cuenta de esto, para mí, ha sido liberador, porque, por
fin, pude dejar de buscar algo, en nada y en nadie, que sabía no alcanzaría
jamás: la aprobación de mis padres.
Y esto es asumir mi responsabilidad como adulta. Esto es amarme y, así,
aprender a amar. Esto no es culpar a mis padres por el accidentado camino
recorrido hasta llegar a esta conclusión, sino comprender, desde el amor, que
nadie puede enseñar lo que no sabe. Y que, probablemente, ellos no supieran
amar porque tampoco sus padres han sabido hacerlo.
Como vivimos en comunidad, afortunadamente, encontramos otras personas que
nos dan ese amor, que nos demuestran esa ternura posible.
martes, 13 de diciembre de 2011
Deméter
"Lo he
sentido todo:
la furia, la
ira,
la alegría,
la felicidad,
el llanto,
la angustia...
Y
busqué
el camino
del medio,
el sendero
seguro
entre lo que
sentí
y lo que
hice con ello.
Después,
mudé de piel,
las capas se
acumulan
cuando los
sentimientos
no se
expresan,
no se
oyen,
no se
reconocen.
Dando a mis
sentimientos
el lugar que
tienen por derecho,
me
alejé de la intensidad,
de la
inmensidad,
de la espesa
densidad
y del precio
de la emoción"
DEMÉTER:
Diosa de las Cosechas, nutridora de la Tierra, venerada por sus habitantes,
considerados todos como sus hijas e hijos. A pesar de tener tanto poder, se le
consideró una deidad vulnerable... primero fue violada y después le arrebataron
a su hija adolescente, Perséfone. Furiosa por esto último, dejo a la
agricultura sumida en profundos periodos improductivos y heladas
climatológicas, impidiendo de esta manera que se consiguiese ningún tipo de
alimento para la subsistencia de los humanos. Algo que finalizó cuando Zeus,
harto de las súplicas y plegarias de los mortales, medió para que su hija fuese
devuelta a su lado por temporadas, y el periodo que no están juntas, Deméter
cubre la tierra con un manto blanco invernal. Ella, sin embargo, está
representada por la luna llena, simbolizando la plenitud, que es cuando la
mujer alcanza el punto de madurez óptimo, y comienza a dar sus mejores frutos,
que han sido sembrados y cosechados a los largo de sus experiencias.
Deméter ha venido a iluminar tu sendero en medio de la oscuridad, para que te enfrentes al laberinto de los sentimientos y emociones. Es el momento de nutrir la totalidad mediante la aceptación, el reconocimiento y la expresión de tus sentimientos. El sentimiento es lo que tú sientes; la emoción es tu reacción a ese sentimiento. Los sentimientos no expresados se acumulan y pueden generar enfermedades, pues ocupan espacio en tu interior e impiden el flujo de las energías saludables.
Quizás no se
prestara atención a tus sentimientos (¡ni siquiera a ti!) cuando eras niña. Y
eso pudo llevarte a darles más energía, con el fin de obtener algún tipo de
respuesta. Puede que tengas miedo de que tus emociones, o tus sentimientos, te
hagan demasiado vulnerable, te abrumen o te lleven a lugares de los que no eres
capaz de regresar. Deméter dice que, en la medida en que aceptes y honres tus
sentimientos, más segura te sentirás en el momento de expresarlos.
Algunas
preguntas claves que pueden ayudarte:
¿Qué es lo que estás nutriendo y qué estás dejando de nutrir?
¿Cuánto de verdadero y de ti misma hay en
lo que proteges, cuidas, ayudas y nutres?
¿Por qué te
das tanto? ¿Qué esconde esta disciplina complaciente? ¿Qué es de lo que quieres
llenarte esencialmente con todo ello? ¿Por qué cuando alguien tan cercano
te falta de esta manera, te apena tanto, te enfurece hasta tal extremo? ¿Por
qué esto mismo lo resuelves dándote aún más o, en el caso contrario,
retirándote vehemente del entorno, como si quisieras infligir castigo con ello?
¿Por qué ésta actitud ambivalente?
Debes de aprender la mejor manera posible de bucear en tu ser interior, para meditar y descubrir cuál es tu manera de pensar y de actuar.
Debes de aprender la mejor manera posible de bucear en tu ser interior, para meditar y descubrir cuál es tu manera de pensar y de actuar.
Deberás de
aprender a consolidar el desapego en tus relaciones más próximas, soy
consciente de que no es una tarea fácil, pero cuando lo consigas podrás existir
sin tanto sufrimiento ni ansiedad, serás más feliz y tu niña (interior), cuando
te vea así, desde esta nueva perspectiva, también lo será, la relación entre
ambas fluirá.
Extraído del Libro "El Oráculo de la Diosa", de Amy Sophia Marashinsky
Extracto de:
Luisa Blanca
sábado, 10 de diciembre de 2011
Mito Sánscrito sobre la creación de la mujer
En un principio, cuando
Twashtri (Dios creador) pensó en la creación de la mujer, descubrió que había
empleado todos los materiales en la confección del hombre, y no le quedaban
elementos sólidos. Ante tal problema, y después de una profunda meditación, hizo
lo siguiente:
tomó la redondez de la luna, la curva de los reptiles, el tintineo de los pendientes, el temblor del pasto, la delicadeza de la caña, la lozanía de las flores, la ligereza de las hojas, las formas del tronco del elefante, la mirada del ciervo, lo amontonado de las abejas, la alegría de los rayos del sol, las lágrimas de las nubes, la volubilidad de los vientos, la timidez de la liebre, la vanidad del pavo real, la suavidad del pecho del loro, la dureza del diamante, la dulzura de la miel, la crueldad del tigre, el ardiente calor del fuego, la frialdad de la nieve, el graznido del cuervo, el arrullo del cuco, la hipocresía de la grulla y la fidelidad del perro; juntó todo esto y creó a la mujer y se la dio al hombre.
Pero una semana después, el hombre fue en su busca y le dijo:
‘Señor, esta criatura que tú me has dado me hace la vida desdichada. Habla incesantemente, me molesta más allá de mi paciencia, nunca me deja solo, siempre requiere atención, me ocupa todo el tiempo, llora por nada y siempre está ociosa. Por esto he venido a devolvértela, pues no puedo vivir con ella’.
Entonces Twashtri dijo:
‘Muy bien’ y se la llevó consigo.
Luego, a la semana siguiente, el hombre volvió otra vez y dijo:
‘Señor, encuentro que mi vida está muy sola desde que te devolví a esta criatura; recuerdo como solía bailar y cantar, mirarme con sus ojos, jugar conmigo, confiar en mi; su risa era música y era tan hermosa de mirar, tan suave de tocar… ¡Dámela otra vez, te lo ruego!’ y Twashtri respondió: ‘Muy bien’, y se la volvió a dar. Pero a los tres días justo, el hombre regresó y dijo: ‘Señor, yo no sé cómo es, pero después de todo he llegado a la conclusión de que me causa más problemas que satisfacciones.
Por favor, tómala de nuevo’, pero Twashtri contestó:
¡Fuera! ¡Vete! No quiero saber más de este asunto. Arréglatelas como puedas’. El hombre dijo entonces:
‘Es que no puedo vivir con ella’.
Y Twashtri replicó:
‘Tampoco puedes vivir sin ella’.
Y dando vuelta continuó sus trabajos. El hombre murmuró:
‘¿Qué haré, pues, si no puedo vivir con ella ni sin ella?’".
Extraido de : El eterno femenino y las siete edades de la mujer
tomó la redondez de la luna, la curva de los reptiles, el tintineo de los pendientes, el temblor del pasto, la delicadeza de la caña, la lozanía de las flores, la ligereza de las hojas, las formas del tronco del elefante, la mirada del ciervo, lo amontonado de las abejas, la alegría de los rayos del sol, las lágrimas de las nubes, la volubilidad de los vientos, la timidez de la liebre, la vanidad del pavo real, la suavidad del pecho del loro, la dureza del diamante, la dulzura de la miel, la crueldad del tigre, el ardiente calor del fuego, la frialdad de la nieve, el graznido del cuervo, el arrullo del cuco, la hipocresía de la grulla y la fidelidad del perro; juntó todo esto y creó a la mujer y se la dio al hombre.
Pero una semana después, el hombre fue en su busca y le dijo:
‘Señor, esta criatura que tú me has dado me hace la vida desdichada. Habla incesantemente, me molesta más allá de mi paciencia, nunca me deja solo, siempre requiere atención, me ocupa todo el tiempo, llora por nada y siempre está ociosa. Por esto he venido a devolvértela, pues no puedo vivir con ella’.
Entonces Twashtri dijo:
‘Muy bien’ y se la llevó consigo.
Luego, a la semana siguiente, el hombre volvió otra vez y dijo:
‘Señor, encuentro que mi vida está muy sola desde que te devolví a esta criatura; recuerdo como solía bailar y cantar, mirarme con sus ojos, jugar conmigo, confiar en mi; su risa era música y era tan hermosa de mirar, tan suave de tocar… ¡Dámela otra vez, te lo ruego!’ y Twashtri respondió: ‘Muy bien’, y se la volvió a dar. Pero a los tres días justo, el hombre regresó y dijo: ‘Señor, yo no sé cómo es, pero después de todo he llegado a la conclusión de que me causa más problemas que satisfacciones.
Por favor, tómala de nuevo’, pero Twashtri contestó:
¡Fuera! ¡Vete! No quiero saber más de este asunto. Arréglatelas como puedas’. El hombre dijo entonces:
‘Es que no puedo vivir con ella’.
Y Twashtri replicó:
‘Tampoco puedes vivir sin ella’.
Y dando vuelta continuó sus trabajos. El hombre murmuró:
‘¿Qué haré, pues, si no puedo vivir con ella ni sin ella?’".
Extraido de : El eterno femenino y las siete edades de la mujer
jueves, 24 de noviembre de 2011
Eros. Amar es perder el control
La fuerza del eros crea un poderoso canal entre dos personas por el que se intercambia una gran cantidad de energía...
El eros es un don que hace vibrar nuestro núcleo y produce una dicha mental, física y emocional exquisita...
La manifestación absoluta del eros es la conexión con la fuerza de la creación...
Pero algunas personas, temerosas de que el eros las debilite, le cierran las puertas. Otros se entregan a él cada vez que se presenta la ocasión, brincando de pareja en pareja movidos por su ansia de experiencias eróticas. Su incapacidad de forjar una relación les riva de la experiencia del amor verdadero...
El eros es una experiencia única pero no es el amor en sí. Sirve de puente que salva la brecha entre la sexualidad y el amor; cruza el abismo entre dos personas...
El eros disuelve la desconfianza, el temor y la actitud defensiva...
Cuando nos hallamos bajo la influencia del eros nos sentimos vulnerables; nos dejamos ver. Pero es posible que demos media vuelta y huyamos impulsados por el miedo a vernos tan afectados por otra persona...
Las personas con defensas rígidas procuran mantener una imagen de independencia negando sus sentimientos y necesidades. En el fondo están diciendo: "En mí no entra nadie". El eros puede eludir esta defensa y colarse por puntos vulnerables, pero no puede desmantelarla.... Esto hace que el dolor provocado por una relación decepcionante se vuelva tanto más devastador. Por una parte, da la impresión de que la otra persona está reteniendo la dicha recién saboreada, mientras por otra, la fuerza del eros intenta penetrar las defensas...
El eros es también un cimiento sobre el que dos personas pueden levantar un edificio de amor. Sin embargo, la construcción de esta morada exige una gran cantidad de trabajo arduo. Si no se hace este esfuerzo de forma que el erso pueda ser utilizado para alcanzar el amor, la relación pagará las consecuencias sin darse cuenta de que la causa de su verdader aflicción es la propia incapacidad de aceptar la expansión que el eros trae consigo...
Bloqueamos la expansión del eros porque inconscientemente no podemos aceptar el dolor que viene después de la dicha...
Las defensas nos dan la ilusión de seguridad y control. El eros es intolerable porque escapa a todo control...
El verdadero problema es el miedo a rendirnos a nuestros sentimientos y a perder de esa manera el control...
El eros debe ser reavivado continuamente porque se consume igual que un meteorito que entra en la atmósfera...
¿Cómo se puede reencender la llama del eros? Mediante la autorrevelación. A medida que damos a conocer nuestras verdades más profundas - nuestros miedos, nuestras imperfecciones, nuestros fallos -, abrimos nuestra alma a la persona amada de maneras nuevas y estimulantes. Este estímulo es lo que mantiene vivo al eros.
Dr. John C. Pierrakos
Extracto de su libro "Eros, Amor y Sexualidad" (Ed. Neo Person 1997)
lunes, 11 de julio de 2011
Flores de Bach
Las Flores de Bach son una serie de esencias naturales utilizadas para tratar diversas situaciones emocionales, como miedos, soledad, desesperación, estrés, depresión y obsesiones. Fueron descubiertas por Edward Bach entre los años 1926 y 1934.
El Dr. Bach era un gran investigador, además de médico y homeópata. Experimentó con diversas flores silvestres nativas de la región de Gales, en Gran Bretaña, de donde él era originario, hasta encontrar 38 remedios naturales, cada uno con propiedades curativas para distintos problemas emocionales. A estas 38 flores se les llaman Flores de Bach.
Las Flores de Bach también reciben el nombre de esencias florales de Bach y de elíxires florales de Bach.
Su teoría era que las enfermedades físicas tienen un origen emocional, y que si los conflictos emocionales subsisten por mucho tiempo, la enfermedad del cuerpo empieza a aparecer, Sin embargo, al restaurar el equilibrio emocional se resuelve la enfermedad física. Fue de esta forma que desarrolló la Terapia de las emociones.
Después de más de 70 años, las Flores de Bach han sido probadas como un magnífico sistema para tratar los problemas físicos, mentales y emocionales de los seres vivos.
domingo, 10 de julio de 2011
La Técnica Metamórfica o MetAMORfosis
La Técnica Metamórfica o Met-Amor-fosis es una terapia natural que se aplica a través de un suave toque en las zonas reflejas de la columna en pies, manos y cabeza.
El contacto con la Energía armónica y serena del catalizador que se produce en la catalización activa el despertar de la consciencia.
Se activa el ilimitado poder regenerador, nuestra capacidad creativa y nuestra fuerza vital, recobrando nuestra salud y armonía.
La Técnica Metamórfica nos da la posibilidad de tomar consciencia de nuestras capacidades y de utilizarlas en beneficio propio y de los demás.
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